La recuperación económica se consolida en la empresa familiar

El 63%de los empresarios afirma que aumentará sus inversiones en España durante 2015, según la Asociación Adefam

La sensación de recuperación económica parece consolidarse en la empresa familiar. Así lo certifica la Encuesta de Percepción Económica que realiza anualmente la Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar de Madrid (ADEFAM) sobre sus asociados (150 empresarios y consejeros de empresas familiares, cuya facturación agregada es de 14.001 millones de euros). Las empresas otorgan un aprobado a la situación económica general (una nota de 5,19 sobre 9), lo que representa la valoración más alta de los últimos cuatro años, tras remontar desde los 2,44 puntos de 2012. Además, un 71% de los empresarios se muestra convencido de que 2015 será mejor que el pasado año en términos económicos, y un 55% piensa que los datos positivos del PIB durante los últimos trimestres vaticinan una recuparación firme de la economía.

La mayoría de los empresarios familiriares, un 75%, cree además que los resultados electorales del pasado 24 de mayo van a repercutir en la economía y las empresas, y a la hora de calificar la situación política del país, rebajan en siete décimas la nota asignada en 2014 (de 4 puntos sobre 9 se ha pasado a 3,93).

El crecimiento que experimenta la economía nacional se verá reflejado en las ventas y la generación de empleo. Con respecto a esto último, un 63% de los empresarios afirma tener previsto aumentar sus inversiones en España durante este año, y un 64% (cinco puntos más que en 2014) piensa aumentar su cifra de ventas. Asimismo, casi la mitad prevé ampliaciones en sus plantillas.

En cuanto a las reformas más urgentes que necesita España para afianzar la recuperación, son, en opinión de los encuestados y por orden de importancia: recortar las Administraciones Públicas y aumentar su eficiencia, mejorar el sistema educativo, reducir las indemnizaciones en caso de despido, rebajar las cotizaciones sociales, reformar la fiscalidad empresarial, reducir el alto nivel de desempleo, mejorar las condiciones de financiación y reformar el sistema energético para abaratar la energía.

Por último, los principales retos que afrontan las empresas de cara a los próximos años son, principalmente, la generación de mayor actividad (así lo cree el 30% de los encuestados), ganar tamaño empresarial, y seguir avanzando en los objetivos de internacionalización. A la consecución de estos objetivos se opondrían la rigidez de los sistemas de contratación y despido, la competencia de terceros y la reducción de la demanda, según estas empresas.

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