En el madrileño barrio de Salamanca

Adler, un hotel con mucho arte

Cuenta con 44 habitaciones, con tarifas que oscilan desde los 200 euros a los 1.400

Los actores Hugh Jackman y John Malkovich, entre sus clientes

Adler, un hotel con mucho arte

Pequeño, coqueto, en una de las esquinas más esquinas del Barrio de Salamanca (Goya con Velázquez), el elegante edificio del Hotel Adler no pasa desapercibido. No en vano, se trata de un palacete de 1884, restaurado por el arquitecto Mariano Sáenz de Miera, que se encuentra entre los cien mejores establecimientos del mundo. Cuenta con 44 habitaciones, con tarifas que oscilan desde los 200 euros de la estancia individual hasta los 1.400 de la suite presidencial, de cien metros cuadrados.

Decorado por el diseñador e interiorista Pascua Ortega, el hotel Adler, propiedad del empresario leonés, Antonio Vázquez, dueño a su vez de los hoteles Conde Luna y Alfonso V (ambos en León), se ha convertido en “una referencia en la capital donde nuestra máxima consiste en que los clientes se encuentren como en su propia casa, en un ambiente relajado, de privacidad absoluta y con un trato personalizado”, explica su director, Alejandro Vázquez.

En el hotel Adler duermen las grandes fortunas, políticos, empresarios, miembros de la realeza, actores y actrices o personalidades del arte y la cultura, entre otros muchos. Por sus habitaciones han pasado desde Al Gore a Hugh Jackman o John Malkovich, sin citar a otros muchos que piden la máxima discreción sobre su estancia. Una regla que siguen a rajatabla. Nada trasciende de lo que ocurre tras estos muros.

Pero además, y lo que pocos conocen, es que de las paredes de las distintas estancias del hotel, cuelgan valiosas piezas de arte, de artistas como Manolo Valdés, Chillida, Tápies, Canogar, Teixidó, Saura, Miró, Gordillo, José María Sicilia, Verbis, Broto o Palazuelo. Las obras de arte se reparten entre el hall principal, los recibidores de las cinco plantas, así como en algunas de sus habitaciones.

Pero el verdadero éxito del Adler, lo resume su director, Vázquez, “es un trato impecable y personalizado para cada cliente, desde el capricho de un empresario canario que quiso llenar la habitación con más de 500 rosas rojas para su novia, hasta el dueño de una joyería que siempre come angulas frescas en temporada; no hay otro secreto”.

Desde 2013, el hotel cuenta con el atractivo del restaurante niMÚ, con una renovada carta de cocina de mercado, sencilla pero bien ejecutada, donde los miércoles no falta el típico cocido madrileño.

Hotel Adler: Velázquez, 33. Madrid.

Normas