Primeras declaraciones tras la victoria de Syriza

Merkel descarta una quita en Grecia y exige más refomas

La canciller alemana, Angela Merkel.
La canciller alemana, Angela Merkel. EFE

Casi una semana después de que Syriza llegará al poder, la canciller alemana Angela Merkel ha concedido sus primeras declaraciones. Horas después de que el ministro de Finanzas heleno, Yanis Varoufakis señalara que Grecia no está dispuesta a pedir una prórroga del rescate, la canciller ha asegurado que descarta una quita de la deuda pública griega. Además, Merkel, siguiendo su política de austeridad, exige a Atenas que mantenga los ajustes y reformas. 

“Ya hubo una renuncia voluntaria de los acreedores privados y a Grecia los bancos le perdonaron miles de millones. No veo otra quita”, asegura la jefa del Gobierno alemán en una entrevista concedida al semanario Hamburger Abendblatt.

La canciller reiteró el mantra de Berlín desde que el nuevo Gobierno heleno puso en duda las condiciones del segundo rescate griego. “Europa seguirá demostrando su solidaridad con Grecia como con otros especialmente afectos por la crisis, cuando esos países lleven a cabo sus propios esfuerzos reformistas y de ahorro”, indica.

Merkel dice asimismo que tanto Alemania como el resto de socios europeos está esperando a escuchar una propuesta concreta por parte del Gobierno griego.

Por su parte, el ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, en declaraciones al programa Newsnight de la BBC dijo que el Gobierno quiere una "discusión racional" con los acreedores. Contrariamente a lo que se había señalado, su relación con el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem "había sido muy fructífera". No obstante, remarcó que el Ejecutivo griego no está dispuesto a continuar aplicando las medidas de austeridad.

Pero de la BBC no ha sido la única entrevista concedida por Varoufakis. El ministro de Finanzas ha afirmado, al diario local Ágora, que las propuesta de su Ejecutivo sobre el tratamiento de la deuda tienen un menor coste para los contribuyentes europeos que el actual plan por el que abogan los acreedores. "No hay ningún problema para terminar con el programa de rescate actual” y tratar de renegociar un nuevo acuerdo con los prestamistas, afirma. “Lo que necesitamos es esencialmente un puente entre el viejo programa, que rechazamos, y el nuevo acuerdo que se producirá después de nuestras negociaciones”, recalca.

Varoufakis considera que lo que su necesita es “tiempo, espacio y un respiro” para poder llegar a un acuerdo que permita “acabar con el problema griego y hacer que la economía social griega sea sostenible”.

El recién estrenado Gobierno de Alexis Tsipras tiene previsto “presentar un programa de reforma específica, cuya preparación está casi completada” con la vista puesta en las negociaciones. El responsables de economía reconoce que sus declaraciones en las afirmaba que no reconocía a la troika como interlocutora válida en las negociaciones, aunque sí a los organismos que la componen, ha generado malestar en Europa. Por esta razón ha decido adelantar su viaje a París, programado en un principio para el lunes. Mañana mantendrá una reunión con su homólogo francés, Michel Sapin. El objetivo de este encuentro por parte de las autoridades francesas es limar asperezas y evitar un choque frontal entre los socios europeos y el nuevo Gobierno.