Repsol, Mapfre, Telefónica, Endesa, BME y Enagás

Los seis valores del Ibex más generosos con el accionista

Los seis valores del Ibex más generosos con el accionista

La rentabilidad por dividendo de la Bolsa española se sitúa por encima de las plazas europeas e incluso las estadounidenses. En concreto, el Ibex 35 dispone, a día de hoy, de una rentabilidad por dividendo del 5,57%, a gran distancia del Footsie británico (3,8%), el Eurostoxx (3,2%), el Cac francés (2,8%) y el Dax alemán (2,3%). Por su parte, el Dow Jones y el S&P 500 ofrecen un 2,3% y un 2%, respectivamente.

Las razones que justifican este liderazgo, en comparación con otros parqués bursátiles, son muy variadas.David González, de Bolsa General, apunta a la posibilidad de que esto se derive de la propia composición del índice. “Son empresas estables con beneficios recurrentes y de poca innovación (banca, utilities y aseguradoras) por lo que dedican parte de sus beneficios a repartirlos entre sus accionistas”, recalca. Por su parte, Adrián Pernas, de DCM Assores, considera que “nuestro mercado es un mercado periférico y para conservar la notoriedad es necesario que mantenga la actual rentabilidad y la elevada retribución al accionista”.En su opinión esta es la mejor estrategia que tiene para atraer a los inversores.

No obstante, a la hora de invertir en Bolsa y apostar por valores con dividendos jugosos es necesario tener en cuenta varios factores. Uno de ellos es elegir compañías con sólidos balances, que dispongan de una política de retribición al accionistas constante y, en la medida de lo posible, creciente, así como que sus acciones mantengan un comportamiento estable.Es decir, que sus títulos no se vean sometidos a una gran volatilidad.

Con la vista puesta en el medio plazo, y según los niveles actuales de cotización, estas son las compañías del Ibex con la rentabilidades por dividendo más elevada, según las previsones que manejan los analistas consultados por Factset.

Repsol

Tradicionalmente este puesto ha estado reservado a Santander. Sin embargo, el cambio anunciado a comienzos de año, según el cual el dividendo a repartir con cargo a 2015 pasaba de los 0,6 euros que abonaba a través del scrip dividend desde 2009 a los 0,2 euros por acción, que entregará en efectivo, llevan a la entidad a caer del primero al decimosexto puesto de la Bolsa española, con una rentabilidad por dividendo del 3,4%.

Con estos cambios, Repsol pasa a liderar el ranking de las cotizadas del Ibex 35 con una rentabilidad por dividendo del 5,8%, que incluye la fórmula del scrip dividend. Con cargo a 2014, repartirá entre sus accionistas 1,9 euros por acción, retribución que ha fraccionado en varios pagos. Uno por importe de un euro, entregado en junio de 2014 después de haber cerrado su salida de Argentina; otro, por valor de 0,47 euros abonado mediante la fórmula del scrip dividend en enero de este año y el más reciente, que será aprobado por la junta de accionistas el 30 de abril, por valor de 0,5 euros también bajo la fórmula del dividendo flexible. Con cargo a 2015 el consenso de los analistas consultados por Facset espera que reparta 0,96 euros, en línea con la retribución de los últimos dos ejercicios, y un 49% menos que en el ejercico anterior.

Telefónica

La operadora que preside César Alierta ocupa el segundo puesto con una rentabilidad por dividendo del 5,6%. En relación a las cuentas de 2014, la retribución de Telefónica está fijada en los 0,75 euros, pagadero en dos tramos.El primero, por valor de 0,35 euros, que entregó en noviembre del pasado año por medio del scrip dividend, y el segundo de 0,40 euros.Este será en efetivo y está previsto que la compañía desembolse 1.863 millones entre sus accionistas.De cara a 2015 y 2016, la teleco informó a la ComisiónNacional del Mercado de Valores (CNMV) que propondrá la adopción de los acuerdos pertinentes para mantener la retribución actual de 0,75 euros. Asimismo, para los próximos dos años Telefónica tiene previsto amortizar autocartera por un total del 1,5% del capital.

Endesa

En octubre del año pasado la rentabilidad por dividendo de la eléctrica se disparó por encima del 45% después de que la compañía anunciara el mayor dividendo de la historia de la Bolsa española (desembolsó 14.600 millones de euros). Para 2015, el consenso de Factset le otorga una rentabilidad del 5,2%, la tercera del Ibex. Con cargo a las cuentas de 2014, la retribución al accionista asciende a 14,5 euros, todo ello en efectivo. Del total, 7,79 euros por acción y 6 euros fueron pagados el pasado octubre. En enero, la eléctrica repartió 0,38 euros y está previsto que en julio abone otros 0,38 euros. Con estos pagos, la compañía dará 15.400 millones. En relación a las cuentas de 2015, el consenso de los expertos espera que reparta 0,92 euros por título.

BME

El cuarto puesto sería para el operador de la Bolsa española con una rentabilidad esperada del 5%. BME es una de las cotizadas que más proporción de su beneficio reparte entre sus accionistas y el mejor ejemplo de esto es su pay out, que supera el 95%. Respecto a las cuentas del pasado ejercicio la retribución queda fijada en los 1,89 euros por acción, a pagar en tres veces. Hasta la fecha, la compañía ha repartido 83 millones de euros y en mayo tiene previsto entregar otros 74,4 millones (corresponden a un dividendo de 0,89 euros por acción). Con vistas al próximo año, BME dará 1,94 euros, es decir, un 2,6% más que en 2014.

