Reparto de dividendo de 0,76 por acción

Endesa pide la rebaja de los costes que encarecen el recibo de la luz

Desde la izquierda, José Damián Bogas, consejero delegado de Endesa; Borja Prado, presidente de Endesa; y Francesco Starace, consejero delegado-director general de Enel y vicepresidente de Endesa, ayer en la junta de accionistas celebrada en la sede central de la empresa en Madrid.
Desde la izquierda, José Damián Bogas, consejero delegado de Endesa; Borja Prado, presidente de Endesa; y Francesco Starace, consejero delegado-director general de Enel y vicepresidente de Endesa, ayer en la junta de accionistas celebrada en la sede central de la empresa en Madrid.

Es imprescindible abordar la cuestión del precio de la electricidad”. Con esa frase, José Damián Bogas, consejero delegado de Endesa, reclamó al Gobierno algunas de las cuestiones regulatorias que preocupan a la compañía, ayer, en la junta general de accionistas celebrada ayer en Madrid.

“Estos elevados precios finales se deben a que se incluyen sobrecostes derivados de decisiones políticas y regulatorias, que no deberían ser parte de la tarifa eléctrica”, continuó Bogas. En consecuencia, los consumidores, según el directivo, pagan unos precios finales más elevados que la media europea, “a pesar de que los precios del mercado mayoristas de generación están en línea con los restantes mercados europeos y los costes regulados de distribución son inferiores a la media europea”.

Los datos proporcionados por la eléctrica calculan que el 44% del recibo de la luz que paga un cliente se debe a los cargos de las eléctricas y el 56% corresponde “a decisiones de política energética”. Como consecuencia, opinó Bogas, afecta negativamente a la competitividad y rebaja el nivel de vida de las familias.

Aprobado el dividendo un 5% mayor para 2015

La junta general de accionistas aprobó la política de retribución a los accionistas, con un pago de dividendo ordinario de 0,76 euros brutos por acción con cargo a los resultados de 2014. Además, se refrendó el compromiso de un reparto de dividendos ordinarios para 2015 y 2016 que sean, como mínimo, un 5% superiores a los que se hubieran pagado con cargo a los años inmediatamente precedentes.

Borja Pardo, presidente de Endesa, recordó que desde la colocación en Bolsa realizada el pasado mes de noviembre, la rentabilidad de Endesa para el accionista ha superado el 40%. De hecho, la eléctrica, volvió el pasado año al Ibex 35, después de la incorporación de 50.000 nuevos accionistas tras la colocación en el mercado de un 22% del capital de la compañía. Con ello se ha alcanzado un free float del 30%, reduciendo el resto a la participación mayoritaria de la matriz italiana Enel. La operación fue la segunda mayor colocación den la Bolsa española desde 2007 y se cerró con una demanda institucional 2,2 veces mayor que la oferta inicial, y 1,7 veces en el tramo minorista. El beneficio neto de Endesa fue de 3.337 millones en 2014, que incluye las plusvalías derivadas de la venta de los activos latinoamericanos a Enel por importe de 1.764 millones.

Como consecuencia de esa venta, José Damián Bogas, consejero delegado de Endesa, indicó a la junta que ha sido posible trasladar a los accionistas, a través del pago de un dividendo extraordinario de 8.253 millones, la totalidad del valor que tenían en ese momento esos activos.

Bogas también se refirió a la decisión de dejar aparcado el real decreto de hibernación de centrales de ciclo combinado hasta contar con información suficiente sobre el futuro comportamiento del consumo de electricidad, y pronosticó que van a existir “más decisiones de cierres en el futuro”.

Ante preguntas de los periodistas tras finalizar la junta, Bogas aseguró que el Ministerio de Industria están “conceptualmente de acuerdo” con esa petición, pero reconoció que el objetivo de reducción del déficit público impide tomar decisiones. El presidente de Endesa, Borja Prado, recordó, por su parte, que la compañía siempre ha abogado porque se reduzcan los peajes que paga el consumidor final.

Respecto al marco regulatorio, Prado se felicitó porque la reforma eléctrica está prácticamente concluida: “Todo apunta a que se ha puesto el punto y final al déficit tarifario, ese gravísimo problema estructural que amenazaba la sostenibilidad futura de nuestro sector”. Incluso, Bogas, a su vez, fue más allá: “De acuerdo con este marco regulatorio, no solo no deberían producirse nuevos déficits tarifarios, sino que se alcanzarían superávits”.

Políticas expansivas

El presidente de Endesa hizo un análisis positivo del futuro inmediato de las perspectivas de la economía española, pero indicó que es el momento de ahondar en la transformación: “Nuestra economía todavía tiene muchas reformas pendientes”. Además, aseguro que el país necesita que el motor de crecimiento sea “la inversión en pocos, pero selectos, grandes proyectos públicos y privados y en miles de pequeñas empresas innovadoras que conformen el nuevo tejido empresarial del siglo XXI”. De hecho, recalcó que para reducir el paro y alcanzar los objetivos de crecimiento “son necesarias políticas de expansión que fomenten la inversión”.

Ante el calendario electoral pendiente, Prado reconoció que como representante del mundo empresarial no es su papel tomar partido, aunque apuntó a que las metas de crecimiento y de recuperación solo serán posibles “con estabilidad política”.

Cuestionado por los periodistas sobre si temía las palabras de los líderes de Podemos sobre una posible nacionalización de sectores estratégicos como la energía, recalcó que la estabilidad es muy importante, así como una continuidad de la política económica. “La crisis todavía es muy reciente, con heridas aún no cicatrizadas, pero estamos en una fase de franca recuperación”, aseguró, con medidas que han otorgado credibilidad a España para ser líder en crecimiento en Europa y que están dando datos esperanzadores. “No creo que los cambios bruscos fuesen recomendables”, indicó.

En la junta, el presidente recordó además el plan de inversión de 4.400 millones en los próximos cinco años, que incluye una mayor implantación de redes inteligentes y contadores, o proyectos para la reducción de emisiones en la las centrales de generación.

Adicionalmente, Bogas enumeró a los accionistas algunos temas pendientes en cuestiones regulatorias, como la aprobación definitiva del decreto para los sistemas eléctricos extrapeninsulares o el establecimiento de un nuevo marco retributivo de la distribución. Además, lamentó la falta de estabilidad de los precios a largo plazo que proporcionen una rentabilidad adecuada.

45% de consejeros independientes

La junta aprobó la incorporación de Ignacio Garralda y Francisco Lacerda como consejeros independientes. Asimismo ratificó el nombramiento, aprobado en noviembre, de Helena Revoredo (presidenta de Prosegur) como independiente, y de Alberto de Paoli como dominical.

El consejo contará, así, con una cuota de un 45% de consejeros independientes.

Normas