Anticimex compra la división de control de plagas de Dokesim

Capital sueco toma la empresa que limpió el ébola en España

Josep Valls, director general de Anticimex España.
Josep Valls, director general de Anticimex España.

La compañía española que garantizó la salubridad en la vivienda de la auxiliar de enfermería Teresa Romero, contagiada por ébola en España en 2014, y en el centro de estética al que acudió ha sido adquirida por la sueca Anticimex. Esta multinacional ha decidido impulsar su negocio en nuestro país con la compra de la división de control de plagas de Dokesim, subcontratada por Tragsa para realizar la citada operación que tuvo pendiente a todo el país. Con esta adquisición, Anticimex España alcanzará los 20 millones de facturación en 2015 y amplía su plantilla hasta los 340 empleados.

Josep Valls, director general de la esta compañía, explica a CincoDías que la operación se enmarca dentro del objetivo de la multinacional de fortalecer su presencia en todo el país a través de una estrategia que combina la adquisición e integración de nuevas compañías con el crecimiento orgánico. “Esta inversión nos permitirá mejorar nuestra posición de liderazgo en el mercado y reforzará nuestra ya amplia cobertura en todo el territorio, especialmente en Madrid”.

Anticimex nació en Estocolmo en 1934 y hoy está presente en 14 países, con una plantilla de 4.000 empleados. Durante el último año, la firma, que ofrece sus servicios de control de plagas e higiene ambiental a más de 2,2 millones de clientes y ocupa la quinta posición del ranking internacional de empresas de este sector, facturó 389 millones. La compañía opera en España desde hace dos años y el pasado facturó 18,5 millones. Entre sus clientes están los Ayuntamientos de San Fernando de Henares y Las Rozas (Madrid) y el de Sant Cugat del Vallès (Barcelona).

Por su parte, Dokesim, con sede en Madrid, tiene más de 30 años de actividad y está especializada en limpieza, mantenimiento integral y control de plagas. Su servicio de control de plagas cuenta con una plantilla de 25 empleados y facturó alrededor de 2 millones de euros en 2014. La división adquirida tiene una fuerte presencia en el sector sanitario y cuenta en Madrid con importantes referencias del ámbito hospitalario como el Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, el Gregorio Marañón y La Paz. Entre sus clientes también destacan Administraciones públicas, empresas locales, multinacionales y particulares.

El sector de control de plagas e higiene ambiental mueve en España unos 200 millones anuales, según la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (Anecpla), y las dos mayores empresas son la inglesa Rentokil y Anticimex, según Valls, que recuerda que hay actividades (hospitales, colegios, sector alimentario, restauración...) a las que por ley se les exige efectuar este tipo de controles. “Con la crisis”, dice, “ha bajado la prevención y actuamos más para cubrir incidencias, algo que puede ser peor para el cliente desde el punto de vista del coste global”.

Beneficiados por la exportación

El director general de Anticimex España asegura que empieza a notar cierto repunte en la actividad en el país, según se va poniendo fin a la crisis. Y ve una tendencia positiva:“La internacionalización de empresas españolas nos está beneficiando porque hay compañías, por ejemplo de embutidos, que tienen que cumplir normativas para poder exportar a EEUU y Europa”.

El directivo cuenta también otra apuesta de su compañía, que ha decidido valerse de las nuevas tecnologías para impulsar su negocio. La empresa ha lanzado la solución Anticimex Smart, una serie de avanzados sistemas digitales a tiempo real, que incluyen trampas con sensores y cámaras y que se comunican con un centro de la compañía. “De esta manera, logramos una monitorización permanente y actuamos con más información. Además estas nuevas trampas antirroedores son respetuosas con el medioambiente, porque no usan ningún rodenticida ni cebo. Y reducen los controles físicos”.

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