Tribuna

Soluciones para una sanidad más eficiente

Hace años que se viene hablando de recortes como medida de ahorro en distintos sectores, especialmente en sanidad. Pero, ¿qué podrían hacer los Estados para ahorrar manteniendo la calidad en la prestación del servicio sanitario? En España, la difícil situación económica de nuestro país ya obligó al Gobierno a introducir diversos cambios para garantizar la reducción del déficit público y contribuir a la sostenibilidad del sistema. Entonces, la mayoría de las iniciativas se orientaron a revisar el precio de los productos sanitarios, así como de los medicamentos genéricos financiados por el Sistema Nacional de Salud (SNS).

En lugar de reducir partidas necesarias en sanidad, nosotros preferimos apostar por la innovación. El Informe Anual del Sistema Nacional de Salud de 2012 describía así las ventajas de racionalizar las políticas de aprovisionamiento: “Potencia la eficiencia del SNS en sus adquisiciones, incrementando los ahorros; favorece la homogeneización de productos y medicamentos, disminuyendo su variabilidad; y contribuye al establecimiento de estándares de calidad comunes en todo el SNS, lo que redunda en una mejora de la calidad y equidad de nuestro sistema.”

Tomando el ejemplo, muy significativo, de los logros del Servicio Andaluz de Salud, estas medidas repercuten en un mejor precio, ya que se potencia la fuerza de negociación global, al aumentar las cantidades a adquirir. También disminuyen los costes administrativos al centralizar todos los expedientes de la provincia en un único punto. Este modelo ha contribuido en gran medida a la sostenibilidad del Sistema Sanitario Público de Andalucía, permitiendo un ahorro, con el mismo nivel de calidad, de unos 100 millones de euros solo en esta comunidad autónoma.

Todos estos resultados demuestran la eficiencia de un sistema centralizado, pero hay que seguir progresando con procedimientos más avanzados y eficientes, que comienzan por gestionar mejor lo que se compra, es decir: comprar mejor. Comprar mejor no es comprar menos, sino de manera más eficiente. En España predicamos con el ejemplo y desde hace meses estamos colaborando en el proyecto europeo EPP-eHealth, financiado por la Comisión Europea. El objetivo es impulsar la creación de una red de compradores públicos en los sistemas de salud para identificar sus necesidades comunes y lograr precios más competitivos.

La CE estima que, mediante estas acciones, es posible lograr ahorros de compra de en torno al 20%. El proyecto se alinea con la Estrategia Europea H2020 en materia de fomento de la Compra Pública Innovadora y promueve un cambio en las actuales políticas de compra de los sistemas públicos de salud, incentivando la compra conjunta para optimizar los recursos públicos, manteniendo la calidad de los bienes adquiridos.

Este proyecto europeo incluye tanto a empresas consultoras con un elevado perfil tecnológico, como a instituciones sanitarias y cuenta con una financiación próxima a los 800.000 euros. Entre los principales organismos sanitarios colaboradores en el programa, todos ellos de referencia internacional, destacan el Servicio Andaluz de Salud y el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), además de varios de sus homólogos en otros países europeos. La experiencia aportada por estos será clave para identificar las mejores soluciones de sistemas de información y comunicación para la salud disponibles.

La CE demanda cooperación no solo entre países, sino entre todos los agentes de la cadena farmacéutica. Quizá uno de los proyectos que mejor ejemplifica esta apuesta es la Central de Compras Europea. Según la CE, ésta cuenta ya con la firma de un total de 20 países, entre los que esperamos la pronta incorporación de España.

La innovación en las compras de sanidad ayuda a modelar un sistema que mide y audita todo: cada paso se da con todas las garantías y cada gestión se resuelve con transparencia, respeto por las reglas de mercado y total fiabilidad sobre la solvencia y la capacidad de los proveedores. Además, por supuesto, de las lógicas ventajas de ahorro como hemos demostrado en casos concretos de nuestro país.

Ha llegado el momento de plantear nuevas iniciativas para reducir gastos que pasen por aprovechar la excelente preparación tecnológica de la que disfrutan España y los países de nuestro entorno. Seguro que así nuestra sanidad, la de nuestras naciones vecinas y, en definitiva, las cuentas públicas comenzarán a mostrar síntomas reales de la ya anunciada recuperación.

Pablo Parellada es Director General de BravoSolution

 

Normas