La mejora del crédito y el fin de los ajustes permiten aumentar flotas

El ‘renting’ se acerca más a las pequeñas empresas

Parking de coches de renting.
Parking de coches de renting.

La mejora económica, el fin de las medidas de recorte presupuestario en las empresas y el incremento de la caja disponible en las pequeñas y medianas compañías están consiguiendo que el coche de empresa vuelva a estar entre sus intereses. Casi una de cada cinco pequeñas y medianas empresas aumentará su flota corporativa en los próximos cinco años, según la última edición del Observatorio del Vehículo de Empresa (CVO) promovido por Arval, compañía de movilidad del banco francés BNP Paribas. Son el 17% de las pymes españolas frente al 12% de las europeas que tienen previsto mejorar su automóvil corporativo.

Este dato es relevante si se tiene en cuenta que, hace sólo un año, en el anterior observatorio, “las pymes mostraban una clara falta de interés por los vehículos de empresa, augurando incluso el retroceso del 2% en su parque corporativo a tres años vista”, afirmó Alejandro Madrigal, director del CVO de Arval España, en el presentación del Observatorio .

Tras un largo periodo de contención presupuestaria, las medidas de ajuste “tocan suelo”, en opinión de Arval, reduciéndose “prácticamente a la mitad el porcentaje de pequeñas y medianas empresas que recortan la partida destinada a flotas en los últimos tres años”. Sólo el 23% rebajará el presupuesto en 2015, frente al 43% que lo pensaba hacer el año pasado. Y sólo el 6% de estas microempresas alegan la falta de disponibilidad de financiación para no acometer mejoras en sus flotas, frente al 77% que se escudaba en este cierre del grifo crediticio.

Cambio de mentalidad

Por primera vez, el informe promovido por Arval detecta un ligero cambio en la mentalidad de las pequeñas y medianas empresas respecto de la composición y adquisición de sus flotas. Siguen muy arraigadas en la cultura de la compra y la propiedad del coche y un 43% de las compañías lo eligen como sistema de financiación favorito. El 12% de estas compañías eligen el renting y el 28% opta por sistemas de leasing para configurar sus parques automovilísticos.

Las pymes tienen una presencia muy escasa en el sector del renting, como asume Madrigal. “Si las matriculaciones crecen según las previsiones, el parque de coches de empresas que se comprarán con renting estará en las 150.000 unidades. De estas, menos de un 5% representarán compras por parte de pymes”, detalla el directivo. Y la mayor parte de las matriculaciones se refiere a renovación de flotas existentes. “Apenas habrá empresas que creen flotas nuevas”, reconoce Madrigal.

Sin embargo, por primera vez, de cara a la compra y la renovación de estas flotas de pymes está aumentado el interés por el coste total de la propiedad del vehículo (adquisición, seguros, mantenimiento, reparaciones, sustitución por averías) en lugar de tener en cuenta sólo el precio de la compra.

El 26% de las compañías del estudio asumen que su principal preocupación a la hora de aumentar o renovar sus flotas es este coste con todo incluido, frente al 10% que reconocía preocuparse por este cálculo a medio plazo de los costes.

Para Madrigal, “las pymes empiezan a entender que la movilidad no es sólo tener coche”. Así, el directivo detalla que las compañías están interiorizando que “es más rentable invertir en toda una batería de servicios incluidos en una única cuota mensual deducibles fiscalmente que gastarse el dinero en un activo del que tendrán que asumir todos los riesgos financieros derivados de la depreciación”.

Los beneficios fiscales están acercando a las pymes también a los vehículos de empresa. Así, la cesión en especie de coches por parte de las empresas a sus trabajadores de vehículos que emitan menos de 120 gramos de CO2 tendrán una reducción del 15% en el IRPF, rebaja que llega al 30% en el caso de eléctricos. Así, el uso privado de las flotas “cala entre las pymes”, dice Arval, frente a las grandes empresas que prefieren coches corporativos de uso compartido.

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