Los expertos ven al Ibex en los 11.500 en caso de acuerdo

Los inversores, en vilo: ¿qué pasará en los mercados?

Vista general de la Bolsa de Madrid.
Vista general de la Bolsa de Madrid. EFE

Es de sobra conocido que al mercado no le gustan ni las sorpresas ni la incertidumbre. Después de que el jueves por la noche el Ejecutivo de Alexis Tsipras presentara el programa de ajustes para acceder a la financiación que salve al país de la quiebra, se comenzó a descontar la posibilidad de que se alcanzara el esperado acuerdo el fin de semana.Sin embargo, las reuniones mantenidas en los dos últimos días han demostrado que les difícil alcanzar posturas.La falta de confianza en el Gobierno heleno después del órdago lanzado por Tsipras con la convocatoria del referéndum pesó y mucho sobre los dirigentes europeos.Lo que deja el camino abierto, tal vez, a una nueva semana de conversaciones en la que el mercado tomará buena cuenta de los rumores, filtraciones y declaraciones, asistiendo así a un nuevo episodio de volatilidad.

Y es que la convocatoria del referéndum supuso un duro golpe. Como era de esperar, el lunes 29 de marzo (el día después de que Grecia decretara el cierre de las entidades bancarias) el Ibex 35 se dejó un 4,56%, registrando la que es hasta ahora su mayor caída desde agosto de 2012.Pero los descensos que se anotó el parqué madrileño no fueron una excepción. Al Ibex le acompañaron otros como el Dax alemán (-3,56%), el Mib italiano (-5,17%) o el Cac francés (-3,56%). En esa semana, marcada por la incertidumbre de cuál sería el resultado de la votación, el selectivo español cayó un 5,2% y perdió la cota de los 10.800.

El euro reacciona con caídas del 0,5%

En los primeros compases, el euro se anotó ayer caídas de alrededor del 0,5% hasta los 1,11 dólares. Estos descensos son inferiores a los anotados por la moneda única tras la convocatoria de reférendum, momento en que llegó a depreciarse un 1,5% en cuestión de minutos. No obstante, a pesar de esta bruscas reacción, el de divisas ha sidoel mercado más optimista en las últimas semanas, evidencia de que los inversores no dan por perdida la batalla.

Los inversores anticipan una nueva ronda de conversaciones  que pueden suponer más episodios de volatilidad

Sin embargo, el rojo continuó siendo el color protagonista otras dos sesiones más. En la jornada que siguió a la consulta popular la Bolsa española cedió un 2,2% y el martes 7 de julio las ventas provocaron que el selectivo perdiera de vista la barrera de los 10.500.En apenas dos días, las caídas alcanzaron el 4%. No obstante, la presentación formal del tercer rescate junto al programa de ajustes sirvieron a los inversores para tomarse un respiro.El Ibex 35 recuperó la cota de los 11.000 y cerró con un avance semanal del 2,3%, al igual que el Dax mientras que el Cac y el Mib se anotaron en la semana un 1,9%.

La pregunta que muchos se plantean es qué cabe esperar ahora. Desde XTB consideran que si las cosas se complican y al final no se vislumbra un acuerdo el Ibex podría descender de nuevo a los 10.500, pero si por el contrario se solventa la situación el selectivo escalaría hasta los 11.500. No obstante, a pesar de las dificultades para alcanzar un pacto, fuentes conocedoras de las negociaciones creen que el hecho de que Donald Tusk desconvocara la reunión de los 28 prevista para ayer implica que Grecia permanecerá, de momento, bajo el paraguas del euro.

El mercado de deuda tampoco se ha librado de las tensiones.La rentabilidad del bono español escaló a comienzos de la semana pasada hasta el 2,37%, aunque el viernes al cierre bajó al 2,1%, todavía a cierta distancia del 1,1%, su mínimo histórico. Más pronunciado fue el repunte de la deuda griega a diez años que el miércoles superó la barrera del 19% mientras que la rentabilidad del bono a diez años se disparó al 58,7%.A pesar de que las tensiones se moderaron en las últimas sesiones, hasta el 13,5% y el 31,6% respectivamente, en las próximas jornadas el fantasma del Grexit podría provocar un nuevo repunte de las tires. Para el caso español, fuentes del mercado contemplan la posibilidad de que el bono suba hasta el 3% y la prima escale a los 200 puntos básicos. Mientras tanto, la deuda alemana podría volver a actuar de valor refugio, algo que le llevó a caer del nivel del 0,7% en los momento más críticos de semana pasada.

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