Apple, PayPal y otras empresas no aceptan las tarjetas griegas
El "corralito" también aísla a los griegos en el universo digital

El "corralito" también aísla a los griegos en el universo digital

Los efectos del "corralito" griego alcanzan a algo más que a las colas de pensionistas que hemos visto ya en los telediarios. Si bien es cierto que en un país azotado por el paro y la crisis, las compras en iTunes o las compras online puede parecer algo banal, hay que pensar también en el trasfondo que tiene toda la situación, como señalan desde Bussines Insider.

Los griegos se encuentran, actualmente, aislados de cualquier servicio online que esté fuera de su país, y no sólo hablamos de las tiendas de Apple o el servicio de pago digital más extendido. Las normas promulgadas en Grecia para el control de los capitales de la gente, con el objetivo de que no lo saquen del país a la primera oportunidad, tienen también un apartado que afecta a los servicios online y es que también se ha bloqueado cualquier pago con tarjeta de crédito a compañías externas al país.

Esto es, que aunque los griegos tengan el dinero y la posibilidad de usarlo mediante una tarjeta, ninguno de estos servicios les va a aceptar el pago. Hablamos también de cosas que tienen también cierta incidencia en sus datos personales ya que no se pueden renovar las suscripciones a servicios como iCloud, donde los usuarios pasarán de tener 20 GB a 5 GB, con el peligro de perder todo lo sincronizado en él - mensaje que ya han empezado a recibir los usuarios desde el pasado 30 de junio -.

Jim Waterson, redactor en BuzzFeed, indicaba "quien creó estos servicios no pensó en restricciones en el uso de tarjetas de crédito para el pago a empresas extranjeras en el mundo desarrollado". La realidad es que esto ha sido así hasta que una economía tiene una situación como la griega, que afecta tanto a los usuarios como a las empresas que ven como se desmorona el negocio que tenían en ese país.

Esto no es sino la traslación al mundo digital de lo que también les está pasando a los griegos cuando salen de sus fronteras. Poner un pie fuera de Grecia, algo que pueden seguir haciendo dentro de la Unión Europea sin problemas, e intentar pagar con algún medio de pago como una tarjeta de débito o crédito es, actualmente, imposible.

Tras la negativa del pueblo griego, legítimamente declarada en el referéndum de ayer, a las medidas impuestas desde Europa, se abre de nuevo una situación de tensas negociaciones entre el Ejecutivo heleno y la Unión Europa. Sin embargo, mientras tanto, el impacto en la economía griega de las medidas bancarias y de control de capitales pueden estar hiriendo de muerte el desarrollo y los intereses de las empresas además de aislar a los usuarios griegos de servicios que han podido utilizar sin problemas hasta ahora.

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