Las novedades del sector en EE UU

La industria de EE UU recupera el optimismo

El Salón de Detroit es el mayor escaparate de un enorme mercado que en 2014 subió un 6% y volvió a niveles de 2006.

El máximo responsable de desarrollo técnico de Audi, Ulrich Hackenberg, durante la presentación del nuevo Audi Q7.
El máximo responsable de desarrollo técnico de Audi, Ulrich Hackenberg, durante la presentación del nuevo Audi Q7.

El año 2014 ha sido el mejor para la industria americana del automóvil desde hace muchos años. Las ventas de turismos, todocaminos y pick-ups alcanzaron 16,52 millones de unidades, superando la barrera de los 16 millones por primera vez desde 2006, y un millón más que las cifras de 2013. 

El mercado estadounidense no tiene nada que ver con el europeo, ni en el tipo de vehículo más vendido ni en las marcas que están delante. Es sorprendente comprobar que en EE UU los turismos son casi minoritarios; la venta conjunta de todocaminos y pick-ups alcanzó los 8,6 millones de unidades (10%), y solo los primeros acapararon 5,38 millones (11,8%). El modelo superventas fue el pick-up F-150 de Ford (lleva 38 años en esta posición), pero la empresa líder fue GM. En cuanto a los turismos, el más demandado fue el Toyota Camry, que lleva 13 años como líder.

Dos grandes de Detroit, GM y FCA (Fiat Chrysler), aumentaron sus ventas en un 5,3% y un 16,1%, respectivamente, mientras que Ford bajó un 0,6%, debido a los ajustes de producción por la introducción del nuevo pick-up F-150, la joya de la corona. Marcas extranjeras como BMW (que superó a Mercedes, Lexus, Cadillac o Audi), Hyundai, Honda o Nissan lograron resultados récord.

Los ‘pick-ups’ tiran del mercado

En 2016 volverá el Ford GT

La industria de EE UU recupera el optimismo

Ford es quizá la única marca, de las llamadas generalistas que puede poner a la venta un superdeportivo para competir con Ferrari, Lamborghini o McLaren. Y todo gracias al legendario GT40, ganador de Le Mans en los sesenta, y también al GT de 550 CV, el deportivo inspirado en el GT40 que se fabricó entre 2004 y 2006 (poco más de 4.000 unidades).

El nuevo coche comenzará a producirse a finales de 2016, coincidiendo con el 50 aniversario del triplete de los GT40 en Le Mans en 1966. Además de presumir de un diseño fantástico, incorpora un motor 3.5 V6 biturbo Ecoboost con 600 CV. El cambio será de doble embrague y anuncian que usará una célula central de fibra de carbono y subchasis delantero y trasero de aluminio, como el McLaren 650S.

Otra suma reveladora es la de las marcas asiáticas, que representan 35.000 coches más que las americanas y europeas juntas. En la actual coyuntura económica, la bajada en el precio de la gasolina también ha tenido su importancia, una rebaja que en EE UU siempre se traduce en que los clientes se animan a comprar coches más grandes y de mayor consumo. Una de las paradojas de la situación actual es que la bonanza de la industria americana no ha llegado gracias a turismos híbridos y ecológicos, en los que tanto dinero han invertido en los últimos años, sino sobre todo gracias a los pick-ups, los vehículos favoritos de los estadounidenses. De hecho, de los diez modelos más vendidos, los tres primeros son grandes camionetas de Ford, Chevrolet y Dodge (ver listado completo a la derecha).

Y los japoneses, aunque han lanzado numerosos modelos para competir en este segmento (y campañas de publicidad con la idea de “somos americanos, fabricamos aquí”), no han podido imponerse a las marcas locales en la América profunda, que sigue comprando en clave estadounidense.

Entre las grandes novedades presentadas en Detroit destaca el Audi Q7, del que se lanza ahora su segunda generación. El primero fue creado sobre todo para conquistar el mercado estadounidense, aunque luego se vendió mejor en Europa o China. El nuevo coche destaca por su diseño, con muchas líneas rectas, y por el enorme trabajo que se ha realizado de cara a reducir el peso. Desde el uso del aluminio o el magnesio a aligerar palieres y cajas de cambio. El resultado es que pesa 325 kilos menos que un modelo equivalente de la anterior generación. Se lanzará con un V6 diésel de 272 CV y un gasolina de 333 CV.

