Editorial

El valor de una buena trayectoria

Una vez despejada, al menos de momento, la tormenta griega y recuperados los niveles previos al anuncio del referéndum convocado por Alexis Tsipras, los mercados han entrado en una especie de zona de indefinición. Es cierto que el periodo estival suele invitar a ello. Pero también lo es que hay más incógnitas que certezas en el horizonte, lo cual invita al siempre socorrido wait and see. La posibilidad de que la Reserva Federal estadounidense suba los tipos de interés antes de que finalice el año, el vaivén de las divisas o los erráticos movimientos de las materias primas conforman un panorama relativamente incierto, ante el cual ha de imponerse la cautela a la hora de acercarse a los mercados. Y para hacerlo de esta manera es determinante analizar, entre otros factores, cuál es el recorrido que han tenido en los últimos ejercicios los valores por los que se ha decidido apostar. Naturalmente, siempre está vigente el principio de que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. Pero la experiencia enseña que un buen comportamiento en los mercados durante un prolongado periodo de tiempo es un buen indicador para cualquier inversor. Y el mercado español cuenta con un buen puñado de empresas que alientan esa tesis como Inditex, Ferovial, Endesa, Enagás, CAF o REE.

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