Un lugar de encuentro para 'startups'

Así funciona el Campus de Google en Madrid

Una cafetería común es el espacio en el que comenzar a trabajar e intercambiar ideas

SeedRocket y TechHub son los principales socios de Campus

Antigua fábrica restaurada y convertida en la sede de Campus Madrid.
Antigua fábrica restaurada y convertida en la sede de Campus Madrid.

Una antigua fábrica restaurada en el centro de Madrid ha sido el espacio elegido por Google para albergar la sede de Campus Madrid, “un lugar que nace con el objetivo de convertirse en el epicentro del emprendimiento y la innovación en España”, en palabras de Sofía Benjumea, directora de Campus Madrid. Tras Londres, Seúl y Tel Aviv, el gigante de internet abre la cuarta sede mundial de emprendimiento. ¿Y por qué Madrid? “Porque aquí hemos encontrado una densidad alta de startups con potencial para emprender. Además, en la ciudad no existía un lugar de referencia para los emprendedores en el que poder aprender y desarrollar su actividad. Campus nace con ese propósito”, explica Benjumea.

Su funcionamiento es sencillo. Los más de 2.500 metros cuadrados del edificio están estructurados en cuatro pisos que corresponden a los diferentes niveles. Las dos primeras plantas albergan una cafetería con una barra, múltiples mesas de trabajo, enchufes y wifi gratuito. “La idea es que la cafetería sea el primer espacio de encuentro entre emprendedores”. Allí se fomenta la comunicación y se impulsan el intercambio de ideas y el trabajo en grupo. Está abierta de nueve de la mañana a siete de la tarde y se puede acceder a ella de forma gratuita, tan solo es necesario registrarse en la web que Campus tiene habilitada. El pasado 22 de junio, día de su inauguración al público, el proyecto contaba con casi 1.800 miembros. Hoy ya supera los 3.000. “Es un sitio en el que poder trabajar rodeado de oportunidades, conocer gente y resolver las dudas iniciales. Tan solo la cafetería es un espacio único para las startups que están empezando”, afirma Benjumea.

Y desde la cafetería se va ascendiendo al resto de plantas, en las que operan SeedRocket y TechHub, los socios con los que trabaja Campus Madrid para ayudar a las empresas que están comenzando.

Cruzar el océano

Una de las salas comunes de Campus.
Una de las salas comunes de Campus.

La sede de Madrid aspira a ser el nexo de unión entre los ecosistemas de emprendedores de Europa y América Latina. El objetivo es facilitar el intercambio de iniciativas y el desarrollo de proyectos empresariales que unan ambos lados del Atlántico.

SeedRocket es la primera aceleradora de startups en fase inicial española. En Campus Madrid también lleva a cabo sesiones de mentoría y cursos de formación para los pequeños proyectos que están incorporándose al mudo empresarial. “Realizamos sesiones de muchas tipologías, como temática legal, marketing o tecnología”, explica Rafael Martín, manager de SeedRocket. “En los pocos días que llevamos funcionando en Campus Madrid nos hemos encontrado con gente, que tiene ganas de construir cosas y de crecer. Esto es una oportunidad de encuentro, un espacio de confluencia en el que hablas con las personas cara a cara. No queda todo reducido a una conversación online, hay un intercambio real”.

Coincide Carmen Bermejo, consejera delegada de Tetuan Valley, una asociación que ayuda a gente que lleva poco tiempo en el mundo del emprendimiento y que también está trabajando en Campus Madrid: “En la ciudad, antes había varios eventos, charlas y conferencias en distintos sitios y en el mismo día. Hacía falta un lugar al que poder ir sabiendo que se tenía todo al alcance de la mano”.

Tener un equipo volcado con el proyecto y que tenga claro el camino a seguir son algunos de los consejos que estas aceleradoras ofrecen. “Hay que saber en qué momento meterse en una aceleradora. Es una herramienta muy útil, pero siempre después de haberse encerrado en una sala para pensar y construir”, explica Martín.

Por su parte, TechHub realiza sesiones de trabajo compartido con las empresas interesadas. La firma gestiona además una comunidad global de emprendedores digitales con influencia en todo el mundo, algo totalmente útil para la idea que tiene Campus Madrid de unir a startups de todo el planeta para que intercambien experiencias y conozcan las realidades y la forma de trabajar de otros lugares. “Los programas de mentoría son exclusivos para cada grupo. Son flexibles y se adaptan a cada circunstancia”, explica Benjumea. Algunas de ellas las imparten trabajadores de Google de forma voluntaria. “Tenemos, por ejemplo, algunas sesiones enfocadas a padres y madres con hijos pequeños para enseñarles a conciliar la vida familiar con el emprendimiento. Es un lujo para las startups poder contar con la ayuda de una empresa como Google”.

La sede de Campus Madrid cuenta también con un auditorio con aforo para 200 personas en el que poder realizar eventos, “que son una parte fundamental del proceso emprendedor”, explica Benjumea. Además, cualquier miembro que solicite el espacio podrá disponer de él.

Con la vista puesta en Londres

Las metas a las que Campus Madrid pretende llegar se han inspirado en los pilares sobre los que se sustenta la sede de Campus Londres, que ya cuenta con más de 40.000 socios, miembros de más de 90 países y cerca de 2.000 puestos de trabajo creados desde que abrió sus puertas a las startups en 2012. “Dos años más tarde esta sede realizó cerca de 800 eventos e invirtió más de mil horas en cursos de tutoría. Aquí queremos lo mismo”, explica Sofía Benjumea, directora de Campus. “En Google sabemos por nuestros inicios lo importante que es para las empresas contar con un ambiente propicio para el emprendimiento. Eso es lo que creamos.”

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