Mosto Greip, un “trago corto sin alcohol” que cumple 50 años

Nació en 1964 en una planta de Tafalla (Navarra)

Se popularizó en los ochenta gracias a los anuncios en televisión

Cartel publicitario de los cincuenta años de la bebida.
Cartel publicitario de los cincuenta años de la bebida.

Cinco millones de pesetas, de las de la época, 1964. Ese fue el capital inicial que invirtió Santiago Palacio Gotia para levantar una marca y una bebida, Mosto Greip, que 50 años más tarde es la favorita de muchos adultos y niños.

Cronología

Embotelladora de la planta de Tafalla (Navarra)
Embotelladora de la planta de Tafalla (Navarra)

1964. Fundación de Zumos de Navarra SA, compañía que elabora mosto bajo la marca Greip. Comienza con 14 empleados y con una línea de envasado de vidrio de 800 botellas por hora.

1976. Instalación de una nueva línea de vidrio con capacidad para 12.000 botellas a la hora.

1980. Primeras campañas publicitarias en televisión, las cuales impulsan el éxito de la compañía.

1983. El grupo Kas adquiere un 60% de Zumos de Navarra.

1985. Los nuevos propietarios lanzan una línea de zumos bajo la marca KasFruit. Los formatos de vidrio se empiezan a elaborar en la fábrica de Tafalla.

1988. Se instala una segunda línea de vidrio (retornable y no retornable) para botellas de litro, con una capacidad de 20.000 botellas a la hora.

1989. El grupo Kas adquiere el 100% de Zumos de Navarra.

1992. La multinacional estadounidense PepsiCo se hace con el grupo Kas.

1995. Lanzamiento de la marca Radical Fruit Company. El volumen de la fábrica pasa de 3,5 a 7,5 millones de cajas.

2013. Inauguración de una cámara fría equipada con tecnología de última generación.

2014-2015. La planta de Tafalla cumple 50 años. Para celebrarlo, se lanza una edición especial de Mosto Greip.

Los anuncios en televisión, en los que se promocionaba como “un trago corto, pero sin alcohol”, ayudaron enormemente a que su fama se extendiera en los años ochenta. Y eso que inicialmente el fundador pensó que ese eslogan, propuesto por una agencia de publicidad, era una locura que les iba a arruinar. Funcionó, sin embargo. A muchos se les empezó a antojar un mosto a la hora del vermú o de las cañas. Tanto fue su éxito que, según su antiguo propietario, estas apariciones televisivas fueron el germen de que el grupo Kas decidiese comprarles.

El jugar a ser un vino, pero sin contenido alcohólico, también permitía y permite a los pequeños de la casa fantasear con ser mayores. Sobre todo, en la Baja Andalucía, donde los críos piden un mosto con la sensación de estar imitando a sus padres y abuelos que dan el mismo nombre al primer vino fermentado, con un grado alcohólico del 12%, que se empieza a beber a partir de noviembre.

Como buen navarro, seguro que Santiago Palacio no tenía ninguna duda de que era capaz de llevar a cabo todo aquello que se propusiera. Sobre todo, si esto suponía un desafío. Con algo de fantasía, casi puede imaginarse el momento en que decide lanzarse a la producción de esta bebida de uva. Uno de sus hermanos andaba en Madrid haciendo un estudio de mercado de las posibilidades que el mosto podría tener en España. “Fabricarlo está chupado”, le espetó Santiago.

Y dicho y hecho. Diseñó el proyecto y se fue a hablar con el Ayuntamiento de Tafalla, quien le cedió unos 6.000 metros cuadrados para que levantara su fábrica, Zumos de Navarra. A cambio debía cumplir las promesas hechas. Según él mismo cuenta, las quintuplicó en solo unos años. Parece ser bastante cierto. Comenzó con 14 empleados y una línea de envasado de 800 botellas por hora. Doce años más tarde, se instaló una nueva línea con capacidad para 12.000 botellas la hora.

Para lograr el éxito, había que ser ingenioso. Y una gran ocurrencia fue la idea del nombre del producto estrella. Pensó en el nombre de la uva en inglés, grape, y lo escribió tal y como se pronuncia (greip). Una lógica aplastante estaba detrás. “A España vienen muchos turistas. A los que pidan un grape juice (zumo de uva), los camareros le van a dar seguro nuestro mosto”, cuenta Palacio en un vídeo elaborado por PepsiCo, la actual propietaria de la marca, para festejar el 50 aniversario.

No fue la única. Para motivar a sus trabajadores a aumentar la producción, Palacio no recurría ni a la emulación ni a las amenazas de despido si no cumplían objetivos. Simplemente valía con una invitación a una comida. “El día que lleguemos a fabricar 10.000 botellas a la hora os invitó a comer”, cuentan que prometió este empresario ya retirado que supo ver pronto que una de las claves de su negocio era tratar bien al equipo que le acompañaba. Y así debían de sentirse los trabajadores. “Dos años después de abrir la fábrica, cuando casi no se vendía, porque aún no se conocía bien la marca, los fines de semana nos íbamos con las furgonetas a Pamplona a regalar botellas de mosto en las tiendas y en los bares para hacer publicidad”, recuerda uno de los primeros empleados en el vídeo de aniversario. “E íbamos tan a gusto, porque queríamos que todo saliese adelante”.

Este espíritu de familia, de dar importancia al trato personal, se refleja también en una de las anécdotas preferidas de Santiago Palacio. Él llegaba todos los días puntualmente a la fábrica para echar un vistazo arriba y abajo. Cuando veía que todo estaba bien, se iba a desayunar a la pastelería La Gloria. Una mañana, su dueño le contó algo que había pasado el día anterior. “Santiago, ayer estuvo desayunando aquí un muchacho que le contó a otro cliente que había entrado a trabajar en Zumos de Navarra. ¡El señor le contestó que le había tocado la lotería!”.

Dos variedades, blanco y tinto, elaboradas con uvas españolas

Bodegón con los distintas bebidas que fabricaba Zumos de Navarra S.A.
Bodegón con los distintas bebidas que fabricaba Zumos de Navarra S.A.

Desde que se inauguró la fábrica de Tafalla allá por 1964, el Mosto Greip siempre se ha producido en ella. En sus dos variedades.

El concentrado blanco proviene de la variedad de uva airen que se cultiva en La Mancha. A partir de este se elabora el tinto. Una mezcla de zumo de uva roja de la variedad bobal, que se cultiva en la zona de Manchuela, en la provincia de Cuenca, con el jugo obtenido anteriormente para el blanco.

Además de Greip, en esta planta se producen otras bebidas sin gas de la cartera de productos de los actuales propietarios, PepsiCo, tales como Kasfruit, Gatorade o Lipton Ice Tea. A mediados de los noventa era aquí donde se fabricaba el por entonces muy famoso Radical Fruit Company.

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