Operación de 65.000 millones

Shell compra BG para ser la segunda petrolera del mundo

La firma aumentará un 28% sus reservas de hidrocarburos

Imagen de una gasolinera de Shell en Estados Unidos.
Imagen de una gasolinera de Shell en Estados Unidos. REUTERS

La petrolera angloholandesa Royal Dutch Shell ha pactado la compra de la británica BG Group por 47.000 millones de libras, 65.000 millones de euros, la mayor operación del año y una de las mayores de la historia en el sector petrolero. De hehco, es la primera gran opa tras la caída a plomo de los precios del petróleo, que ya había despertado en la industria las primeras expectativas de fusiones para capear la caída de ingresos.

Ambas empresas han emitido esta mañana un comunicado conjunto en el que detalla los términos: Shell pagará 383 peniques y 0,4454 acciones propias por cada título de BG share. El precio supone una prima del 50% sobre la cotización de ayer. En consecuencia, las acciones de BG están disparadas, mientras las de Shell ceden posiciones ligeramente.

La empresa estará comandada por el consejero delegado de Shell, Ben van Beurden, y duplicará el tamaño de BP, superando además a Chevron como segunda petrolera del mundo. Estrecha, además, la distancia con ExxonMobil, primera petrolera del mundo: ExxonMobil vale 327.000 millones de euros y la nueva Shell rondará los 225.000.

La concentración empresarial es habitual en etapas de bajos precios del barril 

La firma aumentará un 28% sus reservas de hidrocarburos y consolida su liderazgo en el mercado mundial del gas, especialmente gracias a los proyectos de gas licuado de BG, claves para el desarrollo de nuevos mercados emergentes. BG Group, que ha perdido un tercio de su valor en Bolsa este año por la caída de los precios del gas y los saneamientos en algunos proyectos, tiene también fuerte presencia en Brasil, África, Australia, Kazajstán y Egipto.

La compra será una de las mayores de la historia en el mercado petrolero, y la primera operación entre las grandes del sector desde hace más de una década. En 1998, cuando el precio del barril se había desplomado a los 12 dólares, BP compró Amoco por 58.000 millones de euros. Poco después Exxon se quedó con Mobil por 77.000 y Chevron con Texaco por 41.000 millones.Total adquirió, por su parte, Petrofina y Elf.

Es habitual que el mercado petrolero afronte procesos de concentración cuando los precios de la materia prima bajan, dado que los precios de los activos también bajan, como ha sucedido con la acción de BG. Shell ha puntualizado que esta combinación de los negocios creará una compañía más fuerte y competitiva para los accionistas de ambas empresas en momentos de “volatilidad de los precios”.

Shell se veía en el mercado como candidata a protagonizar compras por su capacidad para generar flujo de caja en entornos complicados: puede mantener inversiones, gasto corriente y política de dividendos sin aumentar deuda siempre el el barril esté a 75 dólares. BG necesitaría de precios a 145 para hacerlo. De hecho, esta empresa, fruto de una escisión de British Gas, fichó el año pasado a Helge Lund, entonces consejero delegado de la noruega SAS.

Las empresas prevén sinergias de unos 3.000 millones de euros. Los analistas, por su parte, han dado el visto bueno a la operación. "Tiene un excelente encaje", señalaban a Reuters desde Jefferies.

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