Columna

Mucho que perder

Un total de 43 consejeros delegados de empresas que operan en 180 países publicaron una carta abierta ante la próxima cumbre sobre cambio climático asumiendo responsabilidades: “Vamos a gestionar activamente los riesgos climáticos e incorporarlos en la toma de decisiones”. Oxfam Internacional declaró: “Damos la bienvenida a la participación de un amplio grupo de empresas de todos los sectores que llaman a los Gobiernos a alcanzar un ambicioso acuerdo en las negociaciones climáticas de Paris”. Pero repara: “Las empresas tienen que empezar a poner los nuevos compromisos con el clima en práctica. Solo entonces ocurrirá un cambio real”.

 Aumenta la comprensión en empresas líderes de que apostar a la sustentabilidad es a la vez que un nuevo mercado muy promisorio, una respuesta que las sociedades les están demandando, y que esperan se traduzca en acciones consistentes. Lo mismo pasa en la lucha contra la pobreza. Bussines for Social Responsability (BSR) produjo un informe donde sostiene en base a su vasta experiencia con empresas: “Tienen mucho que ganar de una prosperidad económica más inclusiva… Por el contrario, tienen mucho que perder en una economía desigual”. Identifica diversos beneficios para las empresas de economías más inclusivas: “El acceso a nuevos mercados, desatando una mayor innovación y estabilidad social factores tan necesarios para que los mercados funcionen”.

Así lo entendió un joven empresario, Dan Price, que desató una conmoción cuando tomó una decisión heterodoxa en medio del debate para aumentar el salario mínimo en EE UU, congelado hace años, en 7,25 dólares la hora (16.000 dólares anuales), monto que coloca a los millones de trabajadores que lo cobran por debajo de la línea de la pobreza. Dueño de una pujante startup en internet, con más de 240 empleados, les comunicó que subía el salario anual mínimo a 70.000 dólares para todos porque sabía que necesitaban eso para una vida digna y sentirse realmente estimulados. Señaló que lo financiaría reduciendo su propio sueldo y con parte de los beneficios. Bussgang, un inversor que enseña en Harvard, destacó (The New York Times, 20-4-15): “No solo lo ayudará a atraer talento, sino proyectará su empresa entre las admiradas, una situación muy deseada en el mundo de los negocios”.

Aportar desde las empresas en estas direcciones: sustentabilidad e inclusión social, son desafíos gerenciales abiertos que incidirán fuertemente en su propio futuro.

Orden al Mérito Civil de España. Miembro del comité directivo del Alto Panel Mundial de Seguridad Alimentaria

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