La filial de bajo coste de Lufthansa ha registrado cancelaciones “ocasionales” ayer por la negativa de parte de sus tripulaciones a volar

Germanwings, la aerolínea que más creció en España en 2014

La empresa alcanzó los 1,91 millones de pasajeros, un 68% más que en 2013

En 2012 Lufthansa trasladó a esta filial los vuelos que no pasan por Fráncfort o Múnich

La aerolínea de bajo coste Germanwings transportó el año pasado a 1,91 millones de pasajeros en España, un 67,9% más que en 2013, cuando registró un tráfico de pasajeros de 1,13 millones de usuarios. La filial de Lufthansa fue la línea aérea que registró un mayor crecimiento de tráfico en los aeropuertos españoles en 2014, seguida de Norwegian, que elevó un 44,6% el volumen de pasajeros en España.

La compañía low cost se situó entre las 20 primeras por volumen de pasajeros en España el año pasado, según las estadísticas de Aena. Un ranking liderado por el grupo IAG –en el que se incluye Iberia, Iberia Express, British Airways y Vueling– que se anotó un tráfico de 35,07 millones de pasajeros, un 9,8% más.

La filial de Lufthansa vuela a 11 aeropuertos de España: Barcelona Bilbao, Jerez de la Frontera, Madrid, Málaga, Valencia, Ibiza, Palma, Fuerteventura, Tenerife y Gran Canaria, y a los portugueses de Faro y Lisboa. Germanwings cuenta con una flota de 87 aviones, compuesta por modelos Airbus A320 y los A319.

En 2012 el grupo Lufthansa apostó por fusionar los servicios low cost de Germanwings con las rutas europeas de Lufthansa, que no operan desde Fráncfort o Munich, las dos bases principales de la aerolínea germana. La decisión del grupo fue traspasar todas las rutas europeas a su filial de bajo coste. Desde el año pasado, el aeropuerto de Düsseldorf se había convertido en una de las bases de operaciones de la aerolínea.

Airbus A320

El avión siniestrado ayer es un Airbus A320 que fue entregado a Lufthansa en 1991 desde la línea de producción de Airbus. Acumulaba 58.300 horas de vuelo en cerca de 46.700 vuelos, según confirmó el fabricante. El accidente de la aeronave se ha producido nueve meses antes de que alcanzara los 25 años, la edad media de jubilación de los aviones. Lufthansa usó la nave hasta 2004, se la cedió un año a Germanwings y la recuperó hasta enero de 2014, cuando la filial volvió a incorporarla en su flota.

La estrategia del grupo pasa por potenciar los vuelos de bajo coste y realizar una comercialización conjunta de sus dos aerolíneas low cost, Germanwings y Eurowings.

El avión siniestrado ayer despegó a las 10.01 horas del aeropuerto barcelonés de El Prat con destino a Düsseldorf. Un despegue que tendría que haber realizado a las 9.30 pero se demoró, según reconoció ayer en rueda de prensa la vicepresidenta de Lufthansa, Heike Birlenbach. Según confirmó ayer Enaire, la aeronave estuvo 18 minutos en el espacio aéreo español y entró después en el galo.

El vuelo 4U9525 volaba a unos 9.000 metros cuando la nave comenzó a perder altura por motivos que ayer al cierre de esta edición se desconocen. Ocho minutos después la aeronave se situó a 1.800 metros y la torre de control aéreo francesa la perdió la pista. Fuentes de la dirección de aviación francesa aseguraron ayer que el piloto del avión no realizó “ninguna llamada de socorro, pero la combinación de la pérdida del contacto por radio y el descenso de la aeronave llevaron al controlador a aplicar la fase de la alerta”, aseguró un portavoz de la DGAC. Fuentes de la dirección de aviación francesa confirmaron a Efe que fue “el controlador aéreo el que lanzó la alerta porque había perdido contacto con el avión, sobre las 10.30 hora local”. El aparato se estrelló a 100 kilómetros al noroeste de Niza.

