Tribuna

500.000 españoles viven desconectados

La tecnología, internet, van muy deprisa y no todos pueden seguir el ritmo. Hablamos de un mundo completamente conectado, el internet de las cosas ya en nuestra vida cotidiana, y sin embargo, te encuentras todavía con la brecha digital aún muy presente.

Medio millón de hogares españoles no pueden disponer de internet de ningún tipo. Se trata de ciudadanos que, en su mayoría, se localizan en municipios con escasa densidad de población o de difícil acceso, donde la cobertura de las grandes operadoras no supera el 10%, ni la superará, por no ser rentable.

Las zonas en blanco existen en todas las provincias e incluyen polígonos industriales, áreas suburbanas y municipios de tamaño medio donde las conexiones de banda ancha tienen escasa calidad o simplemente no existen.

Según los datos del programa Avanza y de población del INE, por comunidades autónomas, la lista de ciudadanos desconectados la encabeza Galicia, con 126.378 ciudadanos sin cobertura, seguida de Castilla y León, con 79.497, y Andalucía, con 49.436. Solo un 60% de los hogares españoles navega por encima de los 30 Mbps.

Según el informe de Cobertura de Banda Ancha en España en el primer Trimestre de 2014, elaborado por la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, la tecnología con más cobertura es la UMTS con HSPA -3G-, presente en el 99% del territorio. Sin embargo, este servicio es muy irregular, especialmente en zonas rurales donde la navegación no siempre es fácil. Le sigue el ADSL de hasta 2 Mbps, con un 89% de cobertura; y el ADSL de hasta 10 Mbps, con el 69% de cobertura.

En cuanto a las velocidades, el 95% de la población puede disfrutar de velocidades de hasta 2 Mbps, el 82% de hasta 10 Mbps, el 60% de hasta 30 Mbps y solo un 58% de hasta 100 Mbps. Estas velocidades son las nominales y, en la práctica, la velocidad real es menor.

Lograr la universalización del acceso a internet a 10 Mbps en 2017 y a 30 Mbps en 2020, además de conseguir en dicho año que al menos el 50% de los hogares puedan disponer de acceso a servicios de velocidades superiores a 100 Mbps, es el objetivo marcado en la Ley 9/2014, de 9 de mayo, General de Telecomunicaciones. El problema es que si no cambian las cosas, en 2020 seguirán existiendo hogares sin internet.

La solución está en el satélite, porque el cielo ofrece una cobertura 100%. Es la única tecnología que llega a todas partes y la única que llega donde no lo hacen las demás.

Los países en desarrollo se han dado cuenta de ello y están apostando por el satélite. Una tecnología que hoy compite en velocidad y precio con el ADSL y que no deja de evolucionar. En el futuro veremos que no tiene sentido seguir desplegando cable.

El satélite tiene su lugar, aquel donde no llega el cable ni la fibra. Llega al 100% de la población y donde no llegan los operadores convencionales es la mejor y, a veces, la única opción. De ahí que va a sufrir una explosión muy importante, donde se coronará como uno de los protagonistas. Nada se va a parecer a lo que conocemos. Los satélites HTS, de muy alta capacidad, y los proyectos como O3B (Other Three Billion) de Google y de SES Astra llevarán internet vía satélite a esos 3.000 millones de habitantes que no tienen ningún tipo de acceso a la red y a los que esta tecnología se lo daría de forma inmediata.

Hay cierta desconexión entre los operadores y los ciudadanos y empresas de áreas desconectadas que se han resignado a que nadie les proporcione una solución adecuada.

En España hay una baja penetración del satélite en gran parte por desconocimiento. Muy pocos saben que existe esta opción, mientras que en EEUU hay dos millones de conexiones. Además, las tecnologías iniciales generaron bastante descontento y frustración y esa percepción todavía se mantiene en algunos casos, cuando la realidad es que esstán totalmente superadas.

Aquilino Antuna es director general de Quantis

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