Manifestación del Primero de Mayo

El mensaje de cambio de los sindicatos al vacío

El acto principal de Madrid tuvo un escaso número de asistentes

Los sindicatos CC OO y UGT reclaman que sea la demanda interna la que impulse la salida de la crisis

Madrid reivindica empleo de calidad y salarios dignos en la manifestación del 1 de Mayo Atlas

España instauró la fecha del Primero de Mayo para celebrar el día de los trabajadores en 1890. Por tanto ayer se cumplieron 125 años de esta celebración, que conmemora una matanza vivida en Chicago en 1886 por una huelga general que se inició el 1 de mayo de ese año, y que duró cuatro días, para exigir la jornada laboral de ocho horas.

Paradójicamente, 125 años más tarde, los trabajadores que se manifestaron ayer en 80 ciudades de toda España no pedían trabajar menos horas sino más.

Pero los sindicatos CC OO y UGT, que fueron los convocantes de las principales manifestaciones que se celebraron por toda España, no solo reclamaron ayer más empleo. Los líderes sindicales también recelaron del optimismo económico del Gobierno y exigieron un cambio político y, sobre todo, de políticas económicas y sociales para salir de la crisis de forma alternativa a como se está haciendo.

Sin embargo, este mensaje tuvo un eco muy limitado por la escasa afluencia de manifestantes a la principal movilización que se celebró en Madrid. Apenas unos pocos miles de personas --la mayoría afectados por los despidos de Coca-Cola, o los conflictos laborales de Movistar, Correos, y las plataformas en defensa de la sanidad y la educación públicas-- acompañaron a los máximos líderes sindicales y a los candidatos socialistas y de IU a la comunidad y al ayuntamiento de Madrid, que sí se sumaron a la cabecera de la manifestación.

Pese a esta escasa afluencia, el problema de la desafección de los trabajadores hacia el mundo sindical no recibió apenas menciones en los discursos públicos de las celebraciones del Primero de Mayo, pero sí estuvo presente en muchas conversaciones de algunos de los asistentes que lamentaban el éxito menguante que tienen estas convocatorias año tras año.

La desafección de los trabajadores hacia el mundo sindical apenas mencionó en los discursos de Toxo y Méndez

Es más, en Madrid, que volvió a ser este año el escenario central de la principal movilización y estuvo encabezada por los secretarios generales de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, y de UGT, Cándido Méndez, llamó la atención no solo la escasez de manifestantes sino que fueron muy pocos los asistentes que se quedaron a escuchar el mensaje final de los máximos líderes sindicales. Asimismo, fue llamativo el hecho de que ninguna de las cosas dichas en las intervenciones de ambos líderes sindicales arrancaran los aplausos de los asistentes.

En cualquier caso Toxo y Méndez defendieron en sus discursos el lema de la movilización de este año:Así no salimos de la crisis. ¿Cómo se sale entonces? Toxo explicó que debe ser la demanda interna la que haga que “no solo se deje atrás la recesión sino que también se salga de la crisis”. Y para que eso se produzca será imprescindible que los salarios suban lo suficiente para que los trabajadores ganen poder adquisitivo.

Méndez –que pronunció el que previsiblemente fue su último discurso del Primero de Mayo como secretario general de UGT– defendió también la necesidad de que el Gobierno aumente el papel que juega la inversión pública en la reactivación económica.

Así ambos responsables sindicales arremetieron contra el discurso gubernamental que indica que España ya ha salido de la crisis. “Solo saldremos cuando hayamos recuperado los estándares de calidad de vida que teníamos cuando se inició la crisis, empezando por los niveles de empleo”, dijo Toxo. Y es que, según añadió, el Ejecutivo tiene una posición de “resignación” cuando dice que en 2018 la tasa de paro bajará al 15%, “eso es aun tres puntos más que el paro medio europeo en la actualidad”

En esta misma línea, el líder de UGT aseguró que la nuevas previsiones de crecimiento económico dadas ayer por el Gobierno “pueden tener cierta fiabilidad para 2015 pero para los años siguientes no tienen credibilidad suficiente”.

Ante esta situación el máximo responsable de CC OO pidió a los pocos manifestantes que se quedaron a escuchar los discursos finales que dijeran “alto y claro” que hay otras alternativas para salir de la crisis. “La única solución no es el camino marcado por la política neoliberal que arrasa Europa y que necesita que la sociedad esté adormecida”, aseguró Toxo.

"La única solución no es el camino de la política neoliberal que arrasa en Europa", dice Toxo

Pero, en opinión de los sindicalistas, para acometer este cambio serán necesarios nuevos actores en política y, sobre todo, otras políticas. Así, tanto los líderes nacionales de CC OO y UGT como los dirigentes madrileños tuvieron guiños electorales en sus discursos.

“Este año debe ser el del cambio en las políticas económicas y sociales. Y del cambio a la hora de diagnosticar los problemas y darle soluciones”, confió ayer Méndez. Mientras que su homólogo de CCOO pidió a los partidos “que se comprometan públicamente a devolver los derechos laborales que se han arrebatado a los trabajadores durante la crisis”.

En este punto, los líderes madrileños de CCOO, Jaime Cedrún, y de UGT, Carmelo Ruiz de la Hermosa, fueron más explícitos. El primero dijo:“Invito a que se vote recordando lo que han hecho unos y otros;y mirar los programas electorales y votar a los que se aproximen más al discurso sindical”.

Por su parte, el responsable ugetista madrileño también instó a que “cuando se coja la papeleta del voto se piense en quien nos ha llevado a dónde estamos en la Comunidad de Madrid”.

Acuerdo de salarios

En sus intervenciones, los líderes sindicales también se refirieron a las negociaciones que están manteniendo en estos momentos con la patronal para renovar el acuerdo salarial y de negociación colectiva y que lleva ya cinco meses de retraso.

Cándido Méndez confió en que dicho pacto se cierre en algún momento “durante las dos próximas semanas”. Si bien Toxo precisó que si el acuerdo no recoge claramente una recomendación de incrementos salariales que suponga una ganancia real de poder adquisitivo de los trabajadores “no habrá pacto”.

Asimismo, ambos encontraron imprescindible que ese acuerdo incluya una solución a los límites legales de las prórrogas automáticas de los convenios (ultraactividad). “Hay que recuperar la primacía del convenio sectorial”, insistió Méndez.

El líder del PSOE, Pedro Sánchez, asistió a la manifestación de Valencia, donde recordó su compromiso a poner en marcha “un nuevo Estatuto de los trabajadores que sea una carta de derechos laborales y no un catálogo de precariedad laboral”.

También hubo presencia de políticos en Barcelona, a cuya marcha acudieron el líder de ERC, Oriol Junqueras, o la cabeza de lista de Barcelona en Comú, Ada Colau. En esa ciudad, miles de personas han reclamado mejores salarios y trabajo estable, y denunciaron la precariedad laboral. La elevada tasa de paro de Andalucía fue una de las denuncias de la manifestación de Sevilla, mientras que en Bilbao se puso el acento en la necesidad de un cambio de política para salir de la crisis y en la defensa del papel del sindicalismo en la sociedad.

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