Santiago Seage, consejero delegado de Abengoa

“Abengoa mantiene proyectos valorados en 8.000 millones”

Santiago Seage, consejero delegado de Abengoa
Santiago Seage, consejero delegado de Abengoa

Santiago Seage (Madrid, 1969) lleva sólo un mes al mando de la sevillana Abengoa y ya tiene claros e interiorizados cuáles son los retos que enfrenta su compañía. No es nuevo al frente de la empresa. El directivo entró en Abengoa en 2005 como director de estrategia y desarrollo corporativo y presidió durante siete años la filial solar, división que se convirtió en referente mundial por sus instalaciones termosolares innovadoras.
En 2014, pasó a dirigir la filial de concesiones y poco después, se puso al frente de Abengoa Yield, la empresa cotizada en el Nasdaq, en EEUU, que agrupa los activos en funcionamiento más maduros de Abengoa en todo el mundo, como plantas de energías renovables (solar y eólica), plantas de gas, líneas de transmisión y plantas desaladoras.
Su principal misión es “completar el proceso de reestructuración iniciado hace un par de años que trabaja en cambiar la estructura de Abengoa. El objetivo es un modelo de negocio con requerimientos más bajos en cuanto a inversión y con una deuda muy inferior a la actual también”, detalla.

Para el cambio definitivo, necesitamos socios financieros que compartan la inversión inicial en los proyectos”

Pregunta. No es nuevo en la compañía y, sin embargo, la Bolsa penalizó su nombramiento con una caída de las acciones del 1,8%. ¿De qué tienen miedo?
respuesta. Los medios dan mucha importancia a una subida o una bajada de un 2% de una acción. En títulos como los de Abengoa, una caída así es un movimiento normal. No creo que al mercado financiero le preocupase tanto el nombramiento (sonríe).

P. ¿En qué punto del proceso de transformación de Abengoa se encuentran? ¿Cómo va a seguir adelante?

Abengoa gana dinero con la tecnología, la construcción y la operación de los proyectos. La propiedad de ellos será de Yield”

r. Buena parte de este camino ya está completado. En las cifras del primer trimestre de este año, ya se ve una cambio grande en cuanto a las cifras de deuda [Ha pasado de tener un apalancamiento de siete veces su Ebitda a 5,2 veces a finales de 2014, hasta los 7.290 millones de euros]. Este año hay que completar este proceso porque obviamente nos queda trabajo, y, a partir de ahí, afrontar un periodo que debería ser de crecimiento.
Los mercados de energía e infraestructuras y medio ambiente en los que operamos a nivel mundial son desarrollos con oportunidades muy grandes, especialmente, en nuestro campo de mayor experiencia, que es la construcción de infraestructuras.

P. ¿Cómo van a llevar a cabo esta reestructuración de la deuda desde cinco veces el Ebitda hasta una meta de dos veces a final de 2015?

Vamos a construir infraestructuras en México, Chile, y Brasil. Analizamos más oportunidades en EEUU”

r. Más que una reestructuración de la deuda, lo que tenemos que llevar a cabo es una transformación de todo el negocio. Tenemos que seguir trabajando en alcanzar un apalancamiento más bajo. Para eso es fundamental Abengoa Yield, una de las patas de nuestra mutación.
Abengoa Yield se creó para comprar y gestionar proyectos y concesiones que ya estén en operación. Es más que un instrumento financiero, es una empresa cotizada en Estados Unidos. Nos permite ser el accionista principal de una empresa especializada en la gestión de activos que siempre va a ser mejor dueño de las concesiones a largo plazo que Abengoa.

P. ¿Cuál es el futuro de Yield?
r. La misión de Yield es ser dueña de activos concesionales que generen un rendimiento y la forma de crear más valor para sus accionistas es comprar más activos de los que Abengoa construye. Somos complementarios. Abengoa tiene el compromiso de desinvertir en su capital pero seguirá siendo su principal accionista, con un 40% de los títulos y Yield tiene un derecho contractual preferente para comprar los proyectos de Abengoa.

P. ¿Todos los activos comprados por Yield serán de Abengoa?
r. No todos tienen por qué ser de Abengoa. Yield tiene la posibilidad de comprar activos a otros si considera que son interesantes pero lo lógico es que la gran mayoría sean de Abengoa. En el último año, todos los activos que ha comprado han sido nuestros.

