La 'clase baja' se garantiza unos 30 millones

Barça y Real Madrid se aseguran la hegemonía económica en la Liga

La deuda del fñutvbol español supera los 4.000 millones

Cristiano Ronaldo cabecea un balón en el F. C. Barcelona- Real Madrid del pasado 22 de marzo. Ampliar foto
Cristiano Ronaldo cabecea un balón en el F. C. Barcelona- Real Madrid del pasado 22 de marzo. Getty Imágenes

El reparto del maná de los derechos de televisión ha obligado a Gobierno y Liga de Fútbol Profesional a unas contorsiones dignas de la más flexible gimnasta. Tanto, que comprender el procedimiento y la letra pequeña del real decreto aprobado el jueves por el que se cambia el modelo requiere una especial atención.

El fútbol español no es, ni mucho menos, una industria solvente. Los 42 clubes que conforman las dos categorías profesionales presentan una deuda consolidada superior a los 4.000 millones de euros, según los datos del Ministerio de Educación, Ciencia y Deportes. La deuda contraída con la Agencia Tributaria, por su parte, asciende a unos 600 millones.

Reducir estos pasivos es el mayor objetivo del real decreto aprobado el pasado jueves por el Consejo de Ministros. Un acuerdo que ha sido imposible durante la última década debido a la “enorme tensión acumulada”, según las palabras recogidas en el texto legal. Algo que sí ha sido posible en otras ligas mejor financiadas como son la Premier League inglesa y la Bundesliga alemana.

El principal modelo es la británica, que factura más del doble que la española. Esta competición, además, presenta un modelo de cálculo mucho más simple, transparente y beneficioso para los equipos pequeños. Para empezar, todos los equipos reciben casi 32 millones de euros cada uno por el simple hecho de participar en la competición. También reciben un fijo (e igual para todos) por los derechos de retransmisión que se vendan fuera de Inglaterra. El segundo principal pago lo constituyen las veces que los partidos de un equipo determinado se retransmiten por televisión. Estos pagos oscilan entre los 33 millones el que más (el Manchester City la última temporada) y los 13,2 millones el que menos (Bolton, Aston Villa o Stoke, entre otros). Existe un último concepto más: uno es el llamado pago por mérito, y tiene en cuenta la plaza que se ocupó en la liga en la última temporada, no la media ponderada de las cinco últimas, como en España).

Real Madrid y F. C. Barcelona se aseguran, según el texto del BOE, su hegemonía económica para, al menos los próximos seis años. Para ello, el texto legal ha incluido variables sujetas a cocina estadística inéditas en el sistema de referencia, el de la Premier League inglesa.

En primer lugar, se toma el monto total de los ingresos televisivos. Estos serán de, al menos 1.000 millones, según las previsiones más cautas del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Tomemos esos 1.000 millones como referencia. Este dinero se divide en dos partes: una con el 90% del total y otra con el 10%. La parte mayor va para la Primera División; la pequeña, para la Segunda. Nos quedamos en Primera División. De sus 900 millones, los administradores retirarán algo menos del 10% para pequeños pagos. El monto restante, uno 810 millones, se vuelve a dividir en dos mitades. Los primeros 405 millones se dividirán a partes iguales entre los 20 equipos, con lo que cada uno tocará a 20,25 millones. Los otros 405 millones son variables. Un 25% de esta cantidad se distribuirá teniendo en cuenta la media ponderada (cuanto más reciente más valiosa) de las posiciones alcanzadas en las últimas cinco temporadas. El Barça sería el más beneficiado por este concepto: percibiría 32,4 millones, frente a los 29,56 millones del Real Madrid o los 22,4 millones del Atlético.

Beneficiados
Este sistema beneficia a los clubes grandes frente a los pequeños: en Inglaterra solo se tiene en cuenta la última temporada. Así, equipos ascensor como Valladolid, Betis o Elche ingresarían 4,4, 2,2 millones y 885.937 euros, respectivamente. Los que menos ingresan en Gran Bretaña se llevan 13,2 millones. Nos quedan todavía 202,5 millones por repartir. Aquí es donde entra el elemento discrecional que también favorece a los dos grandes: la llamada implantación social, una variable también ausente en el cálculo que se lleva a cabo en la Premier League: la cantidad de abonos y entradas que se vendan. Además, se tiene en cuenta su participación en la generación de recursos por la comercialización de las retransmisiones televisivas. El peso de los dos grandes, eso sí, está limitado al 20%.

Este real decreto, con todo esconde letra pequeña: en sus disposiciones adicionales se establece que ningún club podrá percibir menos dinero cuando se aplique la nueva normativa respecto a lo que perciban este año, una cifra que rondará los 800 millones.

 

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