"El objetivo es mantener al país en la zona euro"

Merkel permitirá el rescate de Grecia con un único gesto de Tsipras

Alemania no exige que el país acepte todas las reformas de golpe

"Donde hay voluntad, hay una salida", asegura la canciller alemana

La canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro griego, Alexis Tsipras.
La canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro griego, Alexis Tsipras. REUTERS

El Gobierno germano se daría por satisfecho con el compromiso inicial de una única reforma de Alexis Tsipras, según Bloomberg. Esto sería suficiente para tirarle el salvavidas. El resto de las condiciones para el rescate del país, que aún está pendiente de recibir el siguiente tramo de ayuda por 7.200 millones de euros, se irían negociando de forma escalonada.

Hasta el momento, los acreedores, con los alemanes a la cabeza (el país es acreedor por unos 80.000 millones), exigían el cumplimiento de todos y cada uno de los puntos de una hoja de ruta para  Grecia: subir el IVA y otros impuestos, vender activos (realizar privatizaciones), rebajar las pensiones de jubilación...

En un principio, la propuesta de la antigua troika, que ahora no conversa como un solo hombre sino por separado (Comisión Europea, FMI y BCE), era mucho más taxativo y exigía que Tsipras diera su brazo a torcer en todo.

El actual programa de ayuda de Grecia concluye el 30 de junio, día en que tendrá que hacer frente al pago de 1.500 millones de euros al FMI. Además, el país debe afrontar la amortización vencimientos de deuda pública por más de 3.500 millones. 

La propia canciller alemana, Angela Merkel, ha asegurado "que donde hay voluntad, hay una salida". "El objetivo es mantener a Grecia en la zona euro", ha remachado. 

Esta información y las declaraciones de Merkel dan un balón de oxígeno al gobierno griego, aunque todos los escenarios continúan abiertos. Tsipras podría verse obligado a imponer controles de movimientos de capital (corralito) para evitar la fuga de depósitos y la quiebra de sus principales bancos. 

Es otro escenario que gana peso es el de un referéndum o elecciones anticipadas. El gobierno de Alexis Tsipras no descarta la convocatoria de una consulta a través de referéndum como vía de escape si las negociaciones desembocan en un acuerdo muy alejado de sus promesas electorales.

El riesgo, para Atenas, es que la votación se convierta en un referéndum sobre la continuidad o no de Grecia en la zona euro. Berlín ya ha advertido que el Grexit no es su opción preferida, pero que no le temblará el pulso si hay que expulsar de la zona euro a Atenas.

También gana peso la opción de unas elecciones anticipadas si no hay movimiento en las negociaciones.

 

 

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