P. ¿Qué ritmo de compras tendrá?
r. Abengoa Yield ha comprado más de 1.000 millones de euros en proyectos de Abengoa. Como Abengoa va a seguir construyendo instalaciones, Yield tendrá crecimientos muy elevados mediante adquisiciones además de lo que pueda crecer por los rendimientos que le aporten las concesiones.

P. ¿Y el monto de las adquisiones será de este orden anualmente?
r. Sin contar nada que no hayamos hecho público, el ritmo de adquisiciones se moverá seguramente en una cifra de muchos cientos de millones al año.

P. Yield es una pata de la transformación pero también están desarrollando una nueva empresa, Abengoa Project Warehouse (APW). ¿Cómo va a ser esta iniciativa?
r. Para el cambio definitivo, tenemos que ser capaces de conseguir vehículos para que socios financieros inviertan durante el periodo de construcción de las concesiones. Es nuestra apuesta con APW.
Abengoa Yield ya está funcionando, lleva cotizando un año y ha comprado activos ya a Abengoa. Tiene un rating propio. APW en marcha es el reto de este año. Así, nos quedará una Abengoa centrada en lo que mejor sabe hacer: desarrollar tecnología, construir los proyectos y hacer la operación y mantenimiento de los activos. Y con eso, el nivel de deuda seguirá bajando.

P. Abengoa deja así de ser propietaria de instalaciones para ser constructora sin concesiones en balance.
r. La actividad central de Abengoa será desarrollar tecnología, construir proyectos y operarlos. Nosotros ganamos dinero de la tecnología, de la infraestructura y operación y de la venta a Abengoa Yield.

P. ¿Cómo va a ser APW? ¿Qué relevancia va a tener para el futuro de Abengoa?
r. Para Abengoa, es muy importante ser capaz de compartir las inversiones en infraestructuras. Es el momento en el que utilizamos más capital y corremos el riesgo de asumir más deuda de la que queremos. La estrategia es compartir inversiones a corto plazo. La inversión a largo plazo se comparte en Abengoa Yield y los fondos de inversión americanos que se han hecho con parte del accionariado.
En el caso de APW, lo que hacemos es compartir la inversión con fondos especializados en infraestructuras. El primero es el fondo de energía e infraestructuras, EIG Global Energy Partners con el que vamos a crear APW1. Esta nueva compañía sostiene con sus inversiones el proyecto desde el inicio de la construcción hasta que el activo lleva operando un año, que es la etapa en la que Yield no va a invertir.

P. Hablan de desarrollar activos hasta un nivel de inversión de 9.500 millones de dólares (8.500 millones de euros) con el fondo EIG ¿Qué activos va a desarrollar hasta este monto?
r. El acuerdo de EIG incluye activos y desarrollos en México, en Chile y en Brasil. Son plantas de generación de energía eléctrica a partir de gas, plantas solares y líneas de transmisión. El acuerdo también incluye o podría incluir otros activos. Estamos trabajando con nuestros socios para ver qué otros activos podría incluir este acuerdo.

P. ¿Con qué características?
r. La lista siguiente de activos incluiría activos en EEUU y otros países de Latinoamérica.

P. En este punto, ¿qué cartera de construcción de proyectos tiene actualmente Abengoa?
r. Ahora mismo, hay muchísimas oportunidades en el mundo para la construcción de activos de energía y de agua. Hay mercados como EEUU, México, Chile o Brasil, con grandísimos programas impulsados por el Estado o por empresas locales para hacer energías renovables, para hacer plantas de generación convencional, para hacer líneas de transmisión y reforzar el sistema eléctrico y para hacer plantas de desalación.
Son países en los que hay que invertir en estos desarrollos por razones evidentes. En algunos casos porque están creciendo mucho y necesitan nueva generación eléctrica, conectar la producción con el consumo o necesitan agua. Y en muchos de estos casos, esta infraestructura hace falta con inversión privada o con colaboración público-privada, que es una manera de trabajar en la que somos expertos y podemos diferenciarnos de nuestros competidores.
Estos mercados va a crecer a ritmos muy significativas, a tasas de doble dígito. Gracias a estos crecimientos, vamos a poder elegir dónde y cómo desarrollar proyectos más interesantes en cuanto a generación de valor para nosotros.
Eso es lo que nos va a permitir tener una cartera de proyectos en niveles récord. En el primer trimestre de 2015, hemos cerrado la cartera con proyectos valorados en más de 8.000 millones de euros. Seguimos ganando proyectos a buen ritmo y entrando en mercados con oportunidades. Somos optimistas sobre el crecimiento de nuestra cartera en los próximos meses.

