Cuenta atrás para la cita de mañana

El Eurogrupo acorrala al Gobierno de Tsipras

El primer ministro griego Alexis Tsipras
El primer ministro griego Alexis Tsipras REUTERS

El rifirrafe entre Bruselas y Atenas sobre la continuidad o no del rescate de Grecia se enconó ayer lunes, al menos desde el punto de vista dialéctico. Pero tanto la reacción de los mercados a la negativa del gobierno de Syriza a prolongar el recate como la respuesta de los miembros de la zona euro al deseo de Atenas de recibir un crédito puente, dejaron ayer claro que el primer ministro griego, Alexis Tsipas, dispone de escaso margen para librarse de la vigilancia del Eurogrupo.

El ministro alemán de Finanzas, Wolfgan Schäuble, advirtió que Atenas no recibirá ningún tipo de ayuda si no acepta someterse a un programa de vigilancia internacional como el llevado a cabo desde 2010 por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. “Y sin ese programa”, señaló Schäuble, “la situación puede ser muy dura para Grecia. Yo no sabría cómo gestionar los mercados financieros sin un programa, pero quizá él sepa mejor cómo hacerlo”, señaló el alemán en alusión a su homólogo griego, Yanis Varoufakis.

Varoufakis, reputado profesor de Economía, defendía ayer en el Parlamento de Atenas su intención de defender mañana ante la reunión del Eurogrupo (ministros de Economía de la zona euro) el programa electoral que dio la victoria a Syriza el pasado 25 de enero, en el cual figuraba una ruptura con la troika y un punto final a las políticas de austeridad impuestas por el rescate.
Al mismo tiempo, sin embargo, Varoufakis reconocía ante los parlamentarios la necesidad de llegar a un acuerdo con el Eurogrupo antes de que el rescate expire el próximo día 28 de febrero, para evitar que Grecia se quede sin ayuda de los socios del euro y sin acceso a los mercados (ayer la prima de riesgo griega supera los 1.000 puntos y la rentabilidad del bono griego a tres años llegó a alcanzar el 21%, un nivel de rentabilidad similar al de 2012, cuando los mercados intuían la expulsión de Grecia del euro).

Varoufakis reconoció la semana pasada, tras su encuentro en Berlín con Schäuble, que Grecia necesitará una línea de crédito para sobrevivir financieramente hasta mayo. El domingo, en su discurso de investidura ante el parlamento, Tsipras prolongaba la necesidad de ayuda hasta finales de junio. Y fuentes del ministerio de Economía en Atenas extendían ayer el plazo hasta septiembre, lo que apunta hacia una prolongación del rescate durante al menos seis meses, como proponía el Eurogrupo.

El acuerdo para esa prolongación es probable que no se alcance en la reunión del Eurogrupo de mañana en Bruselas, que servirá como un primer tanteo entre los ministros de Econoía y su nuevo y arrollador colega griego. Al día siguiente, el jueves, se estrenará Tsipras en la cumbre europea, donde espera reunirse de manera bilateral con la cancilller alemana, Angela Merkel. Y el acuerdo definitivo, si llega a producirse, como parece probable, deberá esperar hasta la reunión del Eurogrupo del día 16, aunque no se descarta la convocatoria de una tercera reunión antes de que acabe el mes.

El acuerdo apunta hacia una continuidad de las condiciones del rescate, aunque Bruselas parece dispuesta a renegociar tanto algunas condiciones y dejar así margen presupuestario al gobierno de Syriza para que lleve acabo su programa social. A cambio, Atenas deberá aceptar que no puede romper con la legalidad de los acuerdos suscritos por el Ejecutivo anterior en nombre del Estado griego. “Europa respetará a Grecia en la medida en que Grecia respete a Europa”, señaló ayer en Berlín el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

Londres, mientras tanto, se preparaba ayer para lo peor. El primer ministro británico, David Cameron, anunció la reunión de un gabinente de crisis para analizar las posibles consecuencias de una salida del Grecia del euro, como ya hiciera en los momentos más crudos de 2012. Varoufakis desde Atenas apuntaba una repuesta: “la zona euro se caería como un castillo de naipes”.