Los precios cayeron un 1,3% en enero

El 64% de los productos de la cesta de la compra esquiva la deflación

Los carburantes han sido los principales responsables de que el IPC haya retrocedido un 1,3% en enero, tal y como ha confirmado el INE. De hecho gran parte de esa bajada podría ser achacada al abaratamiento de la gasolina y el gasóleo, impulsado por el desplome experimentado por la cotización internacional del petróleo. En enero, los precios ligados al transporte han caído un 7,7%, el mayor de toda la cesta de productos que analiza el INE.

Una tendencia a la baja en los precios de los carburantes que se ha frenado en seco en las dos últimas semanas de enero y en las dos primeras de febrero, lo que lleva a los analistas del panel de Funcas a pensar que el descenso del IPC será coyuntural y que a partir de marzo se volverán a registrar tasas positivas. En concreto prevén que los precios subirían ya una décima en abril y cinco en mayo. Ese cambio, sin embargo, no impedirá que cierren 2015 con una caída media de una décima.

Del análisis de los 12 grupos que componen el IPC, la primera conclusión es que tan solo cinco (menaje, medicina, transporte, comunicaciones y ocio y cultura) acumulan más de seis meses consecutivos con caída de precios. Todos ellos tienen un peso del 36% dentro de las nuevas ponderaciones que les ha otorgado el INE para este año. Dicho de otra forma, que el 64% del IPC está en tasas positivas. En enero, los retrocesos de precios se han extendido a vivienda y vestido y calzado, aunque el primero, según el INE, está ligado a la caída del precio del gasóleo para calefacción y el segundo a las rebajas de enero.

La inflación subyacente, que elimina energía y productos frescos, creció dos décimas

Otros dos datos que invitan a descartar la deflación es la estimación que mantienen los expertos respecto al consumo de los hogares y la inversión empresarial, así como la evolución de la inflación subyacente, aquella que excluye los elementos más volátiles como energía o alimentos frescos. La caída de precios, lejos de aplazar decisiones de gasto, está siendo acompañada por un tirón muy importante del consumo (habría crecido un 2,2% el pasado año y lo hará otro 2,5% en 2015) y en especial de la inversión de las empresas, con un avance estimado del 4,1% para este año. Por su parte, la inflación subyacente recupera las tasas positivas que perdió en agosto de 2014 y sube dos décimas en enero.

España acumula un año consecutivo con un diferencial positivo de inflación respecto a la zona euro. En enero, esa brecha se ha abierto hasta las nueve décimas, el mismo nivel registrado en diciembre de 2014. El secretario de Estado de Economía, Íñigo Fernández de Mesa, recordó que este hecho redundará también en la mejora de la competitividad, el crecimiento y la creación de empleo. “Va a suponer un aumento de la renta disponible de los hogares y una bajada de los costes de producción de las empresas españolas”, apuntó. Asimismo consideró que el bajo nivel de precios ayudará a que empresarios y sindicatos cierren un acuerdo sobre salarios en las próximas semanas.

 

 

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