Nuevo escenario económico

El tirón del consumo dispara las ventas y el empleo en el comercio

La facturación crece un 2,8% en tasa corregida y acumula ocho meses al alza.

El empleo sube con fuerza en los pequeños establecimientos.

Cliente en las rebajas de navidad en un comercio de Madrid.
Cliente en las rebajas de navidad en un comercio de Madrid.

Las previsiones económicas que el Ejecutivo presentará mañana recogerán un crecimiento del PIB del 2,9% para este año y “del mismo tenor” para 2016. Un avance que estará basado en la fortaleza del consumo de los hogares, espoleado por la rebaja fiscal que entró en vigor a principios de este año y la recuperación del mercado de trabajo. Esas estimaciones, también defendidas por el panel de 18 servicios de estudios a los que consulta la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas), se están cumpliendo si se analizan los últimos datos. Las ventas del comercio minorista, hechos públicos ayer por el INE, muestran que crecieron un 3,7% en marzo, porcentaje que se reduce al 2,8% si se corrigen los efectos estacionales (en ese mes se produjo parte de la Semana Santa) y de calendario (hay meses de diferentes años en los que hay más días hábiles). Ese último incremento culmina una senda de ocho meses consecutivos de crecimiento, algo inédito desde 2007, y que está impactando de forma positiva en todos los sectores y las autonomías.

Por segmentos, las ventas se incrementaron en todos, con la excepción de la alimentación, cuyas ventas retrocedieron un 0,9%. Desde la Federación de Industrias Alimentarias y de Bebidas (FIAB) justificaron ese retroceso por dos factores. El primero es el fuerte proceso deflacionario de los alimentos, impulsado por la guerra de precios entre establecimientos. El segundo es la pérdida de población (en dos años los ciudadanos censados han caído en medio millón de personas), lo que ha provocado un ajuste del gasto total.

La pérdida de población lastra el gasto en alimentos, la única partida que baja

La estadística revela, sin embargo, la recuperación de algunos sectores que resultaron especialmente perjudicados durante los seis años de crisis, como los fabricantes de bienes de hogar y las estaciones de servicio. Especialmente significativa es la recuperación de los primeros (muebles, electrodomésticos, aparatos de electrónica y ordenadores), cuya actividad está muy ligada a la construcción. Las ventas mejoraron un 7% y encadenan siete meses consecutivos al alza, mostrando una mejoría de la actividad constructora residencial.

Por su parte, la facturación de las estaciones de servicio se incrementó un 3% en marzo, en gran medida por el alza de la renta disponible de los hogares (el mayor o menor consumo de gasolina y de gasóleo está íntimamente ligado al poder adquisitivo del consumidor) como consecuencia del abaratamiento de los combustibles.

Desde la Confederación Española de Comercio (CEC) se hizo un balance muy positivo de la recuperación de las ventas, aunque se puso el acento en que ese cambio de tendencia se ha producido en gran medida por el esfuerzo y los sacrificios de los empresarios. “Que estamos mejor que hace un año es innegable y el esfuerzo que están haciendo nuestros comerciantes para que así sea también es claro. Cada mes obtenemos mejores registros, alejados aún de los niveles precrisis, pero nos confirman que el comercio de proximidad es un motor económico y social clave para la recuperación económica”, remarcó Manuel García Izquierdo, presidente de CEC.

Si el análisis se circunscribe a comunidades autónomas, el panorama es radicalmente diferente al de hace un año. En marzo de 2014, la facturación caía en 10 regiones y el empleo lo hacía en 11. Doce meses después, las ventas del comercio minorista suben en 16 autonomías, con la única excepción del País Vasco, con un retroceso del 0,3%, y el empleo tan solo desciende en cuatro comunidades (Canarias, Asturias, Rioja y Aragón). Especialmente significativo es el caso de Baleares, la tercera región tras Cataluña y Canarias que más turistas extranjeros recibe al año. Es la autonomía donde las ventas aumentaron más (un 7,6%) y donde el empleo avanzó a mayor velocidad (1,8%).

Todos los formatos de distribución incrementaron sus ventas y el empleo, aunque el mayor avance se produjo en las empresas unilocalizadas (aquellas que realizan sus ventas a través de un único local). La facturación de estas últimas creció un 5,1%, más del doble de la media, mientras que las de las pequeñas cadenas (aquellas que tienen más de un local) subieron un 2,5%. Respecto al empleo, el principal incremento también se registró en las empresas unilocalizadas, con un aumento del 2%, más del doble de la media nacional (0,8%), seguido por el de las grandes superficies (aquellas que tienen más de 2.500 metros cuadrados) con un 1,2% más en tasa anual.

 

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