Los atascos vuelven a las ciudades españolas

Los atascos vuelven a las ciudades españolas

Tienen más teatros, universidades y ofertas de empleo, pero también más atascos. Vivir en Barcelona y Madrid puede convertirse otra vez en un infierno para los conductores, ahora que parece tomar cuerpo la mejoría económica. Ya el año pasado, los conductores de la Ciudad Condal perdieron 70 horas de su vida en atascos y 65 los madrileños, según un estudio de TomTom Traffic, que mide la congestión del tráfico de 200 ciudades del mundo.

Y todo pinta a que las cosas empeoren este año. Miguel Ángel Cardenal, director del área de seguros de Kelisto.es, afirma que la bajada del precio del crudo y la recuperación están arrojando más coches a las calles, lo que genera, además, más siniestros. En España, los mayores atascos se producen por la mañana. Barcelona, Madrid, Gran Canaria y Mallorca registran las mayores congestiones.

Así y todo, el que no se consuela es por que no quiere. España está a años luz de otros ciudades europeas con el tráfico mucho más complicado, como París, Londres y Milán, o de Estambul, México o Río de Janeiro, donde las horas que pierden los conductores alcanzan las 125 al año. La media de horas perdidas anuales en el conjunto de España es de 52, según recoge este estudio.

Barcelona es la ciudad de toda España donde más ha aumentado el tiempo perdido en atascos. Luis Puerto, director técnico de la Fundación RACC(Real Club Automóvil de Cataluña), señala que “era muy fácil crecer porque se había llegado a lo más abajo”. También registra el mayor número de fallecidos en siniestros, seguida de Madrid y Valencia. “Las prisas y los atascos provocan un mayor nerviosismo en los conductores, que tienden a incumplir algunas normas de tráfico como mantener la distancia de seguridad o respetar las señales”, explican en el comparador de precios de seguros Kelisto.es.

Pero no solo la densidad de coches hacen de Barcelona una ciudad menos segura y cómoda para conducir. La limitación geográfica (por el mar y la montaña), que impide el desarrollo de más vías rápidas, y la gran cantidad de motocicletas que circulan por las calles son también determinantes.
Junto a Roma, Barcelona es una de las ciudades de Europa que tiene el mayor número de motos, unas 300.000, lo que incide directamente en los siniestros. Actualmente, “la mayoría de fallecidos por accidentes en las ciudades tiene como protagonistas a las motos y los peatones”, asegura Puerto.

Madrid también ha empezado otra vez a ser un castigo en hora punta. Aunque va detrás de Barcelona, la que sufre más atascos en la hora punta de la mañana, ocupa, no obstante, un puesto intermedio en la congestión general del tráfico. Las Palmas de Gran Canaria y Palma de Mallorca son las dos ciudades más congestionadas, tras Barcelona, de acuerdo con el análisis de TomTom.
Madrid, aunque cuenta con el mayor número de vehículos en circulación (más de 16 millones), tiene buenas vías de acceso (M-30, M-40, etc.), que ayudan bastante a drenar el tráfico.

Al igual que en Barcelona, en Madrid las motos, que suelen ser de mayor cilindrada porque son muy utilizadas para desplazamientos entre la periferia y el centro, constituyen un verdadero problema. Asimismo, hace mucho más compleja la conducción en la ciudad el alto número de peatones con los que tienen que convivir los vehículos en las carreteras.

Pese a lo que pueda parecer a priori, al tratarse de ciudades más pequeñas, Gran Canaria y Mallorca tienen un serio problema de tráfico. Según explica Ángel Sevillano, director general de TomTom, al estar circunscritas en una isla, tienen el hándicap de tener una limitación geográfica, lo que ha dificultado bastante la dotación de infraestructuras o vías de acceso del centro a la periferia.

Además, la fuerte presencia de turistas que visitan estas ciudades, prácticamente durante todo el año, las convierte en incomodas para ir en el coche. El estudio de TomTom recoge que en ellas el tiempo perdido en atascos por los conductores se acerca a las 60 horas al año, muy por encima de otras poblaciones con su mismo tamaño.

Por el contrario, por número de fallecidos en accidentes de tráfico, son Melilla, Ceuta y Teruel las ciudades más seguras, con tasas muy por debajo de la media, recoge el informe de Kelisto.es. Y Santa Cruz de Tenerife, Almería y Cáceres, las más cómodas, debido principalmente a sus favorables condiciones climáticas y a su baja densidad de tráfico y de población.

La mala señalización, no ayuda

No solo los atascos y el volumen de vehículos por kilómetro (donde Madrid está a la cabeza, seguida de Barcelona y Valencia) inciden en que una ciudad sea más o menos segura o compleja para conducir. Una mala señalización en las vías urbanas,las condiciones del aparcamiento, las temperaturas por debajo de cero grados y el volumen de precipitaciones también inciden fuertemente. Más de un 25% de las reclamaciones que llegan a RACC tiene que ver con la señalización de las ciudades, que tiene que cumplir las funciones básicas de continuidad, comprensión, visibilidad y mantenimiento. Para este club, mejorar la continuidad de las indicaciones de los itinerarios en las ciudades, potenciar las indicaciones de los aparcamientos próximos a los destinos y su estado de ocupación, así como de la ubicación de aparcamientos disuasorios de entrada a las ciudades ayudaría bastante a mejorar las complicaciones en el tráfico de muchas ciudades. Asimismo, conviene evitar el exceso de códigos de carreteras o pictogramas en las vías, teniendo en cuenta que más de la mitad de los españoles reconoce no comprender muchas señales; así como clarificar la señalización en los túneles, donde no suele funcionar el GPS.
Por su parte, la lluvia, junto a las heladas, también condiciona la conducción, ya que genera una escasa visibilidad, aumenta el deslizamiento de la carretera y dificulta la frenada, aseguran en Kelisto.es.

En este capítulo, las mejores condiciones para conducir se dan en ciudades como Santa Cruz de Tenerife o Almería frente a San Sebastián, Pontevedra o Santander.

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