Automóviles clásicos
Por este Ferrari 250 GT California se pagaron 16,2 millones de euros.
Por este Ferrari 250 GT California se pagaron 16,2 millones de euros.

La subasta por las ‘bellezas dormidas’ suma 25 millones

Cincuenta y nueve automóviles encontrados en estado de abandono fueron las estrellas en Retromobile

La feria que se celebra cada año en París es un lugar de cita obligada para los coleccionistas de clásicos. Como siempre, hubo interesantes exposiciones temáticas (como la dedicada a los deportivos españoles Pegaso) y numerosos automóviles del máximo nivel cambiaron de manos a unos precios de escándalo.

Pero en esta edición, las grandes protagonistas fueron las bellezas dormidas, los coches de la colección Baillon.

En el mundo de los clásicos hay un término anglosajón muy usado que es barn find, que viene a significar “encontrado en un granero”. Es una de las grandes fantasías para un aficionado, descubrir en un viejo garaje un valioso automóvil olvidado. En estos tiempos de internet y mercado planetario, estos hallazgos cada vez son más raros, pero aún se producen.

En Francia, Pierre Novikoff, especialista de la casa de subastas Artcurial, fue llamado por los herederos para evaluar la colección que atesoró su abuelo, Roger Baillon, durante décadas. Incluía 59 automóviles en variados estados de conservación, que permanecían almacenados en diferentes barracones en una finca.

La colección incluye modelos Bugatti, Hispano Suiza, Delahaye, Delage, Facel-Vega, Maserati o Ferrari y varios Talbot-Lago.

Todos fueron subastados por la casa Artcurial (que también vendió otros coches hasta alcanzar los 46 millones de euros de recaudación), pero antes y durante varios días se expusieron en un área especial del Retromobile.

Talbot-Lago T-26 Grand Sport Saoutchik, que alcanzó los 1,7 millones.
Talbot-Lago T-26 Grand Sport Saoutchik, que alcanzó los 1,7 millones.

Los automóviles, muchos devorados por el óxido, se colocaron en un ambiente oscuro pero con iluminación en el interior de los vehículos, y con una melancólica música de piano de fondo. Los visitantes andaban entre ellos extasiados, hablando en voz baja, como quien visita un mausoleo.

En la subasta, el Ferrari 250 GT SWB California (foto principal) alcanzó 16,2 millones. El Maserati A6G 2000 Frua salió por dos millones. El Talbot Lago T26 Grand Sport SWB Saoutchik de 1949 alcanzó 1,7 millones.

Pero quizá lo más increíble es lo que se pagó por algunas estructuras oxidadas difícilmente restaurables. En el Voisin C3 de 1923 (o lo que quedaba de él), un cartel indicaba su precio de venta estimado entre 1.500 y 2.000 euros, y se vendió por 52.400 euros.

El cartel del Barré Torpedo indicaba un precio estimado de 1.000-1.200 euros, y alcanzó 19.000 euros. El Berliet VIGB 10 HP Taxi marcaba entre 1.000 y 2.000 euros, y salió por 23.800.

Se vendieron el 100% de los lotes ofrecidos por un total de 25,1 millones de euros y algunos de ellos se dejarán tal cual, luciendo su evocadora decadencia en las residencias de coleccionistas exquisitos.

La cifra

46,1 millones recaudó la casa Artcurial por la subasta de todos sus lotes, un 85% fueron comprados por extranjeros.

Los Ferrari de los sesenta, valor seguro

Quienes fantasean con encontrar un coche olvidado en un granero, sueñan con un Ferrari de los años sesenta. El 250 California que se subastó en París fue comprado nuevo por el comediante Gérard Blain, que después se lo vendió a Alain Delon. Hay por ahí fotos del actor francés al volante, acompañado de Jane Fonda o Shirley MacLaine. Al parecer ni siquiera la esposa del coleccionista, ya fallecido, sabía nada del California, y los descendientes lo descubrieron hace unos meses, tapado con lonas y oculto por una montaña de revistas viejas.

El California es uno de los Ferrari más cotizados, y la cifra de 16,1 millones supone un récord para este modelo; cuando el disc-jockey británico Chris Evans pagó en 2008 más de 7 millones por uno de ellos que había pertenecido al actor James Coburn, algunos dijeron que estaba loco.

Para muchos aficionados, es el Ferrari más maravilloso. El 250 GT California SWB de 1960 estaba basado en el 250 Tour de France, un GT de competición. Iba equipado con un motor V12 de 3 litros capaz de rendir 240 CV. Primero se fabricaron unidades del 47 California LWB (Long Wheel Base, batalla larga), y entre 1960 y 1962 salieron de fábrica las 56 unidades SWB o Short Wheel base, que son los más valorados.

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