P. ¿Qué cartera de proyectos necesitan o a qué ritmo ha de crecer para mantener las previsiones que han comunicado a los mercados?

r. Con mantenernos en una cartera como la que hay hoy, de alrededor de los 8.000 millones de euros, deberíamos ser capaces de cumplir nuestros objetivos. Y ya he avanzado que somos optimistas al respecto de alcanzar estas cifras de proyectos.
Por otro lado, la mayor parte de los activos en operación ya están en Abengoa Yield y lo que falta, se irá vendiendo progresivamente. El reto para nosotros es cómo Abengoa va a ir poniendo en marcha otros activos nuevos y cómo, una vez completados, van a ir pasando a Yield.

P. Dentro de las líneas de negocio que tienen en operación en la empresa, la que tiene un desarrollo más incierto son los biocombustibles. Sin embargo, acaban de anunciar que construirán la primera biorrefinería que producirá biocombustibles a partir de residuos sólidos urbanos y que será transformado en combustible para la aviación. El importe del contrato será aproximadamente de 200 millones de dólares. ¿Cómo va a ser el desarrollo de esta división?
r. Abengoa es uno de los líderes a nivel mundial de biocombustibles. Es un mercado altamente importante para los países en los que operamos, como EEUU o Brasil, porque se necesitan para mezclarlos con los combustibles y cumplir los estándares de reducción de la contaminación.
Abengoa ya tiene una presencia muy fuerte en los biocombustibles de primera generación (combustibles a partir de cereales o caña de azúcar) pero la apuesta de la empresa era desarrollar combustibles de segunda generación, que se realizan con materias primas no apta para la alimentación humana. Este mercado puede alcanzar un grandísimo tamaño potencialmente a nivel global, porque además de no competir con la alimentación, puede desarrollarse a costes más bajos y ser más competitivos respecto de los carburantes tradicionales.
Ahora mismo existen en el mundo cuatro o cinco empresas con tecnología de segunda generación, que están poniendo en marcha plantas comerciales. Abengoa es uno de ellos. Podemos liderar un grandísimo mercado en ciernes.

P. Pero a día de hoy, ese gran mercado es una expectativa.
r. Ese mercado existe ya y está funcionando en Estados Unidos, por ejemplo. También estamos vendiendo en Brasil y Europa, donde está empezando también. Es la primera fase de un mercado totalmente nuevo. A fecha de hoy, no sabemos el tamaño a futuro que tendrá el mercado porque dependemos de la reducción de costes a la que lleguemos y de cómo evolucione la tecnología. Llevamos 10 años apostando por esta segunda generación y por sus posibilidades de crecimiento. Queremos ser los líderes de este mercado.

“España tiene que volver a la inversión en renovables”

Desde su cargo en Abengoa Solar, donde trabajó durante siete años, Seage ha vivido en carne propia el boom de las energías renovables en España y los posteriores vaivenes normativos, hasta el frenazo total de las inversiones en estas instalaciones.

P¿Qué ha pasado en España y las energías renovables para Abengoa?
REspaña representó un 12% del negocio de la empresa en 2014. Pero si miras la cartera de proyectos, sólo un 5% se desarrollan en el país. Ahora mismo, no se está invirtiendo en infraestructuras eléctricas ni de medio ambiente como otros países con lo que España tiene un peso menor para nosotros. Esto también se debe a que estamos creciendo en otras geografías.
Dicho esto, somos una empresa española y nos gustaría ver, en los próximos años, una vuelta a la inversión en desarrollos de energía, agua y medio ambiente a ritmos diferentes, obviamente, de los registrados en épocas anteriores. Creemos que habrá oportunidades en España y estaríamos encantados de analizarlas.
P¿Cómo ha reducido la exposición al negocio español después del parón y durante la crisis?
RNosotros, como muchas empresas españolas, hemos reaccionado incrementando nuestro crecimiento fuera. Ya éramos una empresa con una gran exposición internacional antes de la crisis pero esto se ha incrementado mucho durante estos años de peor entorno económico.
P¿Se necesita una vuelta de las inversiones en renovables en España?
RLas infraestructuras se han paralizado completamente y creemos que habría que volver a invertir. Las energías renovables son la respuesta en cualquier país a la problemática energética. En España, habrá que hacer de nuevo renovables a un ritmo que se adapte al desarrollo económico y al crecimiento del consumo energético.
P¿Cuál se ha convertido en el principal mercado de Abengoa?
REl mercado americano se ha convertido en el más importante con mucha diferencia para Abengoa, desde Canadá hasta Chile. Es donde estamos enfocados.

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