El papel del promotor vasco, Iberiangashub, queda muy limitado

La sociedad privada Mibgas tendrá el monopolio de operación del ‘hub’

El mercado organizado de gas arrancará en octubre

Su regulación está en el proyecto de modificación de la Ley de Hidrocarburos

Almacén de gas de Serrablo, de Enagás.
Almacén de gas de Serrablo, de Enagás.

El proyecto de ley por el que se modifica la Ley de Hidrocarburos, que en este momento se encuentra en trámite parlamentario, regula el nuevo mercado mayorista organizado de gas en España (el denominado hub de gas) y designa al operador del mismo. Con esta medida, el Gobierno busca la equiparación con el resto de países de la UE, donde existen este tipo de mercados secundarios cuya finalidad es “reflejar una señal de precios transparentes, facilitar la entrada de nuevos comercializadores y, por tanto, incrementar la competencia en el sector”.

Además de establecer quiénes serán los “sujetos habilitados” para participar en este mercado, el proyecto de ley designa a dedo quien será el operador de este mercado. Se trata de una sociedad privada, Mibgas, creada el año pasado y para el que fue nombrado presidente Antonio Eiras, diputado del Partido Popular por La Coruña hasta octubre pasado y que será controlada con un 30% por el operador del mercado ibérico español (con dos tercios de ese porcentaje) y el portugués (un tercio) y con un 20% por los gestores técnicos del sistema gasístico español (Enagás) y portugués (Rensa).

El resto de accionistas podrá tener un máximo de un 5% para evitar “una influencia significativa” en dicho mercado y si se trata de operadores energéticos, el límite se fija en el 3% (entre todos no podrá superar el 30%).

El monopolio de la operación del mercado diario, intradiario y mensual del hub, deja prácticamente fuera al primer promotor de este tipo de mercado, la sociedad con sede en Bilbao, Iberiangashub (IBGH), en la que tienen mayoría del capital Kutxabank, a través de Cartera 2 (con un 19%), y Caixabank, a través de Criteria, (un 15%). En esta compañía, constituida en 2012, participan todas las grandes energéticas, que ahora podrán entrar también en el capital de Mibgas, cuyos ingresos procederán de un recargo en la tarifa.

Aunque en el sector ya sabían de la existencia de esta sociedad y de que se había creado con la finalidad de operar el hub, muchos esperaban que la adjudicación fuese mediante un concurso y no por designación directa. E, incluso admitiendo un cierto monopolio (el del mercado diario e intradiario), se confiaba en que no se ocupase de la operación del mercado mensual. En el resto de Europa existen distintas plataformas de y no operadores regulados de los hubs. En Industria niegan que se trate de un monopolio e insisten en que es un mercado voluntario, pero tal y como está redactado el proyecto de ley la cuestión parece clara, aseguran fuentes empresariales.

Dada la situación, a Iberiangashub solo lo quedará el hueco de los mercados bilaterales de futuros y, de momento, se muestra dispuesta a negociar para lograr algún cambio en el trámite parlamentario. El Gobierno prevé que el proyecto de ley, que también incluye los nuevos impuestos a la exploración y producción de hidrocarburos, pueda entrar en vigor en julio. Según el texto, el hub debería funcionar en un plazo de cuatro meses desde esa fecha, hacia el mes de octubre. Este también asigna a Corporación de Reservas Estratégicas de Hidrocarburos (Cores) la gestión de existencias de gas.

 

Por un precio de referencia en la Península

Según recuerda la memoria económica del proyecto de ley que modifica la Ley de Hidrocarburos, en el mercado mayorista del gas natural hay dos submercados, el primario y el secundario. El primero incluye las transacciones entre productores de gas por el lado de la oferta y los importadores o suministradores, por el lado de la demanda. En el caso de países no productores, estas transacciones se realizan fuera del sistema gasístico.

En cuanto al mercado secundario abarca todas las transacciones en el ámbito del sistema del gas. Se trata de un mercado nacional (o zona de balance), pues incluye los contratos de reventa y las transacciones de los comercializadores entre ellos para ajustar sus posiciones.

En España no existe un mercado secundario organizado, sino uno de transacciones bilaterales en cuyo resultado no se refleja un precio de referencia. El gobierno considera que el mercado español cumple las condiciones para crear un hub como en el resto de países europeos, en el que participen el centenar de comercializadoras que hay registradas en estos momentos. Su regulación se ha incluido en el citado proyecto de ley, que incluye la obligación de contar con un volumen determinado de reservas estratégicas.

Pero la creación del hub viene también impuesta por el Código de Balance incluido en el Reglamento 331 de la UE, una norma obliga a las operadoras de gas a cubrir con su propio combustible sus desbalances, esto es, la diferencia entre sus compromisos de suministro y sus stocks. Hasta ahora, los desbalances de los agentes se cubren con el gas que está en el sistema (gasoductos y otras instalaciones), que pagan todos los usuarios.