Pese a su atractivo, el mercado nipón solo es apto para profesionales

El ‘sushi’ vuelve a las carteras

Tras décadas fuera de las apuestas, la ‘Abenomic’ convence a los inversores

El ‘sushi’ vuelve a las carteras

Con el Nikkei 225 en cotas no vistas desde 2000 y el índice Topix regresando a sus niveles anteriores a la crisis, Japón vuelve a estar en el punto de mira de los inversores extranjeros, y entre ellos los españoles, que desde hace unos meses confían también en las consecuencias de las famosas Abenomics, es decir, las medidas económicas puestas en marcha por el primer ministro, Shinzo Abe, para la reactivación del país.

“Tras más de 20 años de pérdida progresiva de influencia y pobre trayectoria bursátil, los inversores han terminado tratando a Japón como una clase de activo cuasi discrecional, es decir, una alternativa que se podría obviar sin ningún tipo de peligro, y eso es algo que no ocurre con ninguna otra economía o mercado bursátil de ese tamaño”, resalta Alex Treves, responsable de renta variable japonesa de Fidelity Worldwide Investment. Cree que pese a ser “una clase de activo que algunos inversores no terminan de comprender, la combinación de la mejoría de los fundamentales, valoraciones razonables y abundancia de compradores hacen “que su futuro sea muy atractivo”. Y esta opinión la comparten la mayoría de los expertos consultados.

También reina el optimismo en el equipo gestor del M&G Japan Fund. “La visión negativa tan arraigada sobre Japón está empezando a ponerse en cuestión. Dada la buena salud de la que gozan las empresas, creemos que se han sentado las bases para ofrecer una buena oportunidad a los inversores hoy en día. Para empezar, el sector privado nipón actual no se corresponde con el observado a lo largo de la última década”, y rematan rotundos: “Los días de plantillas sobredimensionadas, balances débiles y abultados e inversiones desmesuradas y de escasa rentabilidad han quedado atrás.

En Pioneer aseguran estar positivos en las acciones desde hace tiempo, como resultado del programa de estímulo monetario y de una situación económica algo mejor de este país. Si bien admiten que no están positivos respecto a su divisa. Además, están pendientes de las reformas estructurales (sanidad, turismo, gobierno corporativo de las empresas, el papel de la mujer), ya que van lentas.

La buena salud de las empresas sienta las bases para ofrecer buenas oportunidades

Para Víctor Alvargonzález, director de inversiones de Tressis, está claro: “La fuerte caída del yen beneficia mucho a una economía netamente exportadora como la nipona. Y lo mismo se puede decir de la caída del precio del petróleo. Japón es uno de los países avanzados que más depende del crudo”. Todo eso ha llamado la atención del inversor español, “porque es, junto con varios países europeos, el mercado avanzado que más ha subido este año”.

De hecho, el patrimonio invertido en fondos de gestoras españolas ha aumentado en 2015 en 338 millones de euros, de los que 269 millones corresponden a captaciones, “situándose entre las cinco categorías de Bolsa con mayores entradas en el año”, apunta Paula Mercado, directora de análisis VDOS Stochastics.

En cuanto a la rentabilidad, la categoría de VDOS de renta variable internacional Japón crece este año un 21,08%, siendo la tercera con más rendimiento, “aunque hay que tener en cuenta el nivel de volatilidad que lleva implícito”, advierte Mercado.

Efectivamente vuelve el apetito por ese mercado, pero eso sí, sin sobresaltos, sin wasabi, la fortísima mostaza local capaz de hacer saltar las lágrimas. Y es que este mercado sigue considerándose de alto riesgo y gran volatilidad, solo apto para inversores con asesoramiento profesional.

En Aberdeen piensan que, al igual que con todas las inversiones, “no se debería invertir en un mercado, sino en empresas individuales. Elegir compañías con balances sólidos, buen gobierno corporativo y de productos fuertes debería servir a los inversores”, y en este punto recuerdan que la gestora lleva dos décadas en el país y siempre ha encontrado oportunidades atractivas en este mercado, por ejemplo, “Chugai Pharmaceuticals, la filial de Roche, que tiene una sólida cartera de medicamentos; Unicharm, especialista en productos de higiene, que invierte en la demografía, tanto en Japón como en el resto de Asia, y Amada, el fabricante de maquinaria para el sector metalúrgico, lo que muestra un impresionante compromiso para devolver su capital a los accionistas”.

Andrew Rose, gestor de fondos de Bolsa japonesa de Schroders, por su parte, pone el acento en la retribución al accionista: “Entre 1989 y 2000, la rentabilidad por dividendo del mercado ofrecía escasa protección frente a caídas, dados sus reducidos niveles absolutos (por debajo del 1%). No obstante, en el mercado actual los rendimientos son superiores y el potencial de crecimiento de las retribuciones es también más esperanzador, ya que el incremento de las previsiones de beneficios ha permitido a los equipos directivos ser más generosos en el reparto de dividendos”.

Cuidado con el ‘wasabi’

El ‘sushi’ vuelve a las carteras

Para los expertos de JP Morgan AM, los principales riesgos provienen de factores externos: “Una subida de tipos prematura por parte de la Reserva Federal, la desaceleración económica de EE UU, la contaminación global de un posible impago de Grecia o un aterrizaje duro de China”.

“Actualmente, nos encontramos en un momento decisivo para el experimento de Shinzo Abe”, asegura Claire Marwick, directora de inversiones de Martin Currie, filial de Legg Mason, “comprobaremos si el incremento de los beneficios empresariales llega a la economía real en forma de un aumento de los salarios y de la inversión que permita consolidar una recuperación económica sostenible.

Esto todavía está por ver”. También Cédric Le Berre, analista de fondos de UBP, piensa que “aunque las perspectivas y los resultados son muy positivos, el país aún está en la mitad del camino hacia un cambio de tendencia”.

De parecida visión es Michael Woodmartin, gestor de Henderson, que cree que “mientras que la Bolsa ha avanzado mucho en el último par de años, todavía hay mucho por hacer para restaurar la salud económica del país”.

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