Solo nueve empresas obtienen más del 50% de financiación de otras vías

Las firmas del Ibex dependen aún al 69% del crédito bancario

En el conjunto del tejido empresarial español, la financiación bancaria supone un 80% del total de los recursos.

Las fuentes alternativas, disponibles para la gran empresa, ganan peso año a año.

Las firmas del Ibex dependen aún al 69% del crédito bancario

Es imprescindible potenciar la financiación de la economía real a través de alternativas a la financiación bancaria”, reclamaba hace unos días la presidenta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Elvira Rodríguez, advirtiendo que Europa goza de “un modelo de financiación extremadamente bancarizado”.

Un ejemplo claro es el caso español, donde el 80% de la financiación que maneja el tejido empresarial proviene de las entidades crediticias. Economistas, supervisores, reguladores, políticos y empresarios vienen alertando de que una de las lecciones a aprender de la crisis es la necesidad de perder dependencia de la banca e instan a diversificar las fuentes de financiación.

Entre las empresas del Ibex 35, que por su tamaño y experiencia son la punta de lanza en la consecución de financiación alternativa, de media el 69% de los recursos proviene aún fundamentalmente del crédito bancario, según un reciente estudio de Bravo Capital.

El informe, que deja fuera del análisis a las entidades financieras y aseguradoras del selectivo por sus particularidades propias en obtención de recursos, así como a ArcelorMittal por estar domiciliada en Luxemburgo, destaca que aunque “cada día es mayor el número de empresas que buscan una financiación alternativa a la banca”. “Sin embargo”, prosigue, “todavía un 23% de las empresas no financieras que forma el Ibex 35 no han accedido al mercado de deuda”.

Beneficio colateral para las pymes

El coste y complejidad que presentan los mercados de renta fija queda fuera del rango de actuación de las empresas de pequeño tamaño, e incluso otras alternativas, como los fondos de financiación directa –como el que ha puesto en marcha Bravo Capital–, van dirigidos a pymes de un cierto volumen de negocio. Un efecto colateral del aumento de financiación no bancaria por parte de la gran empresa española es, sin embargo, que buena parte del crédito que queda liberado acaba destinado a las pymes, en un momento en que la banca trata de revitalizar su negocio, tal y como recoge el reciente informe anual del Banco de España.

Del lado contrario destacan nueve compañías españolas que en 2014 ya obtenían más del 50% de su financiación de fuentes alternativas a las entidades crediticias. Lidera este grupo Telefónica, con un 75% de recursos ajenos a la banca; Dia (con un 68%) y Gas Natural (con un 65%), situándose ligeramente por detrás Abertis (63%), Enagás (62%), Repsol (60%), Amadeus (58%), Iberdrola (56%) y Red Eléctrica (56%).

En paralelo a la progresiva mejora de las condiciones de acceso al mercado que se dieron durante el pasado ejercicio, el peso de los bonos en la estructura de deuda de las grandes empresas españolas creció de forma general con respecto al año anterior, a excepción de Endesa y Repsol. En el primero de los casos, en el que la financiación no bancaria cayó del 60% al 10%, el motivo fue la venta de los activos latinoamericanos a Enel.

Repsol, a su vez, aprovechó el cobro de la indemnización argentina por la expropiación de YPF para amortizar parte de sus bonos. Sin tener en cuenta ambas situaciones extraordinarias, el peso de la renta fija en la estructura de financiación de las empresas del Ibex habría crecido un 5%, y aún contando con ellas, el incremento fue del 2% respecto a 2013.

Destaca en este entorno el caso de Dia que se incorporó al mercado de bonos en 2014. Estos recursos, antes inexistentes en su estructura de financiación, se han convertido en la fuente fundamental al alcanzar un 68% del total.

El análisis elaborado por los analistas de Bravo Capital destaca que cuanto mayor es el tamaño de las compañías, más fácil y habitual es la financiación alternativa a la banca. Salvando Inditex, que tiene una posición neta de caja con deudas cercanas a cero, las firmas con mayor capitalización bursátil del Ibex son las que mayor cantidad de bonos y obligaciones emiten. Es el caso de Telefónica, Iberdrola o Gas Natural.

Por sectores, las empresas de telecomunicaciones y energía siguen siendo los líderes en la emisión de deuda, con un 40% y un 36% de cuota de mercado, respectivamente. Desde Bravo Capital señalan que esta particularidad se debe a que ambas actividades son intensivas en capital y que las tensiones financieras que ha sufrido el sector energético español a lo largo de su historia han empujado a estas compañías a reducir en mayor medida su dependencia con la financiación bancaria.

“El proceso de diversificación hacia fuentes no bancarias no es fácil ni rápido”, advierten en Bravo Capital, donde prevén, con todo, que la dependencia de la banca siga cayendo este año. Mar Turrado, directora general de la firma, admite que la renta fija y otras fuentes de financiación resultan más caras que los préstamos bancarios y que estas alternativas están todavía cerradas para las pymes de menor tamaño, lo que resta atractivo a estas vías en un momento, además, que la banca parece comenzar a abrir de nuevo el grifo del crédito.

Pese a ello, Turrado recomienda equilibrar la estructura de financiación de las compañías a toda costa, lo que permite además reservar parte de la potencial financiación bancaria para eventuales imprevistos o nuevos periodos de crisis.

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