Pero Audi todavía guarda más ases en la manga, con un diésel de 241 CV que verá la luz en pocos meses y una versión e-tron híbrida enchufable que combina motores eléctricos y diésel para dar lugar a uno de los SUV más inteligentes del mercado, con más de 50 kilómetros de autonomía eléctrica. El Q7 evoluciona hacia formas más técnicas, más rectas, con un tamaño más compacto, pero que conserva en el interior sus siete plazas y una amplitud inmejorable. En el interior, una calidad de acabados sin rival y la última tecnología, incluyendo un cuadro de mandos completamente digital, un sistema de carga de móviles por inducción o dos tablets opcionales para las plazas traseras que interactúan con el sistema de entretenimiento del coche. Llegará al mercado con precios similares a la gama actual, desde unos 65.000 euros como líder.

Mercedes y Volkswagen

Otra novedad destinada a un público similar es el Mercedes GLE Coupé. Próximamente la Clase M de Mercedes pasará a denominarse GLE, y el nuevo modelo que estará a la venta en junio es una especie de versión cupé, un rival directo para el BMW X6.

También Volkswagen prepara un SUV de lujo de siete plazas que lanzará en 2016. El prototipo Cross Coupé GTE lo adelanta, y está pensado para el público estadounidense. Su tamaño es similar al de un Jeep Grand Cherokee, y habrá una versión híbrida.

Llega el Porsche 911 Targa 4 GTS

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Ya se sabe que Norteamérica, y especialmente California, es la tierra prometida de Porsche. En su primer mercado a nivel mundial vendieron en 2014 un total de 47.007 unidades, un 11,1% más que el año anterior. El modelo más vendido fue el Cayenne (16.205), seguido del 911 (10.433), el Panamera (5.740) y los Boxster y Cayman (7.292). Del nuevo Macan, que no se ha comercializado el año completo, se entregaron 7.241 unidades.

Las novedades en Detroit fueron el Cayenne Turbo S y el 911 Targa 4 GTS. El nuevo Targa, presentado en abril y solo con tracción total, mantiene el estilo clásico y un nuevo techo totalmente automático, mientras que el GTS con tracción trasera o total (presentado en noviembre) implica más CV (430), más equipamiento y más deportividad Ahora, con el Targa 4 GTS, se puede tener todo en uno.

Dodge Challenger con 707 CV

La industria de EE UU recupera el optimismo

Ahora Fiat controla Chrysler, Dodge y Jeep, de modo que de cara al marketing los italianos quieren subrayar el espíritu americano de estas marcas. Es como Lamborghini, que por pertenecer al grupo Volkswagen parece obligado a reivindicar al máximo su italianidad. El Dodge Challenger es lo que se llama en EE UU un muscle car, un estilo de deportivo con enormes motores V8 que florecieron en la segunda mitad de los años sesenta y principios de los setenta. Hace unos años este estilo de automóvil renació, y el Challenger compite con el Mustang de Ford y el Camaro de Chevrolet.

Pero es el Dodge el que ofrece el motor más potente de todos, el que tiene más facilidad para abrasar los neumáticos. Este llamativo cupé se vende en EE UU por precios muy razonables, desde 26.995 dólares (23.300 euros) para el SXT (3.6 V6 de 305 CV), hasta los 59.995 dólares (51.900 euros) del bestial SRT Hellcat gato del infierno (6.2 V8) de 707 CV.

GS F, la máxima deportividad

La industria de EE UU recupera el optimismo

En los últimos tiempos, la dirección de Lexus se ha puesto como objetivo cambiar el ADN de la marca, para que además de tremendamente avanzados, fiables y cómodos, sean también emocionantes. Para ello están insistiendo en un comportamiento y un aspecto más deportivo en sus nuevos modelos. Hace poco se presentó el cupé RC F, con motor 5.0 V8 de 450 CV y diseñado para competir con el BMW M4, el Audi RS5 o el Mercedes C63 AMG. Ahora esa poderosa mecánica, potenciada a 477 CV, se ha montado en la
berlina GS.

El cambio es automático de ocho velocidades, muy rápido cuando se acciona mediante las levas en el modo más deportivo, ya que el conductor puede elegir entre cuatro modos de funcionamiento, desde el más burgués al más radical.

El objetivo es que pueda satisfacer a cualquier cliente en cualquier circunstancia, tanto viajando plácidamente por autopista como cuando se le exige al máximo en un circuito.