Bruselas considera leoninas sus condiciones de venta

La CE expedienta a Amazon por abusos con el ‘ebook’

Bruselas / Madrid
Jeff Bezos, presidente y fundador de Amazon.
Jeff Bezos, presidente y fundador de Amazon.

La Comisión Europea ha anunciado hoy la apertura de una investigación en profundidad contra Amazon por las condiciones que impone a las editoriales europeas para comercializar sus obras a través del ebook. Bruselas considera que Amazon aprovecha su posición de dominio en ese mercado para obligar a las editoriales a que le comuniquen los términos de los acuerdos que alcancen con otros soportes de libros electrónicos. Y les exige que extiendan a Amazon cualquier mejora de contrato que ofrezcan a esos competidores.

Si la comisaria de Competencia, Margrethe Vestager, confirma sus sospechas, puede imponer a Amazon una multa de hasta el 10% de su facturación mundial u obligarle a renunciar a los términos de los contratos que se consideren leoninos y abusivos.

El expediente de Vestager contra la compañía de Bezos es el segundo que abre la comisaria en apenas seis meses de mandato contra los gigantes estadounidenses que dominan el mercado digital europeo. El primero fue Google, compañía a la que Vestager cursó un pliego de cargos por presunto abuso de posición dominante en el área de las ventas online.

Bruselas, azuzada por Alemania y Francia, parece dispuesta a librar una cruzada contra las tecnológicas estadounidenses para impedir que su dominio casi absoluto sobre contenidos digitales y tecnología no se traduzca en abusos o en el control de mercados adyacentes. Las operadoras telefónicas europeas también están incitando a la Comisión a intervenir por vía regulatoria y de normativa de competencia para poner coto a lo que consideran un abuso por parte de compañías que, según ellas, apenas invierten en Europa pero aprovechan sus redes para hacer grandes negocios.

Precedentes

Bruselas ya ha intervenido antes en el mercado de ‘ebooks’. En marzo de 2011, los funcionarios de la Dirección general de Competencia de la CE registraron por sorpresa la sede de Apple y de varias editoriales europeas ante la sospecha de acuerdos ilegales.

Apple y cuatro editoriales (dos de EE UU, una de Francia y otra de Alemania) aceptaron en diciembre de 2012 modificar sus acuerdos sobre distribución de ebooks.

La editorial británica Penguin también aceptó en julio de 2013.

En esa ofensiva, ahora le ha tocado el turno a Amazon, que ya está siendo investigada bien por Vestager por sus ventajosos acuerdos fiscales con Luxemburgo, el país donde Amazon factura gran parte de sus operaciones europeas.

Positivo

“La investigación abierta por Bruselas es muy positiva, si lo que queremos es una economía digital competitiva. En un mercado donde no hay un jugador dominante, las cláusulas que supuestamente incluye en sus contratos Amazon con las editoriales podrían ser buenas porque estabilizarían el mercado, pero no es el caso. Amazon tiene en Reino Unido un 85% de cuota de mercado y en España está entre el 50% y el 60%, según diferentes fuentes, y esas condiciones que impone impide que surjan otros canales competitivos, impide cualquier innovación e iniciativa empresarial”, explica a CincoDías Javier Celaya, socio fundador de Dosdoce.com.

El único país en Europa donde Amazon no tiene una posición dominante en la industria del libro es en Alemania, donde las cuatro mayores editoriales y las tres principales cadenas de librerías pusieron en marcha la plataforma de eBooks Tolino, que hoy tiene una cuota del 42%, frente al 36% que tiene el gigante estadounidense.

En opinión de Celaya, la posición que goza Amazon en la mayoría de países no es beneficiosa ni para la industria ni para los consumidores. “Admito que si miramos en el corto plazo, Amazon da tan buen servicio y precio que podría parecer que cualquier maniobra contra la compañía va contra el usuario, pero esto es una visión cortoplacista. Si miramos a 10 años vista, será el consumidor quien salga perjudicado, pues si hay una empresa con un domino tan abrumador no tendrá presión para invertir en innovación y será quien determine unilateralmente los precios, porque sus exigencias no serán negociables. Para las editoriales será un lo tomas o lo dejas, porque podrá amenazarlas con dejarlas fuera de su plataforma”.

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