Editorial

Dia y Eroski caminan juntos

La alianza que acaban de suscribir Eroski y Dia es, antes que nada, una prueba de la buena sintonía entre ambos grupos. La compra, cerrada en abril, de 144 supermercados Eroski por Dia le ha servido a esta para crecer con nuevos formatos, y al grupo cooperativo para un ajuste necesario. Pero también es un reflejo de la guerra de precios que vive un sector pujante, siempre en la avanzadilla, a la búsqueda de fórmulas nuevas, y que desarrolla más su valor cuanto menos límites se le ponen, como el de los horarios. Esta “cooperación” busca ganar eficiencia para dar a los consumidores “los mejores precios de mercado permitiendo incrementar su poder adquisitivo”. De hecho, se hace para mejorar las condiciones de negociación de compra con los grandes proveedores nacionales e internacionales. Es decir, aunque a los protagonistas no les haga muy felices el término, crean una especie de gigantesca central de compras para sumar la potencia de casi 6.000 establecimientos, algo más de 4.000 de Dia. El acuerdo deja fuera los productos frescos tradicionales y los productores locales de proximidad, por obvias razones prácticas, y sus protagonistas recalcan que sus políticas comerciales seguirán “totalmente independientes”. Su objetivo es buscar eficiencias que, aseguran, repercutirán en precios más competitivos “en beneficio del conjunto de la sociedad” y, como no, de sus cuentas de resultados.

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