Las gafas inteligentes llegan a los quirófanos

El cirujano que le opere usará las Google Glass

Almirall y el Hospital Clínic trabajan en ‘apps’ para lentes inteligentes

El programa está destinado a urología, pero pasará a otras áreas médicas

El cirujano que le opere usará las Google Glass

Una operación en Barcelona. El cirujano lleva unas Google Glass, unas gafas inteligentes que envían la grabación en vídeo de lo que sus ojos están viendo en tiempo real a los ordenadores de otros especialistas. Además, el médico ve en los lentes documentos del paciente al que está interviniendo, como imágenes de escáneres o datos de apoyo de otros colegas.

El proyecto ha sido bautizado como Almirall Smart Glass Program, impulsado por el laboratorio farmacéutico Almirall, el Hospital Clínic de Barcelona y la compañía tecnológica SoftForYou. Desde marzo y hasta noviembre de este año, 100 urólogos de toda España utilizarán estas lentes para comprobar los beneficios que pueden obtener en su trabajo.

“Las tecnologías van a revolucionar el concepto de hospital del futuro. Quisimos incorporar las gafas inteligentes para comprobar en qué nos pueden ayudar”, cuenta Eduard García, especialista en urología en el Hospital Clínic.

Con la ayuda de la empresa SoftForYou se desarrollaron dos prototipos de aplicaciones. La primera, para asesorar al facultativo en la consulta con multitud de datos. “A veces a los pacientes les resulta un poco raro que el médico les atienda con esas gafas. Pero ayuda a tomar decisiones”, reconoce García. La segunda app está dirigida al quirófano. “Nos permite cargar imágenes de escáner sin dejar de operar”, explica.

La aplicación más inmediata es la formación de futuros profesionales, todos esos médicos que realizan su residencia en hospitales y pueden ver una intervención con los ojos del cirujano veterano. “También es útil el apoyo que desde fuera del quirófano se nos puede dar”, confiesa el especialista del Clínic.

Estos prototipos no están disponibles en España para la venta a particulares, pero sí en el caso de empresas y desarrolladores de futuras aplicaciones. En la patilla derecha de los anteojos lleva incorporada una pequeña cámara. Las imágenes, vídeos, correos o datos de internet se reproducen en la parte interior de la lente sin que, en principio, moleste a la actividad. Es lo que se denomina como realidad aumentada, ya que incorpora información adicional al usuario más allá de la que ven sus ojos. Actualmente, centenares de empresas y grupos científicos trabajan en dotar de utilidad a esta apuesta de Google.

“Las Smart Glass abren una nueva área de posibilidades, ya que el urólogo puede acceder a la información con un aparato integrado, sin despistarse de su trabajo, puesto que la pantalla solo ocupa un 4% del campo visual; el resto de la visión se puede dedicar al trabajo a realizar y, además, las manos quedan libres”, describe Arthur Bretonnet, responsable de proyecto de SoftForYou.

Antonio Alcaraz, jefe del servicio de urología del Clínic, ha sido pionero en utilizar las gafas en una intervención quirúrgica para un trasplante, ofreciendo la posibilidad de compartir la experiencia a través de la grabación, que permanece en internet. “Cundo lo comentamos, nos dimos cuenta de que se podía utilizar para transmitir cirugía abierta en directo”, asegura.

El papel de la farmacéutica

Almirall, que cuenta con productos farmacológicos para el área de urología, se incorpora al proyecto para impulsarlo, aportando 50.000 euros, entre otras cosas para la adquisición de 20 lentes que circularán hasta noviembre por diversos grupos en hospitales. “Para nosotros revierte en una imagen de una compañía que apuesta por la investigación, por la tecnología y por ayudar al médico”, opina Javier García Sanchís, director general de Almirall España.

El responsable del laboratorio barcelonés dice que quiere liderar las nuevas soluciones tecnológicas. “Nuestro papel no es solo comercializar, sino ayudar a los médicos”, apunta. Tras estos meses de prueba se recogerán las opiniones de los facultativos y se propondrán nuevas aplicaciones también para otras especialidades, como ginecología, cirugía general, traumatología o cardiología.

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