Marca el objetivo de liderazgo en rentabilidad a cuatro años

Fainé promete todo el dividendo en efectivo en 2016

La entidad prevé crecer un 50% en nuevo crédito a finales de año

Fainé afirma que hay "un compromiso prioritario y sostenido con el accionista”

El presidente de CaixaBank, Isidre Fainé, y el consejero delegado, Gonzalo Gortázar.
El presidente de CaixaBank, Isidre Fainé, y el consejero delegado, Gonzalo Gortázar. EFE

CaixaBank celebró hoy su junta de accionistas en un día medio festivo en Cataluña, el día de San Jordi (fecha en la que se regala una rosa y un libro). En este acto, Fainé se comprometió a que el banco sea en los próximos cuatro años “líder en confianza y también en rentabilidad. Hemos sido diferentes y queremos continuar siendo diferentes. Este es nuestro compromiso para los próximos 4 años”. El objetivo de su plan estratégico es llegar a un ROTE (retorno del capital) del 12% a 14%.

También recalcó que para el grupo “beneficios y reputación van muy ligados”, para añadir que en “los años difíciles hemos puesto énfasis en la solvencia. Ahora lo haremos más en el beneficio y la reputación”.

Fainé, que es el banquero más veterano del sector, con 54 años trabajando en banca, recalcó en varias ocasiones en este acto el compromiso de la entidad de mantener este año un esquema de retribución al accionista similar al de 2014, con la intención de dedicar una mínimo de 900 millones de euros a su remuneración. El principal beneficiario de esta remuneración será La Fundación La Caixa, que cuenta con el 56% de su capital.

El directivo anunció el reparto en junio del cuarto dividendo de CaixaBank a cuenta de los resultados de 2014 de 4 céntimos (ya ha dado que suman 14 céntimos). En este caso será en efectivo “con lo que nos adelantamos” a lo inicialmente previsto, explicó Fainé, para añadir que durante este año se dará también un dividendo trimestral que sumará en total 16 céntimos, dos de ellos en efectivo y dos en scrip dividend, para remunerar ya todo en efectivo en 2016. Dar un “dividendo atractivo es una pieza fundamental a medio y largo plazo”, para el banco, subrayó el banquero.

En su discurso ante los accionistas Fainé también anunció la previsión de la firma de aumentar su nuevo crédito en un 50%. Ya, durante el primer trimestre el incremento alcanza ya el 72%, lo que supone la concesión de 25.000 millones, esto sin tener en cuenta la incorporación de la red minorista de Barclays España. El destinado a hipotecas subió el 40%, el de consumo fue del 27% y el destinado a empresas se duplicó, según explicó en rueda de prensa poco antes de celebrarse la junta, el consejero delegado, Gonzalo Gortázar (quien en la junta pronunció su discurso en catalán, como el resto de la cúpula del banco, para lo que ha tenido que dar clases aceleradas en los últimos meses).

“La predisposición y la demanda de crédito está subiendo, aunque todavía no compensa las amortizaciones”, explicó Gortázar. Pese a ello, destacó que CaixaBank espera cerrar el ejercicio con un aumento del crédito neto sano del 1% al 2%.

CaixaBank cerró el primer trimestre, primero de su plan estratégico a cuatro años, con un beneficio atribuido de 375 millones de euros, el 99,1% más que un año antes, gracias a la incorporación de la red minorista de Barclays en España desde el pasado 2 de enero. Esta operación le ha aportado un resultado de casi 164 millones de euros en impuestos a su favor (una pequeña parte corresponde a las participadas). CaixaBank se ha apuntado una diferencia de consolidación a su favor con esta compra de 602 millones de euros. El beneficio antes de impuestos suma 211 millones, con un aumento del 19,1%.

De la cuenta de resultados destaca el crecimiento de todos los márgenes, con aumentos de 14,6% en el margen de intereses, el 7% el bruto y del 4,3% el de explotación recurrente. Todos estos aumentos cuentan con la incorporación de Barclays, compra que le ha proporcionado la integración de 550.000 clientes, 15.609 millones de recursos de clientes y 17.782 millones en créditos a la clientela brutos.

Con esta operación CaixaBank refuerza su posición como líder en el mercado español, con una cuota de penetración de particulares del 28,2%, lo que supone 14 millones de clientes, 5.438 oficinas y unos activos totales de 355.557 millones.

El resultado de CaixaBank sigue arrastrando las pérdidas de sus créditos a promotores y el sector inmobiliario. Los números rojos de este capítulo suman 557 millones de euros (incluye también Barclays), con un total de 6.998 millones de activos inmobiliarios adjudicados. Su morosidad alcanza el 86,3%. Pese a ello, la tasa total de morosidad de CaixaBank es del 9,7% (lo mismo que al cierre de 2014) tras incorporar la ya exfilial del banco británico, con una reducción de los activos morosos de 747 millones, el 3,3% menos, sin considerar los 2.232 millones correspondientes a la entidad británica al cierre del pasado año.

Gortázar explicó que el banco no tiene intención de hacer nuevas compras para crecer, aunque siempre aseguran en la entidad que analizarán oportunidades. De momento, según explicó Fainé en la junta el banco “no sólo ha salido reforzado de la transformación estructural que ha vivido el sector desde 2007, sino que ha sido la entidad abanderada de este cambio”.

Sobre la opa que tiene en marcha CaixaBank sobre el portugués BPI, el consejero delegado explicó en rueda de prensa que su proyecto defiende la celebración de una junta extraordinaria para eliminar el límite del 20% de los derechos de voto, veto que perjudica a la entidad que cuenta con más del 44% del banco luso y su eliminación es condición fundamental para seguir o no con la opa. La propuesta de CaixaBank choca con la de la segunda accionista de BPI, la inversora angoleña Isabel dos Santos, que pretende que se discuta esta eliminación en la junta ordinaria del próximo 29 de este mes.

Gortázar asegura que es mejor celebrar una junta extraordinaria posterior para debatir el veto a los derechos políticos ya que ahora “se votaría sin conocimiento de causa”, puesto que aún no está el folleto de la operación.

El ejecutivo dejó la puerta abierta a cualquier posibilidad si la opa no prospera, incluso abandonar el capital de este banco, único en el que CaixaBank tiene interés de ser su dueño, aunque si consigue llevar a cabo la opa lo mantendría independiente. En caso de que no prospere la opa “analizaríamos todas las opciones”, aseguró.

Sobre la venta de la participación del 12% en Repsol que tiene CaixaBank en su cartera a Criteria, Górtazar dijo que la entidad “no tiene una decisión tomada” sobre esta operación. Fainé, ante una pregunta de un accionista en la junta, explicó lo mismo, aunque matizó que esta “operación no se puede hacer”.

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