La alimentación y la moda, las industrias españolas que más interesan a los taiwaneses

Taiwán, plataforma de lanzamiento al este de Asia y China

La mentalidad de servicio de su población, su alta cualificación y la normativa del país hacen de la isla el espacio idóneo para entablar relaciones comerciales con China.

Vista panorámica de Taipéi, capital de Taiwán.
Vista panorámica de Taipéi, capital de Taiwán. Thinkstock

Cuatro son las características que hacen de Taiwán una de las opciones más atractivas para internacionalizar una empresa. Primero, su regulación, ya que es bastante flexible y similar a la de Occidente. Segundo, su nivel educativo. Un alto porcentaje de su población es bilingüe. Además se trata de una mano de obra cualificada.

Tercero, la mentalidad de servicio de los taiwaneses, una cualidad que cobra especial relevancia en los ámbitos comerciales y de servicio al cliente. Y cuarto, su situación geográfica. El país se presenta como una plataforma de entrada a China y los países del este asiático.

Así lo afirma, Juan Jesús García Sánchez, directivo de Amadeus, empresa líder en el desarrollo de tecnología de viajes y turismo, presente en Taiwán.

El ejecutivo destaca la estabilidad de su entorno político y económico y el clima de negocio que se respira en la isla: “Las relaciones comerciales en Taiwán son especialmente fluidas, su entorno y la disposición de su población sin duda influyen en ello”.

Por todo, García Sánchez aconseja a las empresas que estén pensando en internacionalizarse considerar a Taiwán como una alternativa a tener en cuenta.

Por su parte, Francisco Rafael Vázquez Albarrán, director de Exportingate, empresa dedicada a gestionar relaciones comerciales entre España y Taiwán, destaca la inmensa variedad de productos taiwaneses: “Los productos fabricados en Taiwán gozan de una calidad excelente, que acompañan a la profesionalidad y seriedad de su gente. Ambas características garantizan una relación comercial duradera y fiable”.

Además, continúa Vázquez Albarrán, “su mercado interior está formado por una población que cada vez consume más y mejor, busca productos occidentales y tienen un poder adquisitivo creciente y con perspectivas de seguir incrementándose”. Por último destaca que “su bajísima tasa de paro hace que los jóvenes trabajen y consuman desde temprana edad”.

Otro de los puntos fuertes a la hora de invertir en Taiwán, según el empresario de Exportingate es que su Gobierno sabe de la necesidad que tiene el país de atraer inversión extranjera y, por ello, el impuesto de sociedades es de los más bajos entre los países de la zona.

Otro de los incentivos que ofrece son las deducciones fiscales del 35% en gastos de i+D en los sectores farmacéuticos y biotecnológicos. Además, hay que destacar las Free Trade Zones (FYZ), áreas en las que se encuentran los principales puertos del país y dentro cuyos límites las empresas gozan de una amplia variedad de exenciones fiscales y eliminación de aranceles para ciertos productos.

Una economía en apertura

La isla de Taiwán, con una población de 23,04 millones de habitantes y una densidad demográfica de las más altas del mundo (640 habitantes por kilómetro cuadrado), es la 22ª economía más grande del mundo en términos de PIB y ocupa el puesto número 20 y 21 como mayor importador y exportador respectivamente. Su crecimiento económico fue del 3,5% en 2014 y su previsión de crecimiento para 2015 es del 3,8%.

La distancia de 160 kilómetros entre Taiwán y la Costa Este de la República Popular China en el Océano Pacífico, y su situación geográfica entre Japón y Hong Kong hacen que sea uno de los puntos con mayor tráfico marítimo del mundo.

Su economía de libre mercado y capitalista, apuesta por un entorno abierto en el que el control de las inversiones y del comercio internacional por parte de las autoridades está disminuyendo gradualmente. Taiwán es miembro del Asian Development Bank (ADB), de la World Trade Organization (WTO) y de la Asia-Pacific Economic Cooperation (APEC). También es observador de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)  bajo el nombre de China Taipéi.

Muestra de esta apuesta fue el viaje de una delegación a España la pasada semana. La Cámara de Comercio de Madrid fue testigo de ello con la celebración de una jornada sobre las oportunidades de negocio y la cooperación para las empresas.

La delegación encabezada por Javier Ching – Shan Hou, representante de la oficina económica y cultural de Taipéi en España, Han – Sun Chien, vicepresidente de Chinese International Economic Cooperation Association (CIECA) y Ric Chang, director senior de Fidelity Securities Taiwan limited, insistió en el interés de entablar relaciones con empresas españolas.

Javier Ching – San Hou informó sobre las numerosas reuniones que se estaban llevando a cabo esos días con distintas empresas españolas. “Nuestras visitas y reuniones con empresas españolas están siendo productivas, queremos que de ellas se establezcan relaciones de cooperación. España tiene excelentes industrias, que nos interesan, como la moda y la alimentación”.

Chin San Hou además alabó la Marca España y quiso recalcar el interés de la República Independiente de China por hacer intercambios de productos con España.

Una prueba de este interés es el próximo viaje de una delegación a España para conocer diferentes bodegas vinícolas. Además de su empeño para que un acuerdo entre líneas aéreas enlace las dos regiones. “China Airlines y Air Europa se encuentran en negociaciones para establecer un vuelo que conecte Taiwán con España. Debemos apostar por ello, ya que los beneficios comerciales para ambos serían extraordinarios”, indicó.

Al encuentro de la Cámara de Comercio también asistieron representantes españoles. María Aparici, subdirectora general de política comercial Europa, Asía y Oceanía del Ministerio de Economía y Competividad y Ángeles Valbuena, integrante del centro de desarrollo tecnológico e industrial (CDTI), se encargaron de mostrar las oportunidades de negocio que ofrecen las empresas españolas. Y Juan Jesús García Sánchez, de Amadeus, que mostró a los asistentes la experiencia de su empresa en Taiwán.

María Aparici destacó las oportunidades de negocio en el sector de la industria y la tecnología, la alimentación, bienes de consumo, como productos farmacéuticos o la moda y la cosmética y el sector servicios, con el turismo y el aprendizaje de idiomas como máximos exponentes.

Por su parte, Ángeles Valbuena hizo hincapié en las iniciativas de colaboración en I+D. El CDTI fomenta los proyectos bilaterales de I+D en cooperación tecnológica internacional. Para ello, este organismo dota a los proyectos presentados por las empresas con una ayuda económica de hasta el 75% del presupuesto total aprobado, con un tramo reembolsable de la ayuda (45%) y un tramo no reembolsable (30%).

Además el CDTI organiza misiones tecnológicas con el fin de explorar y encontrar áreas de colaboración en I+D entre empresas y entidades de España y Taiwán. La próxima presentación arrancará la próxima semana y entre los sectores de interés destacan las tecnologías de la información y comunicaciones, electrónica, tecnologías limpias y de medio ambiente, biotecnología, nanotecnología y máquinas y herramientas.

Otra de las instituciones que fomenta las relaciones entre ambas regiones es la Oficina Económica de Taipéi. Ejemplo de ellos es el programa dirigido a las empresas interesadas en visitar Taiwán. A través de este se organizan visitas a fábricas, ferias y reuniones con proveedores del país, a la vez que se ofrece una ayuda económica en concepto de bolsa de viaje.

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