El nuevo sistema de precios no recoge los costes de comercialización, denuncia en el Supremo

Repsol recurre la orden que ha forzado las bajadas del butano

La filial de butano de Repsol acude al Supremo

El Gobierno ha cambiado el sistema para hacer dos subidas consecutivas

Un quemador de una cocina de butano.
Un quemador de una cocina de butano. EFE

Repsol Butano ha interpuesto ante la sala tercera del Tribunal Supremo un recurso contencioso administrativo contra la orden ministerial de marzo por la que Industria establece el nuevo sistema de revisión automática del precio de la bombona de butano. Una revisión que ha permitido una bajada del 19% en el precio de la bombona estándar en solo dos meses: un 9,7% en marzo y un 10,6% el pasado martes, hasta 14,12 euros. Una bajada coyuntural en vísperas de las elecciones municipales y autonómicas.

Repsol denuncia en su recurso que la nueva fórmula aprobada no recoge los costes de comercialización del butano, independientemente de si de ella resulta una bajada o una subida de la bombona.

La segunda de las revisiones, que rige desde esta semana, beneficiará a casi ocho millones de consumidores. La orden recurrida por Repsol fija una nueva fórmula para el precio del gas licuado del petróleo (GLP) envasado (bombonas de butano y propano) y un cambio en el calendario de las revisiones, que a partir de ahora se realizarán en el tercer martes de cada bimestre, en lugar del segundo como hasta ahora (esto ha permitido bajar el precio en la misma semana de los próximos comicios).

La nueva regulación también elimina de forma excepcional para marzo y mayo el tope del 5% al alza o a la baja en la revisión bimestral de precios, lo que ha permitido que, aprovechando la bajada de los precios del crudo, la revisión de la bombona a la baja no se vea topada con ese límite legal del 5%. Una medida electoralista pues el suelo solo se rompe en marzo y mayo y a partir de la próxima revisión se volverá a aplicar.

Las dos rebajadas citadas se han producido, según el ministerio, una vez absorbido el déficit de tarifa temporal acumulada por el butano hasta mediados del año pasado. El desajuste ha podido eliminarse gracias a las fuertes bajadas en los precios de las materias primas de los últimos meses.

De haber mantenido el precio de la bombona de marzo (17,5 euros) el Gobierno se habría encontrado con un brusco abaratamiento del butano para los dos meses posteriores sin posibilidad de bajarlo más del 5% que establece la metodología. Con los cambios, tanto en los plazos de revisión como en la ruptura del tope, le ha permitido dosificar dos bajadas consecutivas: una en marzo y otra en mayo.

Las distribuidoras se han sentido utilizadas electoralmente y temen que tardarán más de un año en que se recuperen las desviaciones.

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