El fundador dejará el mando a sus hijos

Pachá prepara el relevo con la vista puesta en los hoteles

Canal+ estrena mañana un documental sobre la vida de Ricardo Urgell

Los hijos comenzarán una expansión del negocio hotelero

Ricardo Urgell, fundador del grupo Pachá.
Ricardo Urgell, fundador del grupo Pachá.

En 1967 abría en Sitges (Barcelona) el primer Pachá. Crecía el fenómeno flower power y comenzaba el llamado “verano del amor”. En aquel contexto ya lejano nació el mayor grupo de discotecas de España y uno de los más importantes del mundo. Ricardo Urgell fue el fundador y todavía hoy, casi 50 años después, sigue al frente de la compañía. Canal+ emite mañana miércoles un documental sobre la figura del impulsor de la marca de las cerezas bajo el título Pachá: El arquitecto de la noche.

Habla tranquilo y orgulloso de lo que ha hecho en casi cinco décadas. Dice sentirse “cohibido” por el documental. Llegando a los 80 años considera “absurdo” continuar y se plantea pasar” cuanto antes” el relevo a sus hijos. “Si quieren seguir con el negocio, ahí está”, comenta.

El documental de hora y media repasa la trayectoria de un grupo de discotecas que ha conseguido expandirse por todo el mundo. Nueva York, Londres o Berlín son algunas de las ciudades que cuentan con una sucursal de Pachá. “Me gusta trabajar en esto, me dolerá, pero tengo que dejarlo”, lamenta. Lejos queda el joven que no llegaba a los 30 y servía copas en el local de la costa catalana. La Ibiza hippie o el Madrid de la movida contaron también con la presencia de Urgell y sus discotecas.

Los hijos apuestan por los hoteles

Los hijos, dos chicos y una chica, del fundador de Pachá llegan con planes nuevos. “Los varones no son muy discotequeros”, comenta Urgell. Quizá por ello, han puesto el foco en el negocio hotelero. Ya cuentan con un establecimiento en Ibiza pero quieren impulsar por Asia, Latinoamérica y Europa un modelo de hotel que aglutine todos los conceptos presentes en el grupo.

Entre los destinos preferidos por Urgell para entrar a trabajar destaca uno: Cuba. “Si fuera más joven entraba ya mismo”, comenta. Considera que la situación que vive ahora la isla de apertura “es muy bonita” para empezar a operar. “Es la perla del Caribe”, comenta.

El grupo no son solo discotecas. Además de la futura aventura hotelera, destaca su apuesta por la vuelta al cabaret en Ibiza, a través del Lío. Su hija es la encargada de dirigir este concepto que suma cena y espectáculo. “No es nada nuevo, las modas vuelven”, comenta Urgell. “Es muy llamativo, la discoteca también aburre”, confiesa. “Es un exitazo y también estamos vendiendo la marca para hacer Líos en varios sitios como Miami”.

La producción que presenta Canal+ pone en evidencia el tono melancólico con el que comienza a poner punto final a casi medio siglo “de fiesta”. “Cualquier tiempo pasado fue mejor, no solo en la noche, también en la vida”, comenta. Su vida se ha desarrollado de forma casi nocturna. “La noche es más verdad que el día”, argumenta. “Aguantar a todo el mundo de fiesta es duro. Todo la gente en la noche se convierte en salvaje. Es complicadita”, reconoce. Sin embargo, “esto ha sido así siempre”.

El documental es una riada de rostros conocidos. El motorista Ángel Nieto, el músico Nacho Cano, el cantante Miguel Bosé, los DJ Steve Aoki y David Guetta, o el actor José Coronado comentan sus experiencias y su relación con Pachá, principalmente en Madrid, donde fue un imán de la farándula de comienzos de los ochenta. Urgell echa de menos otras épocas. “La música de ahora me casa, todo es pumpum”. El fundador de Pachá se muestra crítico con los DJ y el dinero que cobran. Sin embargo, participa en ello. “La moda manda, por mucho que yo quiera cambiarlo es complicado”, asume. “La gente de hoy en día ya no baila, mueve los brazos, y están pegados a sus móviles”.

“Busco crear otra forma de divertirse, solo hace falta imaginación”, comenta con la esperanza de lograrlo antes de ceder el relevo a sus hijos. El cineasta Miguel Bardem es el encargado de plasmar en los 90 minutos de metraje los pensamientos y recuerdos de Ricardo Urgell mientras prepara su retirada en Ibiza, isla que se ha convertido en su casa desde que abriese allí en los setenta. “Mucha gente importante se ha quedado fuera”, afirma sobre la ausencia de conocidos y amigos de sus años en las discotecas. “Tendríamos que haber hecho una serie”, bromea.

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