El gigante de lujo calcula que su valor alcanzará los 10.000 millones de euros

Los riesgos que amenazan a Ferrari con su salida a Bolsa

La compañía espera alcanzar un valor en Bolsa de 10.000 millones de euros

Ferrari facturó 2.762 millones de euros en 2014

Luca Cordero, CEO de Ferrari, durante la presentación de uno de sus coches. Ver fotogalería
Luca Cordero, CEO de Ferrari, durante la presentación de uno de sus coches.

Ferrari, el máximo exponente del lujo en carretera, quiere abrirse paso en los mercados y cotizar en la Bolsa de Nueva York. El fabricante italiano de coches deportivos presentó ayer el folleto de su oferta pública de acciones ante el regulador bursátil de Estados Unidos (SEC), poniendo en marcha un proceso de reestructuración en el capital de su principal accionista, el holding Fiat Chrysler Automóviles (FCA).

Con una facturación de 2.762 millones de euros durante el pasado ejercicio, la firma luce mucho más atractiva para una OPV que tendrá como colocadores a UBSInvestment Bank, Bank of America Merrill Lynch y el Banco Santander, este último uno de los principales patrocinadores de la escudería de Fórmula 1 de la marca.

Con el debut bursátil de la nueva cotizada, Ferrari NV, que prevé alcanzar un valor de 10.000 millones de euros, el lujo del fabricante deportivo de referencia dejará de estar exclusivamente en manos de FCA, sociedad que cuenta con el 90% de las acciones, con Exor como principal partícipe. Y es que el holding tiene la intención de transferir a sus accionistas la participación del 80% con la que quedará tras la oferta pública a través de escisiones en su capital. Con ello, a principios de 2016 las acciones de Ferrari NV se repartirán entre los socios de FCA, con un 66% de participación, y entre quienes ya formaban parte del accionariado, Piero Ferrari, cuya participación se mantiene sin cambios, con el 10% de la cotizada, y Exor SpA, que se quedará con el 24% del capital.

El giro estratégico que está llevando a cabo el icono italiano de la velocidad surge con la intención de reducir la deuda de FCA para “acceder fácilmente a fuentes de financiación” y aumentar su atractivo para los inversores, especialmente en los Estados Unidos, donde la firma goza de una de las más “grandes e importantes” cuotas de mercado.

No obstante, la operación no está exenta de riesgos para la firma que fundó Enzo Ferrari, un conductor de un modesto Alfa Romeo desde 1924. La compañía advierte que, antes de la oferta pública de acciones que acaban de lanzar, jamás han estado expuestos al mercado y no pueden predecir cuál será el grado de interés de los inversores. Asimismo, debido al limitado número de acciones que ponen en venta, que espera no superar el 10%, el precio de las mismas podría tener un coste desproporcionado, lo que generaría volatilidad en el mercado.

A esto también se suman otros riesgos relacionados con la imagen que un gigante como Ferrari debe mantener entre sus clientes. Exclusividad, prestigio, identidad en la marca, tecnología e innovación han de estar a la altura para que el mayor exponente del lujo en carretera no pierda el atractivo entre sus compradores y el valor ante sus inversores, una tarea difícil de mantener si otros actores ligados a la firma, como la escudería Ferrari de Fórmula 1 no mantienen su éxito.

Pero también el marketing y el resto de negocios unidos al fabricante de velocidad con los que pretenden incidir en su expansión internacional serán clave para que el imperio de Ferrari afiance sus ingresos, una facturación que se situó en 621 millones de euros durante el primer trimestre de 2015. Así, con el objetivo de imitar a Ferrari World, el parque temático que la marca posee en Abu Dhabi y que genera el 12% de sus beneficios, la compañía también hará de España un nuevo mercado con la apertura en 2016 de otro de sus parques en Port Aventura, que contará con una inversión de 100 millones de euros.

Con más de 7.000 coches vendidos en 2014 y con una estrategia basada en la producción a un bajo volumen para mantener exclusividad entre sus compradores, el gigante de coches deportivos se lanza ahora con las mismas expectativas a conquistar un nuevo mercado, la Bolsa de Nueva York.

Exclusividad al volante, éxito asegurado

Con un beneficio neto de 265 millones de euros y un ebitda ajustado de 693 millones durante el pasado ejercicio 2014, la compañía en la que participa Piero Ferrari demuestra que el lujo y la exclusividad no están reñidos con el precio. Y es que la marca, que se caracteriza especialmente por estar al alcance de unos pocos, ha seguido incrementando sus beneficios en los últimos años. Así, el fabricante de coches pasó de tener unos ingresos de 2.225 millones de euros en 2012 a incrementar su facturación en más de 500 millones en tan solo dos años, llegando a alcanzar los 2.762 millones de euros en 2014.
Al mismo ritmo, la firma de lujo también aumentó sus beneficios netos, pasando de 233 millones de euros en 2012 a 265 millones al cierre de 2014.
Los resultados de 2015 tampoco prevén un mal comportamiento en sus ingresos, pues la compañía alcanzó 621 millones de euros durante el primer trimestre de 2015, aunque se mantuvo estable respecto al trimestre del ejercicio anterior, cuando llegó a los 620 millones de euros. Respecto a sus beneficios, el fabricante de coches llegó a los 65 millones de euros en los tres primeros meses de este año, 11 millones más respecto al mismo periodo en 2014.
Actualmente, la marca comercializa ocho modelos, entre los que se incluyen seis coches deportivos. El pasado marzo, la compañía lanzó su último coche, el 488 GTB, sustituyendo a uno de los anteriores, el 458 Italia. El fabricante espera reeemplazar todos su vechículos en los próximos años con ediciones limitadas para seguir en la cúspide del mercado.

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