"Que Bankia vaya bien y genere valor es una gran noticia para los contribuyentes"

Goirigolzarri mantiene su plan de devolver las ayudas de Bankia y BFA

Que el banco vaya bien es bueno "para el contribuyente", defiende su presidente

La entidad gana un 22% más que en 2013

José Sevilla, consejero delegado de Bankia, y José Ignacio Goirigolzarri, presidente
José Sevilla, consejero delegado de Bankia, y José Ignacio Goirigolzarri, presidente REUTERS

Pese a la provisión de 780 millones de euros que ha realizado el grupo BFA para cubrir las posibles indemnizaciones por las demandas civiles de la salida a Bolsa de su filial Bankia (de las que 312 millones se han cargado en esta entidad), el banco cotizado ha logrado salir airoso al ganar 747 millones de euros, un 83,3% más que un año antes (un 22% si no se tiene en cuenta la rebaja contable aplicada a 2013 por las nuevas aportaciones al Fondo de Garantía de Depósitos).

Estos beneficios son ligeramente inferiores a las que tenía previsto ofrecer de 966 millones de euros antes sin estas contingencias, pero le ha permitido cumplir con su objetivo de dar su primer dividendo de 1,75 céntimos por acción y de recuperar parte de la mitad del bonus para la plantilla y para los consejeros ejecutivos, aunque estos últimos hayan renunciado a él).

El resultado neto del grupo BFA, en el que está incluido el resultado de Bankia, fue de 418 millones, un 80,8 % menos que en 2013, cuando incluyó 1.795 millones sólo por el canje de preferentes y deuda subordinada. Pese a ello, sus directivos recordaron que el grupo ha cumplido sus objetivos con un año de adelanto.

Los resultados obtenidos pese a las contiingencias a las que ha tenido que hacer frente el grupo, permitió a su presidente, José Ignacio Goirigolzarri, estar en la rueda de prensa celebrada hoy tranquilo y reposado, e incluso se permitió más de una broma, aunque también aprovechó para lanzar mensajes a los jueces implicados en el ‘caso Bankia’, al Gobierno y a aquellas instituciones y personas que de alguna forma han influido o están influyendo en lo que él mismo definió como “el lío” de Bankia. Eso sí, pese a ser bastante claro, fue también bastante diplomático. Incluso quiso aclarar que ha vivido las negociaciones con el FROB (en el que están presentes Economía, Hacienda y el Banco de España) para llegar finalmente al protocolo para el reparto de las cargas por las posibles indemnizaciones con “absoluta tranquilidad”, pese que cada institución tenía intereses enfrentados.

También mostró su satisfacción por la solución adoptada finalmente por si hubiera que compensar a pequeños accionistas por la salida a bolsa de la entidad. No ocultó, de cualquier forma, que hubo distintas sensibilidades “institucionales” y “confrontación de opiniones”, pero defendió que se trataba de “discusiones leales y legítimas”.

Al final, fueron las tesis de Economía las que prevalecieron sobre las de Hacienda, ya que BFA será la institución que corra con la mayor carga de las previsibles indemnizaciones. Gorigolzarri también era partidario de que BFA, que no cotiza, corriese con la mayoría de estos costes, pero hubiera preferido cargar toda la factura a la matriz.

Las estimaciones realizadas por BFA-Bankia prevén que el coste de estas posibles indemnizaciones podría llegar hasta 780 millones (creen que con 600 millones será suficiente, pero han querido ser prudentes) y de esa cantidad Bankia asumirá el 40%, 312 millones de euros, mientras que su matriz, participada íntegramente por el Estado, pagará los 468 millones restantes. En estas estimaciones “muy conservadoras”, como recalcó el banquero, no están incluidas posibles demandas de los inversores institucionales. Prácticamente todos estos grandes inversores han decidido no presentar demanda por la oferta pública de suscripción (OPS) que realizó Bankia en julio de 2011. Solo Mapfre ha declarado que no lo ha decidido aún. Pero el consejero delegado del banco, José Sevilla, aseguró hoy que no esperan ninguna demanda de este colectivo, tampoco la de la aseguradora.

 De momento, las demandas ganadas por los accionistas minoritarios no suman más de 4 millones de euros, según explicó el banquero. Pero el consejero delegado si recordó que hasta diciembre el 50% de las demandas las ganaba Bankia, mientras que en enero las sentencias a favor de los pequeños accionistas han subido y ya representan las dos terceras partes.

 En un claro mensaje destinado principalmente al Gobierno (y más en concreto a Hacienda, aunque no lo mencionó) y a los jueces con procesos de demandas de Bankia abiertos no se ando con rodeos. Declaró que los intereses de la entidad se alinean con los de los contribuyentes, y consideró “falaz” contraponerlos. “Contraponer el interés de los contribuyentes y de Bankia es falaz”, afirmó en la presentación de resultados celebrada hoy sábado (último día permitido por la CNMV para las empresas cotizadas). En su argumentario el banquero recordó que el Estado controla a través de BFA el 62,6% de Bankia y que él es presidente de ambas instituciones. Y para hacer más ejemplarizante sus declaraciones explicó que cada 10 céntimos de incremento en la acción de Bankia elevarían el valor en Bolsa de la entidad en unos 1.151 millones de euros, de los que unos 714 millones se corresponderían con la participación del Estado.

