Se valora más sus resultados que la prometida apuesta digital

La revolución de BBVA no cotiza

Los expertos centran sus análisis en los resultados de la entidad y dejan la valoración de su “transformación digital” para el largo plazo.

Achacan los últimos cambios de organigrama a un modelo de gestión presidencialista

La Vela, nueva sede de BBVA.
La Vela, nueva sede de BBVA.

La conmoción en el sector financiero que causó el lunes el revolucionario cambio de organigrama aprobado por BBVA, con la sustitución del consejero delegado Ángel Cano por el hasta ahora responsable de banca digital Carlos Torres como paradigma de la transformación hacia el mundo online, ha sido acogida, sin embargo, con enorme calma en los mercados y cautela por parte de los analistas.

La mayoría de valoraciones emitidas estos días por los expertos hacen más hincapié en los resultados cosechados por el grupo en el primer trimestre del año y los retos de futuro que tiene la entidad que en el impacto que, al menos a corto plazo, pueda tener la decidida apuesta tecnológica del grupo.

La noticia, anunciada el lunes a cierre del mercado, fue digerida por el mercado el martes, en que el valor cedió un 2,38% más achacable al temor a un nuevo impago en Grecia, que arrastró al Ibex un 2,74% a la baja, que a los cambios en la entidad. Las acciones del banco, de hecho, cierran la semana con un repunte del 0,29%, a 9,131 euros.

Las claves

Beneficio:

BBVA ganó 1.536 millones de euros en el primer trimestre del año, un alza interanual del 146,2% , teniendo en cuenta las plusvalías obtenidas al vender el 5,6% del chino CNBC. Excluyendo esta operación, aún así, la entidad habría ganado 953 millones, un 52,8% más. Un resultado en el que el trading aún aporta un 14% del margen bruto pero que los analistas valoran positivamente. BBVA acaba de convertirse además en el mayor banco de España por negocio tras cerrar la compra de Catalunya Banc.

Áreas geográficas:

Los expertos valoran que los beneficios mejoren en todas las zonas geográficas excepto en España, donde caen un 9,6% en un año hasta los 348 millones lastrados precisamente por los 120 millones dedicados a la transformación digital de la entidad en el trimestre.

Riesgos:

Barclays y Citi coinciden en señalar la lentitud en la recuperación de España, la debilidad de EE_UU_y México y la devaluación de la moneda en Venezuela, como algunos de los principales riesgos para la entidad.

“BBVA anunció una importante reorganización de la gestión que pensamos envía un mensaje al mercado y a la competencia: BBVA va en serio en su estrategia digital”, reconocen los analistas de Citi, destacando que “el grupo ha puesto el énfasis en las funciones (nuevos negocios digitales, redes nacionales, desarrollo de negocio, etc.) en lugar de en productos específicos o geografías”.

“Creemos que el mercado dará la bienvenida a una estrategia más cuantificable en el futuro”, advierten, reseñando la necesidad de que la entidad estipule “objetivos específicos, costes y beneficios”. Con todo, los analistas mantienen su recomendación de comprar sobre BBVA, con un precio objetivo de 10,50 euros por título.

“El nuevo consejero delegado no tiene experiencia en banca minorista”, subrayan los expertos de N+1, concediendo en todo caso que “este fue también el caso de su predecesor y de muchos de sus colegas (Santander, Caixabank, etc.)”. Aún así, desde la firma española entienden que el gran problema de la entidad es el alto coste de sus ingresos tanto en España como en EE UU, considerando que “este es el reto del nuevo” consejero delegado.

Los analistas de la firma reconocen, no obstante, que “reducir el ratio de costes por ingresos sólo se logrará con la digitalización (dejando de lado el negocio con presencia física) y potencialmente a través de fusiones y adquisiciones”. “Al menos”, conceden, el nuevo consejero delegado tiene “visión de ambos frentes”. Desde N+1, con todo, coinciden con Citi en la necesidad de “oír sus planes con más detalle”, manteniendo el valor en neutral, con un precio objetivo de 9,80 euros.

“Es difícil valorar aún estos cambios. Pueden tener sentido en la medida en que el banco quiere ser más digital pero también creo que en términos de estrategia habría que saber si esa idea conlleva querer ser un banco digital en detrimento de ser la banca tradicional que siempre hemos conocido”, reflexiona Nuria Álvarez, analista de Renta4.

“Depende de dónde dirijan esa estrategia, el cambio será más o menos bueno”, añade, asumiendo que “el tiempo lo dirá y por eso el mercado todavía no ha reaccionado”. Álvarez expone que toda la banca trabaja en esa transformación digital y que “no hay que olvidar que la base del negocio de BBVA es todavía la del cliente tradicional”. El negocio de la banca digital, sostiene, debe ser “complementario a la sucursal”, pero no sustitutivo de la misma.

“En el mercado no ha habido apenas reacción porque no sé si importa la apuesta por lo digital o esos nombramientos”, observa Alfonso de Gregorio, director de gestión de Gesconsult, quien considera que esta no es más que “una excusa” para un movimiento organizativo que revela “la falta de confianza” del presidente del grupo, Francisco González, en su hasta ahora número dos, Ángel Cano.

“El presidente buscaba una persona más afín”, continúa De Gregorio, argumentando que “es un banco muy personalista” y que el mercado no asumirá que hay un gran cambio “si no pasa como en Inditex y el presidente da un paso atrás”.

Así, a falta de ver en qué devienen las promesas de esta nueva era digital, a corto plazo el grueso de analistas da más importancia a los hitos que logre el banco en un momento en que el negocio bancario sigue sin arrancar. El foco, dicen, debe estar en qué vendrá tras los 1.536 millones ganados en el primer trimestre (un 146,2% más).

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