Enagás

La compañía, que cuenta con igresos recurrentes fruto de su negocio regulado, ratificó el pasado mes de octubre el aumento de su dividendo un 2,4% en 2014 y un 1,5% en 2015. Con cargo a las cuentas del último ejercicio, los expertos esperan que la gasista entregue 1,3 euros por acción (hasta el momento solo ha pagado 0,52 euros) y 1,32 euros en relación a las cuentas de 2015. De confirmarse esta retribución, la rentabilidad por dividendo de la empresa se situaría en el 4,92%. En 2014, Enagás se revalorizó un 45% y en los que va de año avanza un 3,4%.

Mapfre

En junio Mapfre tiene previsto pagar un dividendo complementario de 0,08 euros, cantidad que se suma a la dada en diciembre. En total, con cargo las cuentas de 2014, la compañía abonará 0,14 euros, un 7,7% más que un año antes.Con vistas a 2015, los expertos prevén que reparta 0,15 euros. Es decir, según esto su rentabilidad por dividendo es del 4,7%.

La banca inicia la transición al efectivo

El scrip dividend, fórmula estrella de retribuir al accionista en los últimos seis años y que nació al calor de la crisis, tiene los días contados. Uno de sus principales adeptos, Santander, anunció en enero su regreso progresivo al pago en metálico. Precisamente, la semana pasada, ante la junta de accionistas, la presidenta de la entidad, Ana Botín, defendió este giro en la política de retribución que supone, además una caída del pago en efectivo del 66%. De hecho, su política de dividendos empezaba a ser contraproducente para el accionista después de las numerosas ampliaciones de capital por el scrip dividend. “Nos parece correcto y positivo, incluso, a pesar de que que la vuelta al pago progresivo en cash conlleve rebajar el dividendo, pero nos parece importante que vuelva al reparto de benefico de caja y no a realizar ampliaciones de capital para ir pagando dividendos a costa del efecto dilución”, explica David Galán, de Bolsa General.
BBVA ya combina los pagos en metálico y en acciones. CaixaBank también anunció en febrero que el pago del cuarto dividendo con cargo a los resultados de 2014 será cash, contrariamente a cuanto indicado hasta ahora. El banco catalán anuncia que en 2015 seguirá avanzando para reducir los pagos en acciones, aunque durante el ejercicio se seguirán combinando las dos formas de pago. En 2016, prevé “un aumento de los pagos íntegramente en efectivo”.
“La vuelta al efectivo en el caso de los bancos denota que existe en el fondo una recuperación de los beneficios y también unos niveles de solvencia y posición de liquidez holgadas que permiten distribuir más efectivo y mayor parte del beneficio”, asegura Nuria Alvarez, analista de Renta 4.
Desde la eafi Didendum explican que es una manera de trasmistir al mercado que sus balances están saneados, que disponen de suficiente generación de caja y que tienen unas buenas perspectivas de beneficio” mejorando así su imagen”.

Nueva fiscalidad para los dividendos

La reforma fiscal cambia de forma relevante la tributación de los dividendos que pagan las empresas cotizadas a sus accionistas.
Entre las novedades más importantes para los inversores a partir de 2015, destaca la eliminación de la exención de los primeros 1.500 euros cobrados en dividendo, que era uno de los incentivos de la inversión en acciones de las sociedades, sobre todo de cara al pequeño accionista.
De esta manera, este año ya los inversores tendrán que tributar por el 100% de las cantidades percibidas en el año en concepto de dividendos, desde el primer céntimo de euro. Este cambio bien puede influir en las decisiones de los inversores e inclinar la balanza hacia el scrip dividend en contra del cobro en metálico. Al menos, a efectos fiscales.
Con la fórmula del scrip dividend, la compañía da a elegir al accionista entre cobrar el dividendo en acciones o en metálico. La empresa efectúa una ampliación de capital liberada, sin coste para ella, y ofrece a los accionistas comprarles los derechos de suscripción de las nuevas acciones a un precio determinado. Esta última opción es lo más parecido a cobrar el dividendo en efectivo y, de hecho, tiene los mismos efectos fiscales. Con el dividendo en forma de scrip, los socios también pueden optar por recibir acciones nuevas o vender los derechos de suscripción en Bolsa. Esta última opción se convertirá en la más eficiente fiscalmente en 2015 y 2016 si se quiere obtener dinero contante y sonante. Y es que la enmienda introducida en la reforma fiscal permite seguir disfrutando del diferimiento del pago de impuestos hasta la venta de las acciones de las que proceden los derechos.
Además, la nueva reforma fiscal que ha entrado en vigor en 2015, ha modificado los tipos que gravamen el ahorro. Se han rebajado en todos los tramos, lo que en parte reduce el impacto del fin de la exención anteriormente citada.
El ahorro hasta 6.000 euros, que hasta este año tributaba al 21%, pasará al 20% en 2015 y al 19% en 2016. Entre 6.000 y 24.000 euros pasará del 25% de 2014 al 22% en 2015 y al 21% en 2016. Entre 24.000 y 50.000 euros, el tipo pasa del 27% actual al 22% el año que viene y al 21% en 2016. Por último, el ahorro que supere los 50.000 euros bajará del 27% de este año al 24% en 2015 y al 23% en 2016.

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