Enrique Sarasola, presidente de Room Mate

“BeMate tiene lista de espera de hoteleros que quieren entrar en el alquiler vacacional”

Enrique Sarasola, presidente de Room Mate.
Enrique Sarasola, presidente de Room Mate.

Room Mate prevé cerrar 2014 con unos ingresos de 47 millones, según desveló ayer Enrique Sarasola, quien aseguró que el segundo semestre del año ha sido “espectacular” para la empresa, que marcó un récord histórico en ocupación del 85,87% en el año.

La cadena, con 21 hoteles, prevé abrir otros nueve en los próximos 10 meses, tres en Barcelona, dos en Estambul y otros en Milán, Rotterdam, Málaga y Miami. Sarasola confirmó además que en febrero espera firmar otros cinco, dos en Roma y el resto en Venecia, Milán y Madrid, que estarán en funcionamiento entre 2015 y 2016. “Mi objetivo es cerrar el año con entre 45 y 50 hoteles entre abiertos y firmados”, dijo.

El empresario afirmó que descarta realizar una ampliación de capital pero destacó que “hay mucha liquidez en el mercado y estamos estudiando cualquier opción en los mercados de deuda”.

Junto a esto, Sarasola y sus socios -entre los que se encuentra la empresaria Sandra Ortega, con quien aseguró que tiene “una fantástica relación”- estudian el crecimiento a través de adquisiciones en el sector hotelero y reconoció que “otras cadenas y propietarios nos han pedido que gestionemos sus hoteles”.

Sobre su compra de la plataforma de alojamiento colaborativo Alterkeys, Sarasola aseguró que “es un negocio complementario que lleva toda la vida existiendo y que está aquí para quedarse” y afirmó que “tengo lista de espera de algunos grandes hoteleros para entrar en Be Mate”.

Sarasola, que por primera vez contaba con un estand en Fitur, criticó al sector hotelero por sus críticas a los alojamientos colaborativos e insistió que “no han visto que o evolucionamos o nos quedamos fuera del siguiente negocio”, porque en su opinión el mercado del trueque ya está en manos de Alterkeys pero el del servicio al cliente es de los hosteleros.

Sobre la polémica de los apartamentos turísticos, Sarasola aseguró que “yo quiero que les pongan normativas y que a los hoteleros que nos quiten algunas. Quiero que tengan normativas y paguen impuestos”, pero insistió en la necesidad de que la Administración “legisle con cabeza” porque “es un negocio para el país. El empresario puso como ejemplo la regulación del sector de los apartamentos turísticos puesta en marcha en Barcelona de la concesión de licencias para estos alojamientos, pero criticó la de otras administraciones. “Otros hacen que el mercado se subleve y no se dan cuenta de que no se pueden poner vallas al campo”.

La compañía cuenta con 519 empleados directivos y prevé incrementar su plantilla en 270 personas con los nuevos proyectos, 100 de ellos en España.