Los bancos helenos siguen cerrados

¿Cómo afecta el corralito a los griegos que viven en España?

Cada ciudadano griego puede retirar como máximo 60 euros al día

Los residentes en España sí pueden disponer del dinero y traspasarlo

Pensionistas griegos hacen cola frente a un banco en Atenas
Pensionistas griegos hacen cola frente a un banco en Atenas

Desde el 29 de junio los griegos pasan los días aguantando un sofocante corralito. Es decir, Grecia, con un enorme problema de liquidez después de que expirará el segundo rescate, tiene que obligar a sus ciudadanos a retirar el dinero en efectivo con cuentagotas, lo que toca a 60 euros diarios para cada griego. Un problema de liquidez que se ha incrementado aún más para el país heleno desde de la negativa del BCE a incrementar la línea de fondos de emergencia tras el referéndum celebrado el pasado 5 de julio, problema al que debemos sumar también el aumento del colateral (haircut) requerido a los bancos griegos para poder obtener estos fondos.

A Robert Casajuana, director académico del Instituto Superior de Empresa y Finanzas (ISEFI), no le parece tan raro que se haya producido un corralito. En contraposición sí considera bastante más grave y extraordinaria la situación de la Bolsa griega que permanece cerrada sin dar datos, lo cual hace despertar todo tipo de dudas y miedos ya que hasta su reapertura no se conocerá la situación real. Aun con esto, Casajuana recuerda que la situación que atraviesa Grecia se está produciendo a pesar de que el FMI previó un crecimiento del 2,5% para el año 2015, ya que el déficit primario del país heleno es de superávit si ponemos a un lado los intereses de la deuda.

Pero de cualquier manera, sea extraordinario o no el corralito, desde luego no es frecuente en Europa, según la Embajada de Grecia en Madrid han recibido “más de cien llamadas” de ciudadanos pidiendo información sobre las restricciones del movimiento de capitales. Estas son las claves de la medida y cómo afecta a los griegos dentro y fuera de su país.

¿Cuáles son los antecedentes del corralito griego?

Como explica Casajuana, los llamados corralitos no son un fenómeno tan extraño como da a entender el susto europeo, ya que "entre 1995 y 2010 ha habido 37 corralitos en el mundo" aunque recuerda que el griego está siendo especialmente duro, debido al bajo límite impuesto. Los dos casos más recientes que han ocurrido a nuestro alrededor han sido los de Chipre e Islandia, este último con un corralito que se ha levantado en 2015 después de siete años. Con el caso chipriota, que nos pilla cerca y se encuentra dentro de la eurozona, también se vivió una negociación complicada con el Eurogrupo que llevó a un rescate tardío, en el que el corralito autorizado por la Comisión Europea debía durar siete días y se alargó dos años (aunque todavía hoy hay algunas restricciones todavía vigentes), con la intención de poder mantener abiertos los bancos, así como ajustar una actividad económica mínima que permitiera al país y a la ciudadanía continuar.

¿Pueden los ciudadanos griegos pagar sin que sea en efectivo?

Sí. En estos momentos, los griegos pueden disponer de su dinero para pagar y hacer transferencias bancarias siempre que se traten de movimientos bancarios en los que no se precise dinero físico. El problema al que se están enfrentando, desde dentro y fuera de Grecia, tiene más que ver con la operatividad de las páginas webs de los bancos, ya que al estar siendo visitadas de forma masiva se encuentran con fallos operativos y caídas de los portales.

¿Están los griegos residentes en España, con dinero en banco griegos, sujetos al corralito?

No. Los residentes en España, por ejemplo, no tienen ningún problema para disponer de su dinero en nuestro país, están exentos ya que el problema es de liquidez dentro de las fronteras helenas, pero el dinero continúa siendo de los titulares bancarios y en España, que no tiene problema de liquidez, pueden gestionar su dinero con libertad. Además, el consejero de Asuntos de Prensa y Comunicación de la embajada, Nikos Papadopoulos, recuerda que las tarjetas de crédito de bancos griegos, de los que no existe representación alguna en España, se pueden usar para realizar cualquier tipo de pago.

Entonces, ¿pueden griegos residentes en España mandar dinero a su familia en su país de origen, por ejemplo?

Sí y como Grecia continua siendo parte de la Unión Europea cuenta con la libertad de movimiento, tanto de personas como de capitales, dentro de los países de la unión. Las implicaciones a este aspecto son de carácter fiscal, según la legalidad vigente en el país heleno. Eso sí, si un griego recibe una transferencia de dinero en Grecia, estará sujeto al corralito de la misma manera ya que, lógicamente, el problema de liquidez continuaría existiendo.

¿Y qué ocurre con los empresarios griegos? ¿Qué pasa si tienen que pagar a proveedores en cualquier parte del mundo?

En teoría, los empresarios griegos que tengan que pagar a sus proveedores pueden hacerlo, aunque previamente deben mandar un informe al gobierno heleno que debe aprobar la gestión emitiendo una autorización para el pago. Hasta el momento está es la situación, que no deja de ser complicada para el comercio, pero que podría complicarse todavía más.

¿Hasta cuándo durará el corralito?

En función de cómo se desarrollen los acontecimientos, realmente es difícil saberlo. En los casos más recientes y cercanos, esta situación se ha alargado hasta límites insospechados. De momento, lo único que sabemos es lo que el Ejecutivo griego ha declarado, que los bancos permanecerán cerrados, evitando así la fuga de capitales del país. Lo que ocurra a continuación o cuando depende de múltiples factores.

¿De qué depende?

El BCE se ha negado a incrementar la línea de fondos de asistencia de liquidez de emergencia (ELA, por sus siglas en inglés) tras el referéndum celebrado el pasado 5 de julio, sumándole a esto el aumento del problema para los banco griegos de poder obtener estos fondos con el incremento del haircut debido al bajo valor de los bonos griegos. Está por ver si se retoman las negociaciones con el gobierno heleno para un tercer rescate, así como las condiciones de este y, en este punto, parece importante casi cualquier cambio que se produzca. Lo que se sabe es que desde que empezó el año se ha acelerado la fuga de depósitos de los bancos griegos, de ahí el corralito implantado por el Gobierno. Sin nuevas ayudas del BCE, no podría hacer frente a las peticiones de los usuarios.

¿Qué consecuencias puede tener?

De seguro, nada bueno. Tal y como explica Efe Nikos Arjondís, director en la Asociación Panhelénica de Exportadores, "es muy pronto para estimar qué consecuencias puede tener el corralito en las exportaciones y en las importaciones”, ya que las que se están efectuando en la actualidad fueron cerradas antes de que los griegos tuvieran que enfrentarse a esta situación. Por otro lado, los datos dados los primeros días de corralito no auguraban nada bueno tampoco para los datos nacionales, según Efe Nikos Yeogokostas, responsable de datos estadísticos de la Confederación Nacional de Comercio y Empresas de Grecia, el volumen de negocios semanal del comercio minorista va a caer de los 230 millones de euros habituales a 98 millones de euros. Un auténtico palazo para un país que ya antes de esta situación estaba obligado a ir matacaballo.

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