Ceprede prevé un leve aumento de la demanda de casas

La caída demográfica no daña del todo a la vivienda

Imagen de viviendas en venta en Madrid.
Imagen de viviendas en venta en Madrid.

Para promotores, constructores, financieros y todos los negocios de alguna forma relacionados con el mercado inmobiliario conocer cuáles son las previsiones demográficas de los próximos años es vital. De hecho, si no hubiera sido porque en los últimos 20 años se concentró buena parte de la demanda de vivienda de los nacidos en el baby boom, no podría entenderse lo ocurrido con los precios de la vivienda y la edificación. Por ello, de lo que crezca la población y de lo numerosas que sean las cohortes correspondientes a los habitantes en edad de comprar vivienda (fundamentalmente de 25 a 45 años, según los expertos), dependerá el devenir del negocio inmobiliario.

El Centro de Predicción Económica (Ceprede) acaba de poner en relación estas dos variables y ha concluido que, pese a que las perspectivas demográficas no son buenas, el mercado de la vivienda podrá subsistir con un alza de la demanda moderada.

Todo apunta a un descenso de la población. Las proyecciones elaboradas por el INE hasta el año 2064 prevén que el número de habitantes en España se reduzca en torno a cinco millones y medio de personas. No obstante, estas predicciones están sujetas a cambios, sobre todo en tiempos convulsos como los actuales. Hasta el año 2030, los datos apuntan que la reducción de la población será más suave y en esa fecha España contará con aproximadamente un millón menos de habitantes que en la actualidad.

Sin embargo, eso no será impedimento para que el número de hogares se incremente cada año una media de 145.000 unidades y es a esa demanda a la que el mercado de la vivienda deberá dar respuesta con un crecimiento sostenible y alejado de la locura constructiva del pasado. El hecho de que en términos globales la población disminuya no quiere decir que no se produzca cada ejercicio la creación de nuevos hogares, sobre todo por la emancipación de jóvenes, los matrimonios y también por la disolución de estos últimos.

Es más, una de las claves que explica el hecho de que vaya a crecer la demanda de vivienda ligeramente por encima de lo que cabría esperar en un entorno de caída demográfica es la reducción del tamaño medio del hogar.

Ceprede calcula que frente a una media de 2,5 personas por hogar en la actualidad, en 2030 esa ratio disminuya hasta las 2,2 personas. En esa fecha la población se situará en torno a 45,4 millones de habitantes, 1,01 millones menos que en 2015 y el número de hogares se incrementará a 20,6 millones, desde los 18,3 millones actuales. Con toda esta información, Ceprede estima que la demanda de casas sea de unas 85.000 unidades al año. En cuanto al ratio de viviendas por hogar, establecido en 1,4 casas, el estudio de este centro de investigación sostiene que se mantendrá en ese nivel hasta 2019, cuando comenzará a disminuir paulatinamente hasta llegar a 1,3 casas por hogar en 2030. Se trata de un proceso que comenzó en 2001, cuando se alcanzó el máximo de 1,5 pisos por familia.

La caída se ha acentuado durante los años de la crisis por el desempleo y la dificultad de acceso al crédito. Si la recuperación que ahora se atisba se consolida, quizás la reducción se frene, dado el tradicional gusto de los españoles por invertir en vivienda.

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