Jaime Ponce

Un hombre de la casa

Jaime Ponce, presidente del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria.
Jaime Ponce, presidente del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria.

Pocos son los profesionales capaces de afirmar que empezaron su carrera en el momento y lugar adecuado. Jaime Ponce (Madrid, 1979), nombrado el pasado 17 de julio nuevo presidente del Fondo de Reestructuración Bancaria Ordenada (FROB), es uno de ellos. Ponce comenzó a trabajar como técnico superior del Ministerio de Defensa en 2005 y dos años después, en enero de 2007, pasó a formar parte del departamento de Legislación y Política Financiera del Tesoro público. Desde ese momento desarrolló su carrera en esta institución, donde se convirtió en un hombre de la casa, en la que asumió responsabilidades cada vez más elevadas y donde vivió en primera línea los duros e intensos años de la crisis.

El nuevo presidente del FROB considera que su primer pico histórico de experiencia profesional llegó el 6 de junio de 2012, cuando asumió la Subdirección de Legislación y Política del Tesoro, 24 horas después del nacimiento de su hija mayor, Julia, algo que recuerda como una curiosa coincidencia. Solo dos días después, España solicitó oficialmente al Eurogrupo un rescate de hasta 100.000 millones de euros para recapitalizar el sistema financiero. Ponce, junto a su equipo, inició entonces un sprint de reformas financieras para llevar a cabo la reordenación y saneamiento del sector. Su entorno profesional durante aquellos meses coincide en que su personalidad serena, de trato cálido y humano, hizo más llevadera la ingente cantidad de trabajo que tuvieron que realizar. Destacan sobre todo su sentido del humor como una herramienta de gestión de personal y un modo de suavizar los momentos de tensión. “Sabe generar un clima de trabajo motivante y a prueba de crisis con empatía, fomentando el sentido del humor y evitando trasladar la presión y el estrés que se recibe desde la jerarquía. Es increíble cómo nunca pierde la calma”, afirma uno de sus compañeros del Tesoro. De aquella época también se recuerdan sus paseos por el Jardín Botánico. Un lugar que visitaba para relajarse a la hora de comer, al que se llevaba un sencillo sándwich y donde se dejaba llevar por su afición a la botánica.

Junto a su equipo, inició en 2012 un sprint de reformas financieras para llevar a cabo la reordenación y saneamiento de la banca

Jaime Ponce es licenciado en Derecho y Economía por la Universidad Carlos III de Madrid y máster en Dirección Pública por la Escuela de Organización Industrial y el Instituto de Estudios Fiscales. Desde pequeño obtuvo buenos resultados académicos y desarrolló una precoz vocación por la lectura y la literatura clásica. Cada vez que el trabajo se lo permite, el nuevo presidente del FROB no olvida uno de sus pasatiempos favoritos: los libros. Es de los que lee varios títulos a la vez, pero dos obras que nunca faltan en su mesa de noche son El libro de Tao, de Lao Tse, y Ensayos, de Michel de Montaigne. Se trata de una faceta literaria que comparte con la pequeña Julia, que considera a su padre un excelente cuentacuentos. A ella le gusta mucho que repita las historias una y otra vez.

Esa capacidad de inculcar el gusto por las letras tiene mucho que ver con su vocación académica y pedagógica, que desarrolló durante siete años como profesor del Centro de Estudios Financieros (CEF). “Destacaría su gran facilidad para hacer comprender conceptos complejos de una manera sencilla y didáctica y su capacidad para enseñar a relacionar temas de distintas disciplinas”, explica Ángela de las Heras, la directora de estudios del CEF.

Durante esos años, Ponce compaginó su labor docente con su trabajo en el Tesoro público, lo cual le obligó a robar tiempo a su familia, algo que sucederá también a partir de ahora con su cargo al frente del FROB. Los pocos momentos que tiene libres los dedica a su esposa y a sus hijos, con los que vive en Torrejón de Velasco, lejos de la urbe madrileña, un pueblo agrícola y tranquilo del que procede su familia. Ahí, en su jardín, es donde juega con su hija y enseña al pequeño, Jaime, de un año, a dar sus primeros pasos. En este tranquilo municipio de la Comunidad de Madrid es donde desconecta –breve y temporalmente– de todas las obligaciones que tiene por delante como presidente del FROB y representante en la Junta Única de Resolución del Mecanismo Único de Resolución Europeo.

La hoja de ruta que se ha planteado en su nuevo cargo consta de dos grandes objetivos. El primero consiste en cerrar adecuadamente el proceso de reestructuración del sector bancario español. Una tarea que ha articulado, a su vez, en torno a cuatro ejes fundamentales. Dos de ellos incluyen una adecuada gestión de la participación en Bankia y en BMN, con el fin de que ambas entidades participadas por el Estado finalicen su proceso de reestructuración y, finalmente, culminen en una desinversión que permita a las arcas públicas y los ciudadanos recuperar la mayor cuantía posible de dinero público. Los otros dos ejes suponen, por un lado, administrar con eficacia la participación del FROB en Sareb (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria) y mantener al organismo como accionista con el 45% de participación en la entidad. Y, por otro, un óptimo control del uso de las garantías en muchos de los procesos de desinversión de los bancos.

Ponce pretende guiar al FROB hacia una transformación progresiva para convertirlo en una autoridad de resolución líder dentro del marco europeo, ya no dedicada en su día a día al rescate bancario. El objetivo es que llegue a ser una autoridad útil no solo para tiempos de guerra sino también de paz.

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