“Que Bankia vaya bien y genere valor es una gran noticia para los españoles y para los contribuyentes. Buscar y desear que a Bankia le vaya mal es desear que a los contribuyentes les vaya mal”, afirmó en alusión a la devolución de las ayudas públicas percibidas. El banquero reconoció que el “lío” o la “mochila” del ‘caso Bankia’ deterioraba la la imagen del banco ya que se vea continuamente salpicada por hechos del pasado, como las tarjetas opacas de Caja Madrid, cuando el equipo actual fue precisamente el que las descubrió y nunca dudó en denunciar los hechos. Recordó, de hecho, que el grupo había denunciado 30 posibles irregularidades detectadas.

Goirigolzarri explicó que no contemplaba la posibilidad de que terminase siendo imputado por el juez Fernando Andreu tras las conclusiones de los informes periciales de Víctor Sánchez y de Antonio Busquets que afirmaban que el banquero cometió errores contables en la reformulación de las cuentas de 2011. También defendió la honestidad del secretario del consejo del grupo, Miguel Crespo, único que procede de la etapa anterior de Bankia y al que algunos imputados le han señalado como conocedor de la operativa de las tarjetas ‘black’.

El banquero no quiso pillarse los dedos dando una fecha aproximada de cuándo el banco podría vender otro paquete de acciones para devolver dinero al Estado, aunque no descartó que pudiera ser a lo largo de este año. Eso sí, se mostró mucho menos optimista que en otras ocasiones sobre a la fecha en la que tiene previsto devolver los 22.424 millones de euros que el grupo BFA-Bankia recibió como ayudas públicas al recordar que aún había plazo. “Queda tiempo”, afirmó, para insistir en que hasta 2017 no terminada el plazo dado por Bruselas para la privatización de la entidad, y por consiguiente, para reintegrar estas ayudas a las arcas del Estado.

Goirgolzarri afirmó casi al inicio de su intervención que tenía intención de devolver todas las ayudas, no solo las de Bankia, que alcanzan los 10.700 millones. "Si sólo fueran las ayudas de Bankia la entidad ya estarían en disposición de devolverlas", declaró.

También explicó que no serán solo Bankia y BFA quienes hagan frente al pago de la fianza solidaria de 800 millones de euros impuesta por el juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, por la salida a Bolsa del banco cotizado. Los anteriores gestores, Rodrigo Rato, Fernado Verdú, José Luis Olivas y José Manuel Fernández Norniella, y que el resto de afectados deberán aportar lo posible.

Objetivos para 2015

El banquero afirmó que los resultados del año pasado permiten a la entidad estar “en línea” con el objetivo de alcanzar una rentabilidad (ROE) del 10% en 2015. “Esta es una meta “compleja y difícil, pero es nuestra aspiración”, declaró Goirigolzarri. También aseguró que el grupo mantiene sus objetivos de ganar 1.200 millones de euros durante el presente ejercicio.

Sobre la evolución de los clientes, destacó que en el último trimestre del año la entidad alcanzó una media mensual de 23.000 nuevos usuarios, superando el objetivo de 20.000 que se había fijado el banco para este ejercicio. Declaró que “es una gran noticia pasar de 13.000 a 23.000 clientes mensuales”. Además, señaló que para este ejercicio la entidad espera seguir creciendo en la concesión de crédito, tanto para consumo como para empresas, e incrementar el saldo. Por último, Goirigolzarri anunció que la próxima Junta de Accionistas de la entidad, en la que se someterá a votación el dividendo, se celebrará entre los meses de abril y mayo. No obstante, explicó que la fecha “depende fundamentalmente de que tengamos local”, ya que se realiza en el Palacio de Congresos de Valencia, donde “es complicado encontrar una fecha en periodo electoral”.

Resultados

Gorigolzarri insistió en que sus resultados mejoran y que no les preocupa el año electoral; el foco está puesto en el negocio, que permitió que en 2014 el margen de intereses llegara a 2.927 millones y los ingresos típicos bancarios a 3.875 millones.

El margen bruto aumentó un 15,1 % hasta 4.009 millones, mientras los gastos de explotación se redujeron un 8,3 %, hasta 1.586 millones. Fruto de esta combinación de más ingresos y menores gastos, antes de provisiones ganó 2.267 millones, un 43,8 % más. El crédito cayó un 5,4 %, a pesar de que Bankia concedió nueva financiación a autónomos, pymes y empresas por importe de 12.000 millones en 2014, en tanto que la captación de depósitos de clientes y recursos fuera de balance ascendió a 7.225 millones.

 Otro dato a destacar es que el banco cerró con un saldo de morosos de 16.547 millones, 3.475 millones menos que un año antes, lo que unido a la venta de carteras de créditos impagados explica que su morosidad pasara del 14,65 % del cierre de 2013 al 12,86 %, la tasa más baja en dos años.

En cuanto a los niveles de solvencia, bajo normativa de Basilea III, Bankia cerró 2014 con una ratio de capital del 12,28 %, que anticipando a la fecha actual los futuros requerimientos, lo que se conoce en el argot como “fully loaded”, se situó en el 10,60 %.

 Con estos datos, el banco podrá proponer el pago de un dividendo en efectivo de 1,75 céntimos de euros, que permitirá al Estado ingresar 126 millones y a Goirigolzarri recibir una retribución por las acciones que compró tras su llegada al grupo.

 En 2014 el presidente y el “número dos” de Bankia volvieron a ganar cada uno medio millón de euros, el máximo que les permite la ley, pero con la novedad de que renunciaron al variable, que podría haber sido de hasta 250.000 euros

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