Proponen a la dirección la reapertura de una base en Barcelona

Los pilotos de Iberia quieren el Puente Aéreo frente a la opción de Vueling

Varios pasajeros pasan ante la zona de acceso al Puente Aéreo, en la terminal 4 de Barajas.
Varios pasajeros pasan ante la zona de acceso al Puente Aéreo, en la terminal 4 de Barajas.

El presidente de Iberia, Luis Gallego, tiene una propuesta de sus pilotos para salvar el Puente Aéreo a base de recortar costes. La dirección lleva meses reiterando que es un servicio deficitario y que tiene la ruta en revisión: “No vamos a abandonar el Puente Aéreo, la operará una empresa del grupo y tomaremos una decisión lo antes posible”, repitió el director comercial de Iberia, Marco Sansavini, la semana pasada durante un acto con la prensa en Fitur. El abanico de posibilidades abarca desde mantener a Iberia, hasta un acuerdo con Vueling para que sea la firma catalana quien se haga cargo, darle la ruta a Iberia Express e incluso contar con la franquiciada Air Nostrum. De todas ellas, el sindicato Sepla rechaza de plano la opción de Vueling, que haría ganar peso a esta última en Madrid-Barajas.

El plan de la sección sindical del Sepla en Iberia, liderada por Luis Tapia desde el pasado mes de noviembre, es abrir una base en El Prat para que pilotos con residencia en Barcelona trabajen la ruta, evitando el pago de hoteles, dietas y otros costes a la compañía. “Iberia siempre tuvo una base de operaciones en Barcelona, por lo que cuenta con las instalaciones de mantenimiento e incluso con el personal preciso”, explica el jefe del sindicato. Tapia dice haberse puesto a disposición del presidente de Iberia para buscar soluciones: “No deben tomar una decisión a la ligera. Que nos cuenten lo que necesitan para seguir con el Puente Aéreo y qué podemos hacer nosotros”, argumenta.

El propio convenio de los pilotos pone coto a la actividad de Vueling en Barajas. Pese a formar parte del holding IAG, junto a British Airways y la propia Iberia, la plantilla de pilotos de esta última se siente amenazada por el fuerte desarrollo que está experimentando la catalana. Desde el Sepla se aceptaría incluso que el emblemático servicio entre Madrid y Barcelona, muy tocado por la competencia del AVE, cayera en manos de la filial Iberia Express. Al respecto, la mayor salvedad que hacen los pilotos de Iberia es que la low cost no aumentara su flota más allá de lo que contemplan los acuerdos laborales en Iberia.

Express, que acaba de anunciar rutas internacionales (Lyon y Londres) desde Canarias, las primeras que no parten o llegan a Madrid, puede crecer en ocho aviones hasta 2017, lo que hace prácticamente inviable su candidatura al Puente Aéreo, a juicio del Sepla, a no ser que intercambie esta ruta por otras con la matriz: “Si la decisión es que Iberia Express se quede con el Madrid-Barcelona, lo que debe hacer es traspasarnos rutas a Europa que siempre han sido operadas por Iberia”, propone Tapia. La fuerza sindical ya asume la convivencia con la low cost, cuya formación en 2011 desató un conflicto que desembocó en duras huelgas y una reestructuración. La actual paz sindical en Iberia ha pasado por la aceptación de la filial siempre que su desarrollo esté supeditado al crecimiento en producción de Iberia y que los copilotos de la matriz tengan prioridad para realizar la promoción a pilotos en Express. Hoy, cuatro de cada cinco sueltas en la low cost están protagonizadas por segundos de Iberia.

En todo caso, la propuesta en firme es la de la reapertura de base en El Prat, para lo que sería necesario la localización de unas 15 tripulaciones –piloto más copiloto– en Barcelona, según cálculos preliminares del Sepla. El sindicato de pilotos reconoce que no ha discutido esta propuesta con los representantes de los colectivos de tripulantes de cabina de pasajeros: “Supongo que estarán en una posición similar a la nuestra”, dice Tapia.

Otra acción del Sepla en las próximas semanas va a ser la presentación de un recurso contra la decisión de la Audicencia Nacional de restringir el expediente de regulación de empleo (ERE) de Iberia a los años 2014 y 2015: Nos quitan 2016 y 2017, por lo que las bajas deben concentrarse en este año. Llevaremos el caso al Supremo”, avanza el jefe del sindicato de pilotos. El ERE, de carácter voluntario, está abierto para 244 pilotos, habiéndose apuntado entre el año pasado y los primeros compases de este ejercicio 207 candidatos. Este chorreo de personal está siendo aprovechado por aerolíneas como Qatar Airways, nueva accionista de IAG, para captar personal con experiencia.

 

Pacto para hacer viable el vuelo a La Habana

El Sepla reconoce un giro de 180 grados en la gestión de Iberia, tanto en tiempos de crisis como en este momento de crecimiento. Fruto de un mejor entendimiento, y de la propia estructura de costes, ha sido el regreso a Cuba. Iberia señala mejores expectativas de negocio a la vista del deshielo diplomático entre Cuba y Estados Unidos, pero, según cuenta el sindicato, ha requerido el apoyo de los pilotos para volar de nuevo a La Habana a partir del 1 de junio con cinco frecuencias semanales. Durante un año cada servicio a Cuba se cubrirá con dos pilotos y no con los tres que marca el convenio para esas distancias. Se trata de no perder dinero y consolidar la ruta.

De los recortes que supuso el Plan de Transformación a finales de 2012 a Iberia apenas le resta recuperar el vuelo directo a San Juan de Puerto Rico y Johannesburgo (Sudáfrica).