Daniel Zhang

El globalizador de Alibaba

Caricatura de Daniel Zhang, consejero delegado de Alibaba.
Caricatura de Daniel Zhang, consejero delegado de Alibaba.

Daniel Zhang (1972) ha subido un escalón más en su carrera profesional. El grupo Alibaba, donde ocupaba el cargo de director operativo desde septiembre de 2013, le nombró la semana pasada nuevo consejero delegado de la compañía, en sustitución a Jonathan Lu, que tras ayudarle en el periodo de transición, pasará a la junta directiva como presidente de la compañía. La empresa anunció el mismo día un aumento del 45% de sus ingresos en el cuarto trimestre fiscal con respecto al mismo periodo del año anterior, pero sus acciones habían caído dos días antes por debajo de los 80 dólares hasta situarse en el valor más bajo desde su salida al mercado estadounidense.

Algunas voces afirman que el plan de cambiar a Lu ya había sido orquestado cuando la empresa comenzó a cotizar en Bolsa en septiembre de 2014. Sin embargo, una nota interna del fundador de la compañía, Jack Ma, anunciaba que el relevo se debía a cuestiones generacionales: “el grupo está preparado para transferir el control de la dirección a aquellos que nacieron en los setenta”, escribió. Pero Zhang solo tiene tres años menos que Lu. Pese al cambio, Ma agradeció al ex consejero delegado su “excelente dirección” y espera “su contribución como un líder clave para ayudar al tren del grupo Alibaba y para desarrollar la nueva generación de líderes”.

Tras licenciarse en finanzas en la Universidad de Economía y Finanzas de Shangai, Daniel Zhang comenzó a trabajar en la oficina de la empresa auditora Arthur Andersen en esa ciudad. Allí estuvo siete años, hasta que entró en la sede, también en Shangai, de la consultora PricewaterhouseCoopers, actualmente PwC, donde ocupó entre 2002 y 2005 el cargo de gerente senior. Por último, antes de entrar al grupo Alibaba, fue director financiero por dos años en la operadora y desarrolladora de juegos en línea Shanda Interactive Entertainment, transformada actualmente en una portal digital de entretenimiento, que cotiza en el Nasdaq desde 2004.

Finalmente, en 2007, Zhang se unió a Alibaba, la empresa china que había sido fundada ocho años antes, en 1999, por Ma en su apartamento de Hangzhou, ciudad del este del país. Pese a su juventud, el grupo ya había triunfado con el portal de ventas entre empresas, que ponía en contacto a fabricantes chinos con compradores extranjeros, y encargó a Zhang la tarea de construir proyectos para la nueva potencia emergente de la economía China: los consumidores nacionales.

Zhang creó en 2009 el Día del Soltero por el que el grupo facturó 8.500 millones de dólares en el año 2014

La carrera de Zhang ha ido en ascenso a partir de entonces. Un año después fue designado director de operaciones de Taobao, la plataforma de compraventa entre consumidores que Alibaba fundó en 2003 y que es el homólogo asiático de Amazon o eBay. También en 2008, fue nombrado gerente general de la recién creada Taobao Mall. Mediante esta web, el grupo daba el paso al comercio entre empresas y consumidores, que se convirtió en su negocio más importante, reconocido por clientes y marcas de todo el mundo.

Tres años después, en 2011, Alibaba lo dividió en tres empresas independientes: Taobao.com (compraventa de productos entre usuarios particulares), Tmall.com (portal de venta de empresas a particulares), del que Zang fue designado presidente, y eTao (motor de búsqueda especializado en compras por internet). Actualmente, Tmall es una de las plataformas B2C (business to consumer) más grandes del mundo. En 2014 ya contaba con 400 millones de usuarios y más de 100.000 marcas y sus operaciones habían crecido ese año un 60%.

Finalmente, en septiembre de 2013 pasó al puesto de director operativo de Alibaba, un puesto en el que se ocupó de supervisar las operaciones de la empresa a nivel nacional e internacional.

Sin embargo, si por algo se conoce a Zhang es por el éxito de la iniciativa que creó en 2009, el Día del Soltero en China. Desde la medianoche del 11 de noviembre y durante 24 horas, se invita al consumidor chino a realizar grandes compras beneficiados por los descuentos y las promociones. En 2014, Alibaba facturó 8.500 millones de dólares gracias a este evento, frente a los 5.700 millones de dólares del año anterior, que ya duplicaban las cifras registradas en la suma de las dos jornadas homólogas estadounidenses, el Black Friday y el Ciber Monday.

La llegada de Zhang al puesto ha sido recibida con optimismo por los inversores, preocupados tras los problemas de imagen a los que se enfrentó Alibaba a principios de año por la venta de productos falsos en sus plataformas. Aunque la compañía afirmó haber dedicado 160 millones de dólares entre 2013 y noviembre de 2014 a evitarlo, la Administración Estatal de Industria y Comercio de China declaró que muchos de los artículos vendidos en las webs del grupo violaban marcas comerciales o eran ilegales. A pesar de que las acciones estaban cayendo desde que alcanzaron su máximo el pasado 13 de noviembre, con un valor de 120 dólares, este anuncio generó un desplome entre el 27 y el 29 de enero, de los 103 a los 90 dólares, del que ya no se recuperó. Algo más de tres meses después, el 5 de mayo, sus acciones registraban su valor mínimo, 79 dólares.

Dos días después, cuando se anunció el nombramiento de Zhang, ya llegaban a 86 dólares, cifra que ha seguido creciendo. Ma confía en la experiencia del nuevo CEO y durante esu designación afirmó que Zhang tiene “la confianza de todo el equipo de dirección”. “No hay mejor persona para liderar Alibaba al embarcarnos en la siguiente etapa del crecimiento de la fundación que él ayudó a construir”, manifestó.

Zhang, por su parte, está “emocionado” por asumir este nuevo “reto” que implica una “gran responsabilidad”. Durante el primer discurso desde que asumió el cargo, ya plantó las bases de lo que será su estrategia: la globalización de la compañía. “Organizaremos un equipo global y adoptaremos un pensamiento global para dirigir el negocio y lograr el objetivo de una compraventa mundial”, declaró. Para ello tendrán “empleados de todo el mundo”y buscarán “entender sus hábitos, diferencias culturales y formas de pensar”.

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