La aerolínea aseguró ayer que desconocía las causas del accidente y que estaba “haciendo todo lo posible para averiguar la causa del accidente, es un día negro para Lufthansa”, un mensaje que compartió horas antes el presidente de Lufthansa, Carsten Spohr, a través de la cuenta de Twitter de la aerolínea.

La compañía reconoció ayer al cierre que había suspendido varias de sus operaciones durante la jornada, unos 30 vuelos, porque parte de su tripulación, auxiliares de vuelo, decidieron no volar por motivos personales a la espera de los informes sobre el accidente del avión. Fuentes de la compañía afrimaron que “entendemos su decisión”.

El siniestro del aparato de Lufthansa, que transportaba 154 pasajeros y seis tripulantes, es el más grave ocurrido en Europa desde el accidente del avión 5022 de Spanair en el aeropuerto de Madrid en 2008, en el que perdieron la vida 154 personas.

Los técnicos de mantenimientos de Lufthansa realizaron el último control de mantenimiento rutinario al avión el pasado 23 de marzo, si bien la última revisión a fondo tuvo lugar el 27 de mayo de 2013, en cumplimiento con la normativa de la industria. Fuentes del sector recordaron ayer que las aerolíneas de bajo coste tienen las mismas revisiones y el mismo mantenimiento que las de las compañías tradicionales.

El grupo Lufthansa, que aún no ha presentado sus cuentas de cierre de 2014, anunció en octubre un beneficio operativo de 849 millones de euros en los nueve primeros meses del año y confirmó el objetivo de alcanzar un beneficio operativo de 1.000 millones para cierre del ejercicio. La compañía registró a cierre del tercer trimestre del año unos ingresos de 22.624 millones de euros, cifra un 0,6% inferior a los 22.767 millones anotados en el mismo periodo de 2013, y un beneficio neto de 482 millones a cierre de septiembre, un 95,1% más que en el mismo periodo del año anterior cuando ganó 247 millones. En junio, la compañía rebajó sus previsiones de ingresos por unos beneficios “inferiores” a los que esperaba tanto en su negocio comercial como en el tráfico de carga.

Hasta septiembre, el grupo de aerolíneas invirtió 1,9 millones de euros en la modernización y el mantenimiento de su flota de aviones y había rebajado los costes de combustible un 4,9% con respecto al mismo periodo del año antes, hasta los 5.200 millones de euros. Lufthansa dejó de ingresar un total de 170 millones de euros hasta septiembre a causa de las diversas huelgas convocadas por sus pilotos, según reconoció en la presentación de resultados del tercer trimestre.

De cara a la temporada de verano, Lufthansa había anunciado hace unas semanas la incorporación de seis nuevas rutas desde España y su filial Germanwings ha añadido la oferta entre Jerez de la Frontera y Düsseldorf y la ruta entre Stuttgart y Valencia. El grupo Lufthansa transportó a 81,15 millones de pasajeros entre enero y septiembre del año pasado, un 1,7% más que en el mismo periodo de 2013.

El suceso llega una semana después de que Lufthansa sufriera cuatro jornadas consecutivas de huelga convocadas por el sindicato de técnicos de cabina Vereinigung Cockpit, como reacción a una subida progresiva de la edad de jubilación, y se viera obligado a cancelar unos 1.600 vuelos. Unas cancelaciones que afectaron a la matriz, pero no a sus filiales Germanwings y Eurowings.

El avión siniestrado es un Airbus A320. El fabricante de la aeronave confirmó ayer que esta fue entregada a Lufthansa en 1991 desde su línea de producción, que estaba propulsada por motores CFM 56-5A1, y que acumulaba aproximadamente 58.300 horas de vuelo en cerca de 46.700 vuelos. El modelo A320 entró en servicio en marzo de 1988 y a finales de febrero había unos 6.200 aparatos de este modelo estaban en operación en todo el mundo.

Además de Lufthansa, el A320 del fabricante Airbus está presente en las flotas de la francesa Air France, la británica Easyjet, la asiática China Southern, la estadounidense US Airways, la brasileña TAM o la española Iberia, además de Lufthansa.

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