Está por encima de la media europa
¿Es en España más cara la luz?

¿Es en España más cara la luz?

Los consumidores están pendientes a cada factura que llega, pero si se trata de la de la luz, es probable que pongan más atención aún. ¿Por qué? Se trata de uno de los suministros que más quebraderos de cabeza ha supuesto para las familias. Un sinfín de vaivenes en los que a menudo el consumidor final salía perjudicado. Tras cambiar el sistema por el que se fija el precio de la luz, las cosas tampoco han mejorado.

Los precios a los que tienen que hacer frente siguen estando por encima de la media europea. Así lo ha expresado José María Marín Quemada, presidente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Y es que según sus declaraciones en el 12 Encuentro del Sector Energético organizado por el IESE con la colaboración de Deloitte, España tiene uno de los precios de la luz más caros de Europa en parte por haber realizado un gasto desmesurado en infraestructuras al no poderse realizar previsiones de demanda fiables debido a la situación de inestabilidad en el sector.

Se incrementaron las ofertas disponibles para el consumidor

A pesar de contar con uno de los precios más altos para la electricidad de Europa, tras la liberalización del mercado el consumidor tiene más opciones para conseguir ahorrar en esta factura común pero que tantos sustos ha dado. Según un informe de la CNMC, entre junio de 2013 y junio de 2014 se han llegado a contabilizar 275 ofertas disponibles para el suministro de electricidad, llegando a ser 45 las empresas que suministran electricidad. Desde la CNMC recomiendan comparar precios y servicios porque según el caso, el precio desde la oferta más barata y la más cara puede tener una diferencia de 200 euros al año.

¿Qué debe hacer el consumidor?

Este mismo informe, la CNMC incluye una serie de recomendaciones para el consumidor cuando éste se plantee contratar el suministro de luz y gas. El primer punto y quizá en el que resida el verdadero secreto del ahorro es el de la comparación de precios y servicios de las compañías. No solo hay que fijarse en un precio interesante sino que los servicios que proporciona al pagar ese precio son los adecuados y no quedan por debajo de lo que el consumidor quiere.

También hay que conocer previamente si se tiene derecho a una tarifa social, es decir, si se reúnen los requisitos necesarios para poder acceder a una tarifa más económica, porque si es así, podríamos ahorrar un poco más. Toda la información relativa al contrato es fundamental. Conocer todas y cada una de las condiciones del suministro, qué es lo que exactamente se incluye y qué no, si existen compromisos de permanencia o qué condiciones de revisión y reparación existen… Todo ello es importante conocerlo previamente a la celebración del contrato, así como saber que se tiene 14 días para desistir (cancelar el contrato) sin proporcionar justificación alguna para cuando se haya producido la contratación por Internet, por teléfono o bien a través de un comercial que haya venido a casa.

El consumidor reclama sus derechos

Es un sector en el que las dudas y los problemas son más frecuentes de lo que desearíamos, por lo que resulta importante defender nuestros derechos como consumidores y usuarios. De hecho, cada vez lo hacemos más, y es que según los últimos datos publicados por la CNMC, fueron durante 2013 un total de 2.694 reclamaciones las que los consumidores interpusieron a través de la CNMC contra compañías de electricidad y gas, lo que representa un 5% de reclamaciones más que en el año anterior. Concretamente el 78% de estas reclamaciones corresponden a electricidad y tan solo el 22% a gas natural y propano.

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