Pretende facturar 8.000 millones

OHL prevé duplicar su tamaño en cinco años

El presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir.
El presidente de OHL, Juan Miguel Villar Mir. EFE

OHL ha estrenado esta mañana ante prensa y analistas un nuevo Plan Estratégico a 2020 con el que prevé duplicar su tamaño, de modo que al término de este periodo de cinco años su cifra de negocio alcance la cota de los 8.000 millones de euros y el ebitda llegue a los 2.000 millones. A cinco años vista España entregará a México el protagonismo como principal mercado de la compañía, que persigue sus objetivos a partir de una mayor conversión de ebitda en caja principalmente en el área de Construcción. El ratio actual es del 30% y el reto es superar el 70%.

El consejero delegado de OHL Ingeniería y Construcción, Josep Piqué, ha señalado esta mañana en rueda de prensa que buena parte del salario variable de los empleados estará relacionado con el cash flow obtenido en los proyectos. Otra clave en la que insistirá OHL es en el análisis de riesgos a la hora de contratar y durante el desarrollo de las obras.

La internacionalización será el principal pilar de esta nueva estrategia de crecimiento de OHL. La compañía espera lograr el 85% de su negocio en los que considera sus “mercados domésticos”, en los que incluye Norteamérica (Canadá, Estados Unidos y México), Latinoamérica (Colombia, Perú y Chile), la República Checa, desde la que se expandirá a Eslovaquia, Polonia y los países nórdicos, y España.

Otro 10% de su actividad provendrá de los mercados hacia los que la compañía está extendiendo su actividad, como son Australia y Arabia Saudí.

OHL se centrará en sus actividades tradicionales de construcción y concesiones, potenciando las sinergias entre ellas. Además, reforzará las nuevas ramas de construcción industrial y servicios, con el fin de que aporten el 20% de los ingresos.

Más exigencia a los negocios

Desde OHL se ha marcado un objetivo de crecimiento anual del 11% para la división de Construcción en el periodo 2015-2020. La cifra de ventas, con América como principal granero, pasaría de 2.793 millones a 5.300 millones.

A OHL Industrial se le pide un crecimiento del 27% anual, para multiplicar casi por cuatro la cifra de negocio, de 234 millones a 1.000 millones de euros. 

Y OHL Servicios tiene como reto facturar 500 millones en 2020, desde los 145 millones de 2014. El incremento anual sería del 23% y se apoyaría en la internacionalización.

"Vamos a diversificar nuestra contratación disparando a proyectos de todo volumen", ha explicado Piqué. Hasta ahora, OHL se ha significado por afrontar obras de varios centenares de millones, como el AVE Medina-La Meca (Arabia Saudí), el paso ferroviario bajo el estrecho del Bósforo (Turquía) o el hospital de Sidra (Catar). En los dos primeros casos el grupo espera importantes desviaciones sobre el presupuesto de construcción, mientras el tercero ha sido cancelado por el cliente. Las distintas obras pendientes de cobro han obligado a provisiones en 2014 por 300 millones de euros, lo que ha lastrado el beneficio y obligará al grupo de la familia Villar Mir a modificar su política de remuneración al accionista, con un pay out habitual del 25%, para mantener estable el dividendo.

En cuanto a la financiación del esperado desarrollo, OHL la basará en la generación de cash flow de las actividades y la rotación de activos, en el caso del negocio concesional, y trabajará para que cada división de negocio se autofinancie.

La dirección ha impuesto un límite de 200 a 300 millones de inversión en el área de Construcción (incluidos los negocios de construcción industrial y servicios) y Desarrollos en los próximos cinco años. Solo se plantea alguna pequeña adquisición para expandir geográficamente el negocio de Servicios, que comenzará su internacionalización por México y Florida (EE UU).

En concesiones, OHL seguirá apostando por las infraestructuras de transportes, pidiendo un rendimiento de los fondos propios aportados en cada proyecto de un mínimo del 15%. México, Chile, Perú, Colombia, EE UU y Canadá serán los principales campos de desarrollo, al tiempo que se estudia la vuelta a Brasil. En este último país, donde ha sido uno de los principales operadores de autopistas (posteriormente traspasadas a Abertis), se primarían ahora los proyectos ferroviarios.

Tanto el consejero delegado Josep Piqué como el director financiero del grupo, Enrique Weickert, han insistido esta mañana en que la disciplina financiera seguirá siendo estricta con el fin de que la deuda con recurso no supere en tres veces el ebitda con recurso a la matriz. Actualmente el ratio es de 2,5 veces.

En cuanto a la posición en Abertis, el plan estratégico apuesta por la permanencia como socio estable: "Abertis complementa nuestro negocio, nos aumenta el flujo de caja con su dividendo y nos aporta muy poco riesgo", ha señalado Josep Piqué.

 

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