Pan, aceite, conservas o embutidos son ya de su propiedad

El capital riesgo hinca el diente a la dieta mediterránea

El capital riesgo hinca el diente a la dieta mediterránea

Ese aceite empleado en el aliño de las ensaladas; ese chorizo que no puede faltar en unas buenas lentejas; ¡esos espárragos!... son ya propiedad de sociedades de capital riesgo.

CVC, una de las mayores firmas de inversión que operan en Europa, ha cerrado este año la toma del control del líder mundial del aceite, el grupo español Deoleo, dueño de marcas como Carbonell. Carlyle, posiblemente la segunda mayor sociedad de capital riesgo del mundo, tras Blackstone, ha adquirido Palacios Alimentación. La firma española Portobello Capital ha comprado a Viscofan su filial IAN, propietaria de la conocida marca Carretilla. Sociedades españolas como Corpfin o Nazca se han hecho con cadenas de cafeterías y panaderías. Tanto fuentes del sector del capital riesgo como de la alimentación consideran que durante este año se cerrarán operaciones similares a las enumeradas.

“Es un sector que, aunque también le ha afectado la crisis, ha aguantado bastante bien”, considera Javier Vello, socio responsable de retail y gran consumo de PwC. “En España la industria de la alimentación ha ganado en los últimos años en productividad, control de costes, y capacidad de exportación”, añade. A la hora de invertir, las sociedades valoran “la capacidad del alimento de viajar, que sea transportable, el coste de producción, que sea un artículo global, que sea una marca reconocida”, explica el experto de PwC, quien advierte que no todas “las categorías de la alimentación son iguales” y apunta que el sector en España afronta caída de población, lo que impulsará a las empresas a potenciar la exportación. Vello recuerda además que las fusiones internacionales de grandes grupos de alimentación (la última la de Heinz y Kraft), podría suponer que las nuevas multinacionales decidieran vender empresas locales, como hizo al principio de año Nestlé desprendiéndose de La Cocinera, adquirida por Findus.

“Al capital riesgo la alimentación le gusta porque la visibilidad de los ingresos es bastante clara”, comenta Luis Peñarrocha, socio de Portobello Capital. “Aunque es un sector estable”, indica, “hay que estar muy atentos a los cambios de tendencia, gustos del consumidor, y es muy sensible a la gestión”. Un buen equipo gestor en un sector estable “es una buena opción de inversión”, dice.

Portobello firmó la compra de IAN, de conservas vegetales y platos preparados, con Viscofan el pasado mes por 55,8 millones. La firma de inversión es propietaria también de otras marcas de alimentación como Angulas Aguinaga o ICFC (fabricante de helados para marcas de distribución). “El sector de conservas vegetales es un mercado maduro pero muy fragmentado”, señala Peñarrocha refiriéndose a la compra de IAN, “hay posibilidades de consolidar, y también en el de platos precocinados”. El ejecutivo de Portobello, que también es consejero de Grupo Siro, destaca la capacidad de gestión del equipo directivo de IAN y la posibilidad de incrementar las ventas en el exterior de la empresa, que en la actualidad suponen el 25% de la facturación total.

“La alimentación es un negocio anticíclico, ha resistido bien a la crisis”, considera Jean Marie Benaroya, director de consumo de Wit Consulting. “El capital riesgo puede ser ahora atractivo para empresarios del sector a la hora de buscar financiación”, apunta, y además puede aportar “ayuda en la gestión en empresas familiares”. A pesar de que el negocio de la alimentación en España ha estado en el último año afectado por la deflación, “las expectativas son razonablemente optimistas, hay mayor confianza del consumidor”. Benaroya opina que este año “van a haber más operaciones de capital riesgo y fusiones industriales”.

La compra de Palacios Alimentación por parte Carlyle, una operación relativamente menor para esta sociedad acostumbrada a desembolsar cientos de millones en adquisiciones, llama la atención por los planes que la firma estadounidense podría tener en el sector de la alimentación español y europeo. “Carlyle estudia una operación en el mercado francés similar a la de Palacios”, avanzan fuentes del capital riesgo.

Con una facturación aproximada de 150 millones de euros en 2014, “Palacios está bien posicionada para iniciar una nueva fase de crecimiento con Carlyle”, informó la sociedad de inversión, que recordó que la empresa española genera el 25% de sus ingresos en el extranjero, y está presente en 30 países.

Un mes después de comunicar la compra de Palacios, Carlyle anunció la adquisición de otra empresa de alimentación irlandesa, Carroll Cuisine, especializada en la comercialización de carne envasada.

Cadenas de cafeterías y panaderías, hamburgueserías, son otros de los segmentos del mercado relacionado con la alimentación que el capital riesgo sigue atentamente. MCH Private Equity invirtió en 2011 en el grupo Europastry, líder en España en la producción de masas congeladas para la elaboración de panes y pasteles. HIG Capital ha creado el grupo Compañía del Trópico, formada por la cadena Café&Té y Panaria. Corpfin ha comprado este año la cadena de panaderías y cafeterías El Fornet, y Nazca se ha hecho con El Molí Vell, cadena de Europastry. Diana Capital tomó el pasado septiembre una participación del 22% en Megafood, que en la actualidad opera en régimen de franquicia 31 restaurantes Burger King en España.

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