La autoridad antimonopolio del país concede una primera autorización

Telefónica supera otra barrera en la compra de la brasileña GVT

Sede de Telefónica.
Sede de Telefónica.

Nuevo paso de Telefónica para la compra de GVT, filial brasileña de Vivendi. Las autoridades de la competencia del país sudamericano se están inclinando por aprobar la operación. De esta forma, la superintendencia general del Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) ha dado luz verde a la adquisición por parte del grupo español, con algunas condiciones.

El CADE, que en términos generales cree que hay una amplia complementariedad entre ambas empresas en el conjunto del mercado de Brasil, destaca algunos pequeños riesgos de aumentos de precios en algunas zonas del estado de Sao Paulo, donde la integración de Telefónica y GVT provocará una alta concentración.

En su informe, no obstante, la autoridad de la competencia destaca que ambas empresas se comprometieron a adoptar medidas para garantizar el suministro, con calidad y a precios competitivos, de los servicios de telefonía fija, internet de banda ancha y televisión por cable.

Además, el CADE recomendó la ruptura del holding Telco, principal accionista de Telecom Italia y que está participado por Telefónica. Bajo los términos de la operación, Vivendi llegó a un acuerdo para adquirir el 8,3% del capital de Telecom Italia que está en manos de Telefónica, una vez que se disuelva Telco. Vivendi sería accionista de Telecom Italia, propietaria de TIM Brasil, y al mismo tiempo de Telefónica Brasil, puesto que parte de la venta de GVT se pagará con acciones. El CADE aseguró que tanto Telefónica como Vivendi han acordado poner remedios para evitar un impacto en la competencia en el mercado móvil en Brasil.

Ahora, todo quedará en manos del consejo de administración del CADE, que deberá basar su decisión en los argumentos expuestos por la superintendencia general.

La operación ya fue aprobada por el regulador de las telecomunicaciones Anatel a finales de diciembre, con lo que la transacción ha cumplido ya la mayoría de las fases burocráticas para su cierre definitivo.

El movimiento tiene gran peso dada la relevancia que la compra de GVT tiene para Telefónica. Y es que la adquisición va a fortalecer la posición de la operadora española en el negocio de la banda ancha fija, especialmente fuera de Sao Paulo. Es decir, el grupo ampliará su presencia en el conjunto del mercado brasileño. GVT contaba a finales de septiembre con una red de fibra que cubría cerca de 10,4 millones de hogares, repartidos en 152 ciudades.

De igual forma, GVT contaba con 2,5 millones de clientes de servicios de banda ancha ultrarrápida, de los que un 92% estaban fuera de Sao Paulo. Unas magnitudes que permitirán a Telefónica situarse a la altura de su rival América Móvil, en este negocio, además de posicionarse ante la posible comercialización en el país de ofertas convergentes fijo-móvil.

Al mismo tiempo, la adquisición de GVT, valorada en cerca de 7.450 millones de euros, tendrá una amplia envergadura financiera. Y es que, Telefónica Brasil abonará un total de 4.660 millones de euros en efectivo, que serán financiados a través de una ampliación de capital.

A su vez, Telefónica suscribirá su parte proporcional, correspondiente al 73,9% del capital de Telefónica Brasil, con una aportación de 3.400 millones de euros. Esta inyección será financiada, a su vez, con una ampliación de capital de la propia compañía matriz. En estas circunstancias, en los mercados financieros hay una gran expectación ante los movimientos que pueda hacer Telefónica, una vez que reciba la bendición definitiva de los reguladores.

Además, hay mucho dinero en juego. De cara a la integración entre GVT y Telefónica Brasil, la operadora española calcula que se podrán generar unas sinergias de al menos 4.700 millones de euros.

Aprobación de nuevos dividendos en la filial

Telefónica Brasil ha seguido manteniendo una política activa de retribución al accionista. En su último movimiento, que tuvo lugar a finales de enero, el consejo de administración aprobó proponer a la junta de accionistas el pago de dividendos interinos por un importe de 2.750 millones de reales (unos 850 millones de euros). La principal beneficiada sería Telefónica, dada su participación cercana al 74% del capital.

El pago de estos dividendos se efectuará a lo largo del ejercicio de 2015, según precisó la compañía en un hecho relevante remitido a las autoridades bursátiles.

En términos bursátiles, tras vivir un 2014 de cierta agitación por la incertidumbre económica en Brasil, las acciones de la compañía parecen haber iniciado el ejercicio con tendencia de subida, animadas por la mejoría del conjunto del sector de las telecos en Bolsa. Desde principios de enero, los títulos se han revalorizado algo más de un